Es solo rencor disfrazado de orgullo.
Yo lloro, no por que tenga que dejar a mi hijo en la guardería.
Lloro por tener que ver que enferma, (por que los niños de guardería se enferman mas que los que cuidan en casa) Lloro por ver otros niños gorditos llenos de amor y atención.
Lloro por esas caras que me hacen cuando algún familiar lo cuida, y es mejor opción la guardería.
Lloro por que por mas que quieran ayudarme, no se puede, las vidas son diferentes, ya cuidaron a sus hermanos, a sus hijos, ya cuidaron a sus sobrinos, y ahora ya no hay paciencia para cuidar nietos.
Lloro por que en mi mundo feliz quisiera que tuviéramos una buena comunicación, pero no la tenemos.
Lloro por aceptar que es mi responsabilidad, yo quise tener hijos y son míos. Dice mi prima: ¡y si quiero me los trago!
Lloro por que me siento sola, llorando, en un mundo de mentiras, donde las mamás no lloran, se hacen las fuertes, aunque todo te pase por encima.
Lloro por aceptar que no soy ¨superwoman¨ y no puedo con todo yo sola.












