Me voy a desahogar en Tumblr como si nadie me conociera.
Un saludo a las personas que me conocen en la vida real y tengo por aquí, no sé si sean 10 o 100, pero besos, queridos.
¿Qué pedo con mi existencia?
No sé por dónde comenzar o cuál sería el principio en dado caso pero, quiero aclarar que estoy contenta, no extasiada o muy feliz, es algo mejor que eso, más escaso que eso, una claridad y paz mental como no había tenido en mi vida.
No había imaginado mi vida así como es mi día a día y mi realidad, en ningún aspecto, por dos cuestiones principales:
En parte, desde que tengo recuerdo, solo he tratado de hacer lo mejor que podía o la mejor opción que tenía para hacer, no realmente dedicarme a lo que quería o siquiera pensar en querer algo para mí, anhelar algún futuro sí, pero no ver una forma de llegar eso o algo que pudiera hacer.
Y principalmente no había imaginado mi vida tan a futuro, parecerá imposible pero es un poco así, no estoy muy segura de como explicarlo pero, de niña no me había imaginado más allá de los 16 y cuando llegue a los 16, hace 10 años, fue como: "¡vaya!, y ahora, ¿qué?", la realidad esque esperaba morirme en algún momento, no que tuviera lo necesario para encargarme de que pasara pero, solo lo esperaba. Difícil de decir y seguramente peor de saber. Hace 10 años me calme diciéndome: "bueno ya no nos dio chance a los 16 pero podemos ser del club de los 27. "
Y bueno aquí estamos a los 26 con una cuestión, no tengo el talento para ser del club de los 27 y no tengo tampoco tanto miedo a morir, pero sí la fuerte realización de que no me quiero morir, todavía.
Compadezco a esa gente que dice "la adolescencia fue mi mejor momento" y claro, mi adolescencia fue divertida, perdí el tiempo y leí mucho, dos de las cosas que mas me gusta hacer, pero no se compara ni por error a lo interesante que se está poniendo la vida en los mid-twenties, y que por primera ves puedo decidir qué quiero hacer y ponerme a hacerlo, no hay nadie que me estorbe, ni límite.
Obvio viene con sus obligaciones, trabajo que de dinero y trabajo de casa, pero la realidad es que esas responsabilidades que tanto me asustaban, son nimiedades, comparadas con los pequeños placeres cotidianos que significan esas responsabilidades, sí, en mi día a día está una organización (o más bien falta de organización) constante en lavar trastes, pasar a la lavandería, limpiar areneros y pagar cuentas, todo eso solo significa, comidas ricas preparadas por y para mí, ropita limpia, compañía invaluable de dos gatitas traviesas y una habitación propia como desde siempre me lo dijo Virginia.
Los primeros meses cuando empecé a vivir sola, fueron un cubetazo de agua fría cada mañana, despertar, la luz entrando por la ventana, Kaz dormida encima de mí y saber que no había nadie más en casa, nadie que aportará o restará nada. Nadie estaba incomodado por nada o que me fuera a molestar con algo, que todo dependía de mi, y solo de mi, de que yo me levantará, e hiciera lo que debía de hacerse. Fue un shock en el mejor y el peor de los sentidos, es de lo mejor que me ha pasado y ojalá no hubiera tenido tanto miedo para disfrutarlo más desde antes. Vivir sola a esta edad es algo que recomiendo al mil porciento, es un autoconocimiento y realización muy satisfactorio, y creo que nadie en mi familia en generaciones se ha podido conocer así, tampoco en mis amigos o conocidos, más personas deberían de animarse a vivir solos antes de vivir con alguien.
Creo que muchos se asustan de la soledad, ya está bastante claro que fui una niña muy solitaria, y aprendí a disfrutarlo a darme mi propia compañía, y saber lo valiosa que era, mi soledad es comodísima, por lo que las personas que disfruten de mi compañía deben necesariamente ofrecer una compañía tan buena como mi soledad y esa posibilidad de exigencia es algo que también disfruto mucho.
Realización aún más grande que querer vivir: quiero una familia y un hogar.
No me importa sí la familia es de las dos gatas y yo, o si se une mi amor y confidente, demasiado pronto para pensar en alguien más, pero quiero una familia, y eso en otro momento me llevo a tolerar demasiado, pero ya no, ahora puedo podar el árbol genealógico las veces que sea necesario. Y crecerá como yo quería que crezca.
Creo que no hay más de eso, disfruto mucho el poco a poco ir convirtiendo este departamento rentado en una zona marginal de la contaminada CDMX en mi hogar, en el lugar al que quiero llegar cada día, descansar y bailar, disfrutar de mi expansiva paz, en adornarlo como vaya queriendo y llenarlo de recuerdos, sé que me voy a despedir de él en un tiempo y aunque me emociona la esperanza de el siguiente lugar que será mi hogar, también sé que voy a extrañar este y llevarlo en una parte muy especial de mi corazón como mi primer habitación propia, y todas las posibilidades que me dio.
Por ahora lo dejaré hasta aquí, pero si llegaste hasta aquí, gracias por leerme.
Pd, para la Yaz del futuro, lo siento por los pendientes extra que de seguro te deje, te amo.
















