Mis deseos en una relación han cambiado con el tiempo. No quiero a alguien que me prometa amor eterno, quiero a alguien que entienda que la vida pasa y a veces las cosas no salen como queremos. No quiero a alguien que cubra todo de ternura y nunca se enoje conmigo o evada los problemas. Yo quiero a alguien que me diga cómo son las cosas realmente, lo que en verdad piensa y que me haga entenderlas con paciencia. Quiero poder expresar lo que siento y pienso sin temor a que no le des importancia o reacciones mal. Quiero a alguien que sepa disculparse cuándo sabe que actuó mal. Quiero que crezcamos y nos ayudemos mutuamente a cada día ser la mejor versión de nosotros mismos. Tenemos que ser capaces de estar más de cinco horas sin hablar y no sentirnos perdidos o incompletos. Yo soy autosuficiente sin ti, tú eres autosuficiente sin mí, pero juntos somos más fuertes. Capaz lo nuestro no pueda funcionar, pero el hecho de que intentes comprender todo esto y en cómo podríamos llevar nuestra relación, me hace pensar que tenemos una buena oportunidad. Así como yo pido todas estas cosas, yo haré lo mismo por ti. Yo no te necesito, pero te elijo. Tú no me necesitas, pero me elijes. Esto es una relación, y siempre es de dos.
















