—Maestro no sé si estoy listo para esto.
—¿Que es aquello que no te deja tranquilo Juan?
—Como te lo he dicho antes, el miedo es de las primeras cosas a superar en este camino, incluso ya lo has superado, te aseguro que lo que sientes no es miedo.
—¿Entonces de que se trata?
—Yo no te puedo explicar eso que percibes Juan.
—No es que no quiera decírtelo, es simplemente que no lo puedo explicar con palabras.
—¿Y existe alguna manera de explicarlo?
—Solo si estás listo puedo hacer el intento, siéntate en tu sitio, vamos a comenzar.
Juan y su maestro se sentaron en mutismo, sus latidos se dilataban, sus mentes se vaciaban cautelosamente hasta llegar al sosiego, en ese momento Juan siguió las instrucciones de su maestro hasta que por fin...
—Te estaba esperando Juan —su maestro externo, Juan intentó hablar pero no logró emitir sonido alguno.—Es inútil hacerlo de esa forma, aquí las cosas funcionan distinto, es imperioso que sigas con los pasos que te he dado antes.
Juan ejecutó cada instrucción y de pronto dando un paso con el pie derecho su cuerpo comenzó a pesarle, sintió cómo la parte media de su cuerpo era el centro de atracción hacia su destino, Juan fue conciente de cómo su ser se estiraba cual globo siendo halado de dos sitios opuestos, su maestro le había adverito de esta situación, "va a existir un momento en que una parte de ti se va a atar a esta realidad, cuando eso suceda debes tener la voluntad suficiente para tomar el control e ir a encarar a Eluayotl", una parte de el se negaba a avanzar y como cualquier cuerpo elástico Juan se reintegro hasta despabilarse.
—Se podría decir que sí, tu voluntad es grande pero te dejas vencer por lo desconocido, estoy seguro de que en la siguiente lo lograrás, esta semana vas a descansar y quiero que pienses en ese momento.
Pasó la semana y Juan se encontraba listo para comenzar el viaje nuevamente. Comenzaron el mutismo y Juan llegó hasta ese momento con diferencias sutiles, esta vez no intentó hablar y rompió su fijación de moverse como lo haría con su cuerpo, en ese momento vio como se estaba disociando su cuerpo, empero, su equilibrio se mantuvo y su voluntad fue la suficiente para concluir la disociación( ó ¿acaso la fusión?), en ese momento con la simple voluntad de estar frente a Eluayotl se transportó hasta llegar con el.
—¿Es el? —se preguntó Juan. —Jamas había visto algo similar —Juan se paralizó y un sin fin de cuestionamientos cruzaron su mente, sintió como estaba siendo atraído a su cuerpo, recordó las palabras de su maestro y tras tranquilizarse pudo mantener su conciencia en ese sitio.
—¡Tú! — Juan percibió de alguna manera que Eluayotl se comunicaba con el, un segundo después Eluayotl ya había tomado a Juan enterradole las garras en los brazos, se encontraban a unos 15 metros de distancia y sin embargo Eluayotl fue tan rápido que Juan incapaz de hacer cualquier cosa se llenó de frustración y miedo, un segundo después Juan abrió los ojos y calló desmayado sobre su costado derecho.
—Has dormido casi 12 horas Juan, lo hiciste muy bien para tu primer encuentro, come y descansa que tendremos que trabajar el doble para el siguiente paso.
—Entendido, muchas gracias—Juan abatido le dijo a su maestro, mientras tomaba una tortilla para comer el mole poblano que su maestro le había preparado.