Celebra Kalimori A.C, el primer aniversario.
En una fiesta muy emotiva como todo lo que sucede en Kalimori, residencia privada para adultos jóvenes con discapacidad intelectual y trastornos del espectro autista, celebraron el primer aniversario festejando que la diferencia nos hace únicos.
Y es que Kalimori cumple con el anhelo de las familias con personas con discapacidad, ofreciendo un mejor futuro a sus hijos después de los 18 años, donde de acuerdo con los socios fundadores no había nada qué hacer.
Así lo explica Annette Arellano socia fundadora quien se enfrenta a la discapacidad intelectual en 1992 cuando nace su tercer hija, Alexia, que en su búsqueda por encontrar soluciones, se dedica a visitar médicos y terapeutas que puedan ayudarla, es en esa búsqueda que se da cuenta de la falta de infraestructura médica, pero sobre todo social.
“Decidí ser parte de la solución, comencé a recaudar fondos para proyectos sociales, creando Kalimori A.C al que dedico todo mi tiempo y donde reside mi hija desde el inicio, el cual arrancó en septiembre del 2017 y se convirtió en lo que hoy es un sueño hecho realidad”.
Con la premisa de que los adultos con discapacidad tienen derecho a tener una vida independiente, plena, libre y feliz, esta comunidad ofrece a sus integrantes una solución de vida para el desarrollo de habilidades, pertenencia e inclusión, a través de sus tres programas: 1) residencia privada, 2) programa social para gente de la zona, 3) programa de vacaciones y fines de semana, en donde los participantes fortalecen sus habilidades gracias a los talleres pre laborales y actividades que les permiten desarrollar sus capacidades y darle un nuevo sentido a su vida.
Gerardo Pieck, también socio fundador de Kalimori A.C, explica que de acuerdo al INEGI existen en México más de 16 millones de personas con alguna discapacidad y de ellos, más de 3 millones con discapacidad intelectual. “Además de las estadísticas una persona con esta condición que ha llegado a la mayoría de edad no tiene opciones, por eso darles un espacio en el que puedan pertenecer y ser libres, tener un desarrollo integral y amigos ha sido nuestro objetivo fundamental”.
Gerardo recuerda cómo hace un año se abrieron las puertas de esta “Casa de Luz”, un nuevo modelo económico y de sustentabilidad único en México y Latinoamérica, y una nueva oportunidad de vida y tranquilidad para su familia: “A ocho meses de que Pau, mi hija, vive aquí, tener su sonrisa y mirada de satisfacción me aseguran que las cosas las estamos haciendo muy bien” dijo Pieck.
Para lograr este objetivo, Kalimori desarrolló en paralelo dos proyectos con valores afines: Isana, una granja avícola y hortaliza de cultivo honesto y Casa Pixan, un Hotel Boutique con causa.
Isana cuenta con más de 2,000 gallinas de libre pastoreo que producen alrededor de 24 mil huevos mensuales, los cuales se venden en restaurantes y tiendas gourmet en la Ciudad de México y Malinalco. Los integrantes de Kalimori dentro de los talleres pre laborales han empacado más de 150 mil huevos a lo largo de este año.
Casa Pixan es un hotel boutique con 7 suites donde la intención es preparar a los integrantes de Kalimori para poderlos integrar en las actividades pre laborales de cocina, recepción y atención a huéspedes, además de ofrecer un espacio de armonía y servicio. Un porcentaje de las utilidades del hotel se destina para los talleres de Kalimori.
A un año de su apertura Kalimori, A.C. cuenta con 9 residentes y 6 integrantes en el programa social, espera cerrar el 2020 con 48 residentes y 30 integrantes en el programa social. Hasta el momento hay más de 70 empleados que trabajan en pro de la inclusión y ha tenido un impacto en más de 3000 personas de manera indirecta.
“Estos logros, asegura Gisselle Keller, presidenta de Kalimori A.C, son gracias a las familias quienes depositaron su confianza en el proyecto, a los “Kalipadrinos” quienes ayudan a sus ahijados a cumplir sus metas, a patrocinadores y amigos que creyeron en este sueño y a los medios de comunicación que, gracias a su gran labor de difusión, nos han ayudado a llegar a las familias que están buscando una opción de vida para sus hijos con discapacidad intelectual”.
Como maestra de ceremonias la actriz Patricia Bernal dijo sentirse muy emocionada en poder colaborar con proyectos tan maravillosos, “los cuales me llenan de emoción, porque creo que es posible un lugar para estar en paz”.