«¿Cómo puedo haberlo hecho?
¿Cómo puedo haberlo dicho?
AUNQUE ÉSO ERA LO QUE QUERÍA,
aún así ME SIENTO AVERGONZADO,
Ésta es una re-acción común ante nuevas conductas donde hemos comenzado a establecer límites.
Cualquier cosa que hagamos para adueñarnos de nuestro poder (poner límites) y cuidar de nosotros mismos, puede disparar sentimientos de vergüenza, de culpa y de miedo. Son como un contragolpe, como un ”mal-estar”, en el que no logramos identificar qué es... Dejémoslo pasar.
Cuando empezamos a confrontar y a cuestionar sentimientos y mensajes, experimentaremos algo, “un mal-estar” así... Ése MAL-ESTAR es al que habíamos permitido que controlara toda nuestra vida: SENTIMIENTOS DE VERGÜENZA y de CULPA, pues por evitar sentirlo aprendimos a nulificarnos, a dejarnos de lado o para el final.
• Muchos de nosotros crecimos con mensajes, cuyo fin era hacernos sentir vergüenza, que nos decían que no estaba bien cuidar de nosotros mismos, ser honestos, ser directos y adueñarnos de nuestro poder (poner límites) con la gente.
• Muchos de nosotros crecimos con mensajes que decían que no estaba bien ser quienes éramos y que tampoco era necesario resolver nuestros problemas en las relaciones con los demás.
• Muchos de nosotros crecimos con el mensaje de que lo que queríamos y necesitábamos no estaba bien.
Dejemos que todo éso se queme hasta desintegrarse. No tenemos por qué tomárnoslo tan en serio. No permitamos ya que nos convenzan de que “estamos equivocados” y de que no tenemos derecho a cuidar de nosotros mismos ni a fijar límites.
¿Realmente tenemos derecho a
cuidar de nosotros mismos?
¿Tenemos realmente derecho a fijar
¿Realmente tenemos derecho a ser
directos y a decir lo que necesitamos
POR SUPUESTO QUE LO TENEMOS.
”Hoy dejaré que se desintegre la
resaca que siento después de
practicar una nueva conducta. No la
tomaré tan en serio. Dejaré ir mi
vergüenza y mis miedos innecesarios
acerca de lo que me ocurrirá si
realmente empiezo a amarme y a
Defendamos nuestra propia causa. Está bien que lo hagamos y establezcamos límites cuando esa acción sea la adecuada y apoye lo que nos corresponde por derecho de conciencia. No le quitamos nada al otro ni permitimos que nadie nos quite. Actuar de esta forma es una manera cuidarnos, mantenernos en equilibrio y dignificar nuestro ser, pensemos en ello cuando ése MALESTAR comience a hacer presencia.
Tengamos presente que cuando hacemos cambios, y estamos en un proceso de crecimiento y desarrollo, es común sentir miedo, tristeza, enojo, desconcierto, culpabilidad; es común querer negociar pero no a nuestro favor sino cediendo en favor del otro, etc. De hecho sentir uno, dos o todos, es un indicador de que nos estamos moviendo de los viejos patrones de conducta.
Todo cambio conlleva incertidumbre; hoy toca trabajar en sostenerla teniendo presente que ES NUESTRO DERECHO disentir, cuidarnos, darnos libremente amor
Es lo justo (para nosotros y para el otro) que digamos con honradez nuestra verdad; es liberador para el otro, pero sobretodo para nosotros mismos.