Eso es una cosa algo antigua, cosa que me gustaría mucho rehacer Y algún día lo haré :x
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Eso es una cosa algo antigua, cosa que me gustaría mucho rehacer Y algún día lo haré :x
¿Por qué siempre tengo que esperar a que me pasen las cosas para entender?
Se algo está ao seu alcance então faça. Fique bem. #procrastinar #procrastinadores #procrastinaçãonão #procrastinaçãozero #procrastinador #facaagora #vaatrasdosseussonhos https://www.instagram.com/p/CXKCd8YOe0I/?utm_medium=tumblr
Super-Gente
Hace semanas que vengo pensando en escribir esto: Desde la escuela que puedo describirme como un procrastinador crónico, nunca entregué una sola tarea, nunca hice un sólo deber, nunca estudié para una prueba, parcial o examen. Y sin embargo aprobé todo. Llegué hasta preparatoria (esos dos años de liceo antes de la universidad), el primer año lo perdí porque me llevé 6 de 8 materias a examen y no se puede pasar al siguiente año sin haber aprobado al menos 5, y por supuesto que no estudié para ninguna de las pruebas. Después de eso tuve que dar cada materia por separado en un examen atrás del otro, repitiéndolos una y otra vez hasta que por chance los terminaba aprobando. Estoy 100% seguro que en los últimos 3 exámenes me regalaron la nota sólo porque les daba lástima, así como estoy 100% seguro que pasé la primaria porque mis padres le pagaron a los profesores para que avanzara de curso.
En ese momento ni siquiera sabía lo que significaba la palabra "procrastinar", pasaron años antes de que supiera que tenía ese problema. Siempre me negaron ayuda terapéutica porque mis padres "no creen en los psicólogos", . Al día de hoy tengo 30 años y sigo acá trancado, sufro de una depresión galopante que escondo atrás de sonrisas, no tengo trabajo ni futuro, pienso que si hoy muero sería lo mejor para los que me rodean. Sé que algunos de ellos lo desean.
Para empeorarlo aún más tengo una persona en mi vida que lo espera todo de mi, a la que le miento diciéndole que puedo darle el futuro que desea, cuando no hago más que darme excusas para no dárseo. No soy capaz.
Hablando de procrastinar, acabo de encontrar esta pestaña de Chrome que dejé abierta hace 3 días, olvidé que escribía esto. Nadie lee esto igual, así que voy a publicarlo sin revisar, perdón si hay faltas de ortografía, no me siento con ánimos de releer mi depresión.
Ya es viernes. Ya se acaba, por fin el fin.
Muy calmado
Procrastinador
Amanhã vai ser diferente De manhã, vou tomar chá quente Pela tarde, vou ter um sorriso aparente Talvez eu te ligue e chame pro cinema Talvez eu te faça mais seis poemas Amanhã eu vou ser melhor Vou rir do que já me fez chorar Vou manter o bom humor E nada vai me parar Mas é que hoje não dá Tenho essa dor no meu peito Que não sai de nenhum jeito E me deixa fora do ar É que hoje eu já esqueci as estrelas Ou elas esqueceram de mim Amanhã me apaixono de novo por elas E recomeço, fingindo que não teve fim Mas hoje, não me peça alegria Se não compreende minha agonia Por favor, só volte depois Que eu vou ter outra energia Pra te dar um riso ou dois.
Hay una nueva publicación en NoticieroPopular.com
Noticia: http://noticieropopular.com/sobre-la-ley-8020-y-escuchar-a-tu-procrastinador-interior/
Sobre la ley 80/20 y escuchar a tu procrastinador interior
Perry Marshall, presidente de la consultora americana Perry S. Marshall & Associates, habla sobre los temas de su libro más reciente “80/20 Sales and Marketing”.
Hace una década, mi amigo Bill me dijo: “Perry, te tengo una idea millonaria. Sólo hay un requisito: si vendes un millón de dólares, tienes que donar 10,000 dólares a mi organización benéfica favorita”.
“Está bien Bill, acepto el desafío” le dije. Él insistió en que yo estaba perdiendo mucho dinero al tan sólo escribir y publicar libros. Me aconsejó que me expandiera al área de entrenamiento de negocios.
Decidí que él estaba en lo correcto. ¿Y adivina qué? Me costó mucho trabajo lograr hacerlo realmente. Cuando me sentaba a refinar los detalles, mi procrastinador interior me decía: “Espera un segundo, ¿por qué no te haces un corte de pelo?”.
Tomé mi procrastinador interior como una señal de que iba por el camino correcto. Decidí terminar el proyecto.
Esa decisión duplicó mis ingresos. La entidad benéfica favorita de Bill, una escuela en el centro de Filadelfia, obtuvo su cheque por 10,000 dólares.
Soy un apasionado defensor de la regla 80/20, que consiste en que el 80 porciento de tus ventas provienen del 20 porciento de tus clientes. Aplica a la mayoría de los aspectos de los negocios y de la vida también, así como la forma en que gastas tu tiempo.
He descubierto que, si le ponemos atención de cerca a nuestro procrastinador interior, nos dice exactamente lo que deberíamos estar haciendo.
El 20 porciento de las principales actividades que producen el 80 porciento de tus resultados, son las mismas cosas que te incitan a procrastinar, eliminar correos antiguos o regar las plantas.
Finalmente, me tuve que encerrar en una biblioteca sin internet, para planear el mercadeo de una decisión de negocio que me asustaba profundamente. Esos demonios dentro de mi cabeza sabían que era una buena idea, así que decidí escucharlos.
Cada vez que mi procrastinador interior me dice que revise mi Twitter o planche mis camisas, en vez de que haga lo que tengo planeado, sé que estoy a punto de alcanzar algo bueno. Así que lo ignoro.
No es que no queramos trabajar. Es que tenemos miedo de hacer la diferencia. La mayoría de nosotros le tiene miedo al éxito.
Estos son algunos consejos de cómo sacarle provecho a tu procrastinador interior:
Dale un giro a tu lista de quehaceres. Levántate y haz una lista de 10 cosas que tengas que hacer ese día. Probablemente, uno de tus asuntos valga la pena 10 veces más que el resto. Nuestra tendencia natural humana es dejarlo para más tarde, desviándonos en tareas mundanas como Facebook. Nos inventamos razones diabólicamente inteligentes para no llevar a cabo esa cosa que debemos hacer.
Sé determinado y hazlo. Ahora. (O al menos después de que termines de leer este artículo).
El “detector del demonio de procrastinación” también trabaja para todo lo que es el panorama de un proyecto. Si estás desgastado con un trabajo ajetreado de 10 dólares por hora, no tienes tiempo de parar y preguntarte “¿Qué idea explosiva debería lanzar la próxima semana que me permita duplicar las ventas el próximo año?”
Esa pregunta te hace retorcer. Mientras más desconcertante, mejor. Desafía el status quo (estado actual). Lo que sea que te dé ese tembloroso y conocido sentimiento a la hora de pedir un cheque grande, o las llaves del carro de tu padre a las 11 de la noche. Este plan sin duda debe ir en la cima de la pila.
Hacer uso constructivo de tu tiempo libre. Invito a los empresarios que contratan a personas que se encargan de limpiar sus casas, y a asistentes personales, que se desarraiguen de las actividades mundanas. ¿Qué haces con las 2 horas extras que tienes libre gracias a esa ayuda? Puedes desperdiciarlas o profundizar las estrategias de tu negocio.
El perfeccionismo es la raíz de todos los males. La mayoría de nosotros calma sus ansiedades y permanece mediocre al perfeccionar cosas que no necesitan ser perfectas. Gastas 15 minutos editando un correo antes de presionar mandar. Limpias tu automóvil 2 veces a la semana.
La mayoría de la procrastinación no es haciendo nada, sino haciendo lo que es más grato y mediocre.
Pon “hacer nada” en tu lista de quehaceres. Soy un gran defensor del Sabbath (tradición judia), el tomarse los sábados o domingos libres. En vez de perder el tiempo en atareados trabajos como revisar correos. Todos deberían crear un espacio para poder rezar o meditar, o simplemente, no hacer nada. Las mejores ideas de negocios llegarán cuando no estés trabajando. Cuando te estés divirtiendo haciendo lo que disfrutas hacer, ya sea leyendo una novela, o lanzando una pelota de baseball con tus hijos, eso alimenta tu creatividad.
Aprendí esto por las malas. Pasé años con el acelerador a fondo, trabajando 7 días a la semana. