[ @fyevagaliffi ]
De repente sintió su cuerpo pesado, como si estuviera en un océano y no supiera nadar. Se ahogaba, se hundía, se hundía, se hundía...¡tomo una bocanada de aire! Que en realidad fue la primera vez que abría la boca para permitirse respirar. ¿Cuanto tiempo había estado dormido? ¿Donde estaba? De a poco abrió los ojos, la luz le molestaba así que enseguida los volvió a cerrar. Le dolía el abdomen, también los nudillos por haber golpeado al...¡el japones! Sus ojos se abrieron repentinamente. “¿Donde esta?” pregunto, con desesperación, en un balbuceo. “El japones, el japones” repitió mientras intentaba sentarse donde se encontraba recostado. Parecía haber olvidado que era Eva quien lo había encontrado y...¿le había salvado la vida?









