reminder that ramone has an ofrenda set up for doc in his shop
seen from United States
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seen from United States
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reminder that ramone has an ofrenda set up for doc in his shop
Doc Hudson’s ofrenda at Cars Land is such a beautiful touch. It is also such a great way to incorporate Dia de Los Muertos into the Halloween festivities.
An Ofrenda for Tech
Feliz Día de Muertos!
Without the offerings and without the lighting!
dia de los meurtos bear (2023) with ofrendas and papel picados for anon!
X | X | X || X | X | X || X | X | X
Feliz dia de los Muertos🖤♥️💜💙
Remembering the Dead
Installation, art work by Agosto Machado, honoring a few of his downtown colleagues and friends, Gordon Robichaux gallery, 41 Union Square West, Union Square, New York City.
lacuerpa
Las imágenes que circulan desde hace años en foros de gaining y feederismo en México corresponden a Millán (o “el Millán”, como lo conocen en las comunidades), un chico de un pueblo de Guanajuato que entre los 17 y 19 años fue deliberadamente engordado por su propia familia como parte de una tradición muy particular y extrema que aún existe en algunos ranchos y comunidades rurales.
La costumbre, aunque hoy suena brutal y es evidentemente ilegal y abusiva, consistía en seleccionar al varón más “promedio” o “débil” de la casa y convertirlo literalmente en “el lechoncito de la familia”: se le cebaba sin límite, se le mantenía semidesnudo en la casa, se le medía y pesaba constantemente, se le servía comida en cantidades obscenas y se le exhibía con orgullo ante visitas y vecinos como muestra de abundancia y buena vida. El objetivo final en los casos más extremos era, efectivamente, sacrificarlo y consumirlo en una gran fiesta familiar cuando alcanzara el peso ideal (usualmente entre 100-120 kg limpios). Era una forma macabra de “honrar” a la familia y garantizar prosperidad.
En el caso de Millán, las fotos muestran exactamente ese proceso:
- Las primeras donde está flaco (67 kg) y ya lo miden con cinta métrica.
- Las del engorde progresivo, siempre con los mismos shorts morados que le van quedando cada vez más apretados.
- Las de él comiendo cantidades gigantescas servido por su papá.
- La foto en el comal gigante (esa es la más fuerte), donde supuestamente lo estaban “preparando”.
- Y finalmente el altar de Día de Muertos con su retrato, flores de cempasúchil y ofrendas… que muchos interpretan como confirmación de que sí lo mataron y se lo comieron.
En los foros antiguos de gaining mexicanos (de cuando todavía existía el Yahoo Groups “Gorditos México” y “Ceba Mexicana”) los mismos familiares subían las fotos con orgullo y actualizaban su peso: “Ya va en 97 kg, puro lechoncito rico”, “103 kg logrados, ya está listo pa’ Navidad”. Luego las cuentas desaparecieron y apareció el altar.
Aunque hoy mucha gente piensa que es un creepypasta o montaje, quienes vivieron esos foros y llegaron a chatear con la familia aseguran que era 100 % real. Incluso hay quienes dicen que en ciertos pueblos de la Sierra Gorda y el Bajío todavía se hace en secreto con algunos chicos, aunque obviamente ya no se documenta.
Millán se convirtió en el santo patrono del gaining extremo mexicano. Para unos es un mártir del fetish, para otros el recordatorio más oscuro de hasta dónde puede llegar la mezcla entre tradición, pobreza mental y fetichismo en algunos rincones olvidados del México rural.
Descanse en paz el lechoncito Millán. 67 → 103 kg de pura grasa familiar.