Estoy recorriendo nuevos caminos, pisando fuerte y aferrándome en que no me dejaré caer. No otra vez.
seen from T1
seen from United States
seen from China
seen from China

seen from Malaysia
seen from China

seen from Türkiye
seen from Germany
seen from United States

seen from Canada
seen from United States

seen from United States
seen from China
seen from China

seen from United States
seen from China
seen from Russia

seen from United States

seen from United States
seen from Denmark
Estoy recorriendo nuevos caminos, pisando fuerte y aferrándome en que no me dejaré caer. No otra vez.
Hace rato no escribo porque miento si te digo que mis letras no se inclinan a intentar transcribir lo que tuvimos con más verbos en presente por encima del pasado.
Conozco niñas bien bonitas, con carisma, sonrisas color pastel y caricias que te dejan viendo todo al revés. Pero te conocí a ti, y el párrafo dejó de ser en plural.
A mí no me afecta que te vayas en busca de algo mejor, tampoco me afecta dejar de escucharte o no saber de ti. Me afectaría más que vuelvas, escucharte y al saber de ti; me digas que nada salió como esperabas.
Le dije que no existe punto final en nuestra historia. Pero me di cuenta es mejor ponerla que dejar un punto y coma en una historia que no da para escribir más.
El otro día tomando una cerveza llegué a la conclusión que mis noches se hacen más eternas cuando no te escucho desearme dulces sueños.
Después de tanto quererte, olvidé quererme a mí.
Mis ojeras pertenecen a esas noches en las que me acompañaste susurrando mariposas en mi oído.