Proposition chorégraphique #16
Révérons nos références

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Proposition chorégraphique #16
Révérons nos références
En la corte de Enrique VIII
[El conjunto Tasto Solo: desde la izquierda, Angélique Mauillon, Guillermo Pérez y David Catalunya. La foto es de Chantal de Corbiac]
Tasto Solo, el conjunto creado y dirigido por el barcelonés Guillermo Pérez, se adentra en su última grabación en la Inglaterra renacentista
Guillermo Pérez (Barcelona, 1980) es uno de los máximos especialistas mundiales en los instrumentos de teclado medievales, muy singularmente en la práctica con el organetto, pequeño órgano portátil que tañe un solo instrumentista, que acciona el fuelle con una mano mientras accede al teclado con la otra. Es el fundador y director de Tasto Solo, conjunto que acaba de dedicar su tercer disco a música de la corte de Enrique VIII de Inglaterra.
-El grupo se sale de su territorio natural. ¿Qué ha buscado con este trabajo? -Llevaba tiempo preguntándome por qué, cuándo y cómo desaparecen estos instrumentos, singularmente el organetto, pues otros instrumentos de cuerda y tecla, como el clavisimbalum, pasaron sin duda a ser los claves y los virginales. El organetto simplemente desaparece. Tenía ganas de investigar sobre esto y ver si podía aportar algo desde la práctica sobre el uso del instrumento. Llevo años buscando información, mirando si quedan documentos sobre la cuestión. Y quedan. Desaparece a partir de 1530-40, pero su uso está aún documentado en las dos o tres primeras décadas del siglo XVI.
-¿Conocemos las causas de esa desaparición? -Hay muchas razones. Una de las principales es que por entonces se fragua el concepto de teclado moderno como hoy lo conocemos, un instrumento que se toca con dos manos, que tiene tesituras cada vez mayores, que desarrolla mucho trabajo polifónico. El organetto forma parte de otro mundo, otra cultura, otra estética. Montar un programa como este era también armar una especie de taller experimental práctico. Ver cómo es el repertorio de tecla de esta época, si hay diferencias con el de 30 o 40 años anterior, si el instrumento aún funciona, si tiene sentido usarlo, si su empleo trae consigo problemas técnicos, organológicos...
-¿Y por qué escogió Inglaterra como banco de pruebas? -En primer lugar, porque tenía muchas ganas de hacer música inglesa. En segundo lugar, porque en el entorno de la corte de Enrique VIII confluyen una cantidad espectacular de instrumentos, de repertorios, de estéticas. El rey era un melómano, un músico él mismo y mostró gran interés por el pasado, quizá porque políticamente toma como referencia cultural la corte de los duques de Borgoña, pero el hecho es que en los manuscritos con el repertorio asociado a su corte hay música muy antigua, incluso piezas de Dunstable, un compositor nacido a finales del siglo XIV. Esto nos daba pie a que pudiéramos entrar con nuestros instrumentos antiguos.
-¿Qué aportan sus instrumentos a este repertorio? -Usamos dos fuentes principales, una es conocida como el Manuscrito de Enrique VIII, e incluye piezas vocales e instrumentales a 3 y 4 voces, algunas atribuidas al propio rey. Lo interesante es que en él hay piezas llamadas consorts, que son pequeñas fantasías instrumentales tocadas en su época seguramente con grupos de violas, flautas o mixtos. Es el nacimiento del consort inglés. Hemos optado por dos maneras de trabajarlas: una, adaptarlas a la tecla, con las voces puestas en tablatura para que las toque un instrumento solo (el clavisimbalum o el arpa); y dos, con cada uno de los instrumentos tomando una voz, en forma de broken consort. Qué aportamos aquí: la sonoridad de nuestros instrumentos. La segunda fuente es un manuscrito muy interesante, con obras de tecla de 1520-30, piezas que avanzan lo que será el repertorio virginalista posterior, con variaciones, preludios, fantasías. Las hemos hecho de las dos mismas formas: unas con instrumentos a solo y otras en consort, sobre todo las que están construidas sobre bajos ostinados. Y esta es una música que se ha hecho muy poco, ya que los teclistas que trabajan los siglos XVI y XVII lo consideran repertorio histórico en proceso. Así que nuestra aportación es divulgarlas. Además, de forma general, refrescamos el repertorio, pues la discografía que hay en torno a él es vieja. Hubo una primera generación de intérpretes de música antigua que se preocupó mucho por él, pero luego pasaron al Barroco, a la vez que crecía el interés por repertorios aún más antiguos, y esta zona ha quedado un poco como terra incognita. Y además lo hacemos desde la perspectiva de repertorios justo anteriores. Esto es para mí muy excitante, porque reconozco cosas que me son familiares al lado de otras que están desarrollándose y moviéndose hacia adelante. El hecho de hacerlo con esta visión y de ir creciendo nosotros con el repertorio aporta cosas nuevas al fraseo, las articulaciones.
