—Dulce y salvaje Hibernia (& El Cid irlandés): (1588-1589; 1602).
Inglaterra tiene un objetivo claro; Irlanda está más que dispuesta a interponerse en su camino.
—El retrato de una Dama Irlandesa: (1845-1848).
Irlanda ya está demasiado cansada como para algo así.
—En la cuarta planta de Palacio (& Lo que concluyó en Compiègne): (1916-1917; 1919).
Bélgica llega a Madrid desde Londres con una misiva que debe poner en manos de su homólogo español.
—En aquellos campos yermos (& Entrevista trascendental): (1937-1939; 1942).
—EXTRAS: Soldado inmortal.
Había mucha literatura en torno a él y a sus semejantes. Se decían fieles a sus señores, fieros guerreros que apenas se inmutaban al ser atravesados por el acero y, cuando sus enemigos lograban hacerlos sucumbir, volvían de entre los muertos para atormentarlos.
Sin embargo, España a veces dudaba de las lealtades de sus semejantes, además de las suyas.
Víctimas del silencio: (1792).
Punto de fricción: (1796-1812).
Señora mía, o vuestra: (1885).