No sabría como pedirte perdón, no se me dan bien estas cosas... y tampoco se si es lo que hay que hacer en estos casos, pero es lo único que se me ocurre ahora mismo. Bueno, lo que se me lleva ocurriendo desde el último día que te vi, pero en parte tenia miedo, no se muy bien a qué ni por qué... No sé que decir, y entiendo que acabara así,,, al fin y al cabo yo me lo he buscado.
Se que no actué como una persona normal actuaría, pero quizá por algo te fijaste en mi, porque no soy como las demás. Tu mismo me dijiste que no te gustaban las cosas serias, yo solo quería dejar las situaciones pasar, no me gusta planificar lo que debe ocurrir, o como hay que actuar, porque sé que aunque lo hiciera no seguiría la ruta correcta y cambiaría de rumbo constantemente. Ya sabes lo indecisa que soy, que todo depende, siempre, no sé de que...
Tampoco sé muy bien porque escribo esto, ni a quien se lo escribo... porque puede que nunca llegues a leerlo. No te pido que volvamos a empezar, que olvidemos todo y seamos amigos, en primer lugar porque no hago las cosas para olvidarlas después, no me arrepiento de casi nada, aunque algunas cosas no hayan estado bien. Solo espero que dentro de un tiempo, el que quieras, el que veas necesario, podamos volver a tener largas charlas, que me enseñes canciones y me cuentes que tal las clases. Que me enseñes tu maqueta, y que nunca dejes de hacer aquello que te gusta, y no te de vergüenza enseñárselo a los demás.
Solo me queda darte las gracias, por hacerme reír, por no dejarme dormir, por cantarme por la noche y abrazarme aquel día, porque por un momento, no me sentí sola. Gracias, por haber confiado en mi este tiempo, por pensar que podría ser diferente, que merecía la pena. Y lo siento, siento haberte decepcionado en todo esto.
Siento no poder ser como esperabas.