“Hemos metido la pata”, dijo Michael Horn, el máximo responsable de Volkswagen en Estados Unidos, durante la presentación del nuevo Passat al hilo del escándalo ya bautizado como volkswagengate.
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Cagarla cuesta dinero. Y mucho. Realmente cuando se habla del valor de una compañía lo que se vende es la marca. La marca sí. Un intangible como la copa de un pino de cuya percepción y consideración en el mercado dependen en última instancia las ventas. De ahí que sea tan importante mantenerla a flote.
The Brand Ticker calcula que el escándalo de la emisión de gases ha costado hasta ahora en términos de imagen a Volkswagen la friolera de 1.100 millones de dólares. De todos modos, si tenemos en cuenta que en términos porcentuales hablamos de un 0.06% frente al 0.09% que se ha contraído la marca Mercedes-Benz, ajena a todo conflicto, quizá no sea tan preocupante. Para los accionistas al menos, pese a la multa multimillonaria y la caída en bolsa. Para los responsables de marca, si lo es. ¿Por qué?
Porque lo más interesante del asunto es la mancha roja en las asociaciones de marca top of mind, aquéllos adjetivos que primero se nos vienen a la cabeza, como nos muestra la foto.
En Oriente Medio, ha sido tan brutal la caída en la percepción positiva de marca que ha incluso arrastrado a marcas filiales como Audi según YouGov.
Aunque, como no hay mal que por bien no venga... también ha subido el WOM, word of mouth, o cuánto se habla de uno.
Al refranero español y su sabiduría: “Que hablen mal, pero que hablen” hay que responderle en estos casos con el refranero oriental: “La gota horada la piedra”.
Algunas recomendaciones para subsanar situaciones similares si te llegan a pasar a tí en tu empresa:
Regla de oro: actúa como lo harías con un amigo al que has decepcionado.
Reconoce el error públicamente: con notas de prensa, ruedas, redes sociales. Todo lo que usas para contar maravillas, úsalo también para esto. Y aprovecha para recordar tus valores.
Pide perdón: muestra tu lado humano y vulnerable. "Volkswagen necesita empezar de cero... Con mi dimisión, estoy allanando el camino para ello", reconoció el presidente ejecutivo del grupo, Martin Winterkorn tras hacer pública su dimisión.
Rectifica: empieza a corregir, despide a quien proceda.
Se sincero: no mientas para enderezar otra mentira: "El proceso de aclaración y de transparencia debe continuar. Es la única forma para recuperar la confianza. Estoy convencido de que el Grupo Volkswagen y su equipo superará esta grave crisis"
Mantén la cabeza alta, y sigue trabajando. No te rindas. Lanza un producto nuevo, mejorado, nacido del aprendizaje.
Ten paciencia. Mucha, mucha, paciencia.
Por si las moscas, pon el dinero en otra parte y lanza una nueva marca, más adelante, si empiezas a temer que ya no tiene remedio. Preferiblemente que nadie sepa que es tuya..... A veces sólo un bote puede salvar el barco.