Cada noche en mis sueños, solo me perteneces a mi, solo yo puedo tocarte, acariciarte y hacer contigo el amor, la ternura y el placer.
Y es al despertar que en mi vida tu eres mi sueño, el que imagino en cualquier hora , el que traigo a mi mente, el que deseo con desbordante pasión y me como a besos.
hay días como hoy que te extraño tanto, quiero tenerte conmigo y me abrases, no quiero que te vayas, espero que te quedes aquí en donde perteneces al lado mío. No quiero que te des vuelta sin mirar atrás, quiero que te quedes conmigo para siempre.
¿Has sentido que no perteneces al lugar donde te encuentras actualmente? ¿Qué deberías estar haciendo otra cosa? Es como, estar frente a una computadora en una oficina y sentir que deberías estar pintando los más bellos paisajes o cantando las más hermosas canciones.
¿Ya? Ahí es donde tú corazón pertenece, no hay que pensarlo tanto, solo deja que ese pensamiento te lleve a ese lugar... Puede ser un país de ensueño, o un poblado perdido en las montañas del lugar en que radicas, quizás solo sea en la tierra o tan lejos como el cielo te lo pueda permitir.
O más bien con alguien, con esa persona especial a quien añoras, a quien solo deseas a tu lado. También te podrías perder con el/ella en algún paraíso, en alguna ciudad, en del campo, la playa... En fin, solo imagina y ahí estarás.
Eres, perteneces, estás, en cada parte de mi cuerpo, cada sitio de mi piel te tiene guardado y tu perfume impregnado palmo a palmo de mi dermis.
Esto hace que mi pasión por ti crezca, germine, de sus frutos porque ha echado raíces profundas que florecen desde el centro mismo de mi corazón, pasa por mi alma y se instala en mi pensamiento, en mi pecho, queda como jardín en mi boca y está está dispuesta a besarte una y mil veces más.
Permaneces en mi piel, en mi memoria, en mis brazos, en mi boca, en mis ojos, en mis oídos...
Te siento en cada uno de mis sentidos, presente estas en mi cuerpo, en el corazón que late por ti, en mi alma que te guarda dentro. Todo de mi te pertenece.
Eres mis emociones, la sangre que en mi corre, las células que me componen, el aire que respiro, el tacto de mis manos, los poros y pliegues de mi piel, yaces en mi cuerpo... Pero más que nada eres el amor que en mi generas.