-¿Cuál será el siguiente paso de Tasto Solo? -Hay un capítulo importante, que es el trabajo con las voces. Tenemos dos discos en proyecto que tendrán una aportación vocal muy importante. Uno, que incluirá repertorio religioso del manuscrito de Buxheim, y completará la trilogía en torno a esos repertorios que abrimos con nuestros dos primeros discos. Será toda la liturgia mariana del siglo XV en Alemania, y las voces van a tener parte importante en motetes, canto llano, siempre planteado en diálogo con los instrumentos. El segundo proyecto es un programa que presentaremos este verano en el Festival de Utrecht: polifonía de principios del XVI, música de Agricola, De la Rue y Josquin entre otros.
-¿Cómo va adaptando el grupo su propio orgánico a estos nuevos repertorios? -Igual que en nuestros inicios, ampliando poco a poco a partir de formatos pequeños. Empezamos añadiendo una voz, luego, dos y tres, lo ideal sería reunir una capilla vocal de cinco voces. En cuanto a los instrumentos, nunca hemos dejado de evolucionar. Para el repertorio litúrgico del siglo XV tendremos cuerda pulsada, laúd, pequeñas guitarras; en la polifonía renacentista introduciremos violas y posiblemente un arpa doble. Yo me veo también tocando un órgano mayor, a dos manos, e incluso me gustaría en el futuro hacer el gran repertorio inglés del consort de violas. Como no me veo es haciendo carrera de clavecinista, esa no es mi disciplina.
[Diario de Sevilla. 23-07-2017]
Practicing the right hand with eyes closed so I can focus more on the left... I need to be done with this songgggg
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Practicing some more Handel
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Aaaand practicing more Handel... need to clean up some parts and make sure everything flows well together (and I need to emphasize dynamics more)
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Jean-Baptiste Lully "Armide" LWV 71, Passacaille, "Les plaisirs ont choisi pour asile"
I have not heard much from Jean-Baptiste Lully, but this Passacaille is a gem. Apparently, he was a great opera composer, but had an unfortunate temper.
“La OBS tiene un sonido especial”
[La OBS con Christophe Coin el Auditorio Nacional en noviembre de 2014. La foto es del CNDM]
En su nueva política discográfica junto al sello Passacaille, la OBS presenta en formato CD y DVD tres conciertos para violonchelo de CPE Bach con Christophe Coin de solista
Hace unas semanas el sello belga Passacaille publicó un álbum en formato doble (CD y DVD) con conciertos para violonchelo de Carl Philipp Emanuel Bach, el más famoso hijo del gran Cantor de Leipzig, interpretados por la Orquesta Barroca de Sevilla con el francés Christophe Coin como director y solista. En estos días, Passacaille publica un nuevo álbum de la OBS, que con el título de Trauermusik. Haydn in Sevilla recoge la grabación de la Sinfonía nº44 de Haydn, según copia de la catedral hispalense, junto a música de Ripa, Balius y Barrera, maestros de capilla de catedrales andaluzas de su tiempo. Además, el sello belga está haciendo la reedición de todos los trabajos anteriores del grupo, que salieron con su propia marca, OBS Prometeo.
Ventura Rico, fundador y coordinador general de la orquesta, explica así este cambio de política: “Passacaille tiene una gran distribución internacional. Nuestros discos no tenían ninguna proyección. Y no tenemos capacidad para abrir una línea de ventas que se ocupe de ellos. Teníamos un gran déficit en este apartado. Después de estas dos publicaciones, nos quedan aún tres grabaciones inéditas. El acuerdo es ventajoso a medio plazo para nosotros: le damos el master y el sello se encarga de libreto, portada y distribución y nos da un porcentaje de las ventas”.
Llama la atención que esta grabación se hiciera entre noviembre y diciembre de 2014. El retraso en su lanzamiento tiene también una justificación: "Manuel Mohino iba a hacer en principio sólo un DVD. Mohino es un hombre importante del disco clásico. Ha trabajado mucho con Savall y con nosotros había hecho el disco de Haydn con el propio Coin. Montó una empresa audiovisual para hacer una serie de programas culturales que deseaba vender a cadenas de televisión como Arte o Mezzo. Firmamos un contrato muy ventajoso. Él nos grababa, nos daba el DVD y no nos cobraba nada, pero se reservaba los derechos para venderlo a las televisiones. Después del nuestro, fue haciendo una serie de programas para tener un pack que ofrecer a las cadenas, y esa ha sido la razón del retraso. No terminaba de arrancar. Cuando vimos el DVD pensamos que era bueno sacarlo también en CD. La idea creo que es buena: por un precio muy razonable se le da al aficionado un producto más completo. Estoy muy contento con el resultado. Este disco da la imagen de una orquesta europea de primer nivel".
El violonchelista francés Christophe Coin (Caen, 1958) recuerda cuatro colaboraciones con la OBS. "Además habíamos hecho otros dos discos juntos, uno sobre Brunetti y el primero con sinfonías de Haydn con partes de violonchelo solista. Todo más clásico que barroco. En realidad, nunca he hecho música barroca con la orquesta. La OBS es una orquesta muy simpática y entusiasta, siempre con gusto de trabajar, lo que es una cosa muy agradable". En aquel proyecto el concertino del conjunto fue el ruso Dmitry Sinkovsky, una gran estrella del mundo barroco actual, que "ya era conocido entonces. Es un buen violinista, creo que de un estilo diferente a los españoles. Les ha dado una disciplina de trabajo que quizá faltaba un poco en Sevilla. Fue una estupenda colaboración. Pero con Pablo Valetti había trabajado muy bien en las otras ocasiones. Son dos violinistas excelentes".
Con respecto al repertorio registrado en el álbum, para Coin "es una época muy interesante, entre clásico, barroco y preclásico con un espíritu Sturm und Drang, cercano también al estilo sensible, Empfindsamkeit, que le llaman en Alemania. Es música muy concertante, no demasiado virtuosa, el cello no va nunca arriba como puede hacer en la música de Boccherini o de Haydn. Hay un gran equilibrio entre orquesta y solista. Para mí la función de mi parte en estas obras tiene más que ver con la de violonchelo principal que con la de solista. Pero la música es estupenda, siempre llena de ideas armónicas muy interesantes y expresivas".
Profesor en París y Basilea, Christophe Coin es miembro de uno de los más reconocidos cuartetos con instrumentos de época del mundo, el Mosaïques: “El Cuarteto sigue tocando, no tiene tantos conciertos como hace 20 años, pero tenemos nuestro ciclo en Viena. Nos vemos en marzo para tocar en Inglaterra y Francia. Hemos grabado los últimos cuartetos de Beethoven y vamos a grabar los Razumovsky. He dejado casi completamente la dirección, no tengo grupo y no tengo mucha oportunidad de dirigir. Eso me da más tiempo para trabajar sobre proyectos solísticos. Hago dúos de violonchelo con un joven en Alemania y toco conciertos. He grabado los últimos Conciertos de Vivaldi con la orquesta de Sergio Azzolini para un CD que va a salir en seis meses o así. Me interesa mucho el repertorio romántico con instrumentos originales, hay mucha música que rescatar ahí. Con el cuarteto la hemos hecho mucho, ahora quizás menos, pero hicimos Brahms, Schumann, Debussy, incluso los dos primeros cuartetos de Bartók. También Mendelssohn y otros compositores de su entorno de Leipzig menos difundidos, como Ferdinand David”.
Con respecto a la interpretación auténtica de la música del siglo XIX agrega: “Hay orquestas como Concerto Köln que hace Wagner con instrumentos originales. Es interesante. También el verismo italiano, Verdi o Donizetti deberían hacerse más con orquestas así. Aunque creo que tendría que haber más investigación sobre la técnica y los instrumentos que se usaban, ya que dependían de muchos factores, incluida la geografía. Sabemos por ejemplo que en época de Chopin, el diapasón en Viena era más alto que en París. Se asumen muchas convenciones y compromisos para eludir estas complicaciones. Me molesta un poco que todo el mundo suene igual ahora. En tiempos de Nikolaus Harnoncourt el Concentus musicus sonaba de forma muy personal. Una de las cosas buenas que tiene la OBS es también esa: tiene un sonido especial, no suena como las orquestas de Inglaterra o de otras partes. Si se toca música alemana, el espíritu español y andaluz está presente, y eso es muy bueno".
Para Ventura Rico eso tiene una explicación: “Estamos aislados del mundo en cierto sentido, lo cual es una desventaja grandísima, porque acceder a los circuitos europeos es casi imposible. Los grandes festivales están fuera de nuestro alcance. Pero tiene la ventaja de que de alguna manera tenemos nuestra personalidad, como el náufrago que está en una isla desierta o los sefardíes que están en Grecia y cinco siglos después siguen hablando un castellano medieval. Quizás haya mucha homogeneidad, no lo sé. Yo veo con admiración la profesionalidad de los grupos extranjeros. En ese sentido también hemos avanzado mucho, en organización, profesionalidad. Nosotros somos un grupo más de concierto que de ensayo. Los buenos grupos extranjeros son buenos desde el minuto uno, y nuestro primer ensayo a lo mejor no es tan bueno. Pero en el concierto lo ponemos todo, y el hecho de que trabajemos menos que otros grupos, que se meten en giras larguísimas, nos mantiene con mucha ilusión: muchos llevamos 23 años tocando en la orquesta y seguimos con mucha pasión y ganas de hacerlo. En realidad es una condición para tocar en la orquesta: el que pierda la ilusión se puede quedar en su casa tranquilamente".
[Diario de Sevilla. 11-02-2019]