Me gusta esa mujer la que soy
en la que me he convertido
la que perdió su voz y
salió a escarbarla entre pilas
de heno sobre el llano cretino,
como quien busca una aguja
entre cansado y convencido.
Esa, de corazón roto, mil veces roto
aprendió la aceptación
y se dijo: me amo. Me amaré así
mañana, siempre porque ese es el milagro de mi victoria seguir creyendo que en el amor
con el amor, desde el amor todo lo puedo.
Me gusta esa mujer
la que sostiene la mirada
cuando unos ojos andan
buscando en ella mentiras
y encuentran la paz de una verdad
“quien nada debe nada teme.”
Esa mujer, la de ahora, ayer se desconoció
y anduvo a la deriva entre la turba, preguntándole al tropel sin rostro
¿quién soy?..
Seré
¿lo que me enseñaron?
¿a quién conquisté?
¿lo que no revelé?
¿la cicatriz del abandono
sistematizado
¿la inconformidad que empaña
de quejas los dones?
¿la que juró amor y recibió traición?
¿la que caduca?...
¡No!, porque soy
la que pasa revista al inventario
de sus sueños consumados
y los que todavía faltan
por soñar.
Soy el fénix,
es decir
una sonrisa sobre labios resarcidos,
la que lloraba y hoy canta, caminante de torrentes en ruta al punto de encuentro
entre el cielo y el mar, lucha y calma
viviendo al tiempo que se imagina
que vive.
Soy lo todo lo que aspiro a ser
todo lo que quise ser, pero olvidé
todo lo que dicen que soy -más o menos-
soy más o menos hija, más o menos mansa
menos altruista que muchos
y más olvidadiza que la mayoría.
Soy mestiza de muslos gruesos
de amplias nalgas de pelo rizo
y besos largos, la clase de mujer que
miras queriendo descifrar,
la que escuchas para con caricias acallar,
la que veras llorar a veces en el teatro.
Soy
esa en la que me han convertido
los libros, los cafés, los viajes,
la prensa, los trovadores, los falsos
y los buenos amigos.
Soy tú
-más o menos-
tan imposible como real
tierna en la medida de sus circunstancias
absurda, igual que un cuadro de Dalí
a las buenas, obediente cordero
aunque rebelde, en proporción a la
talla de su dictador.
Soy esa mujer
en la que me he convertido
y me gusta, ella la que se dice
"me amo"
y se amará mañana, ¡siempre!
porque ese es el secreto de
su victoria: seguir creyendo
que en el amor, con el amor,
desde el amor todo se puede.
De Hergit "Coco" Llenas
#Porsimelees❤












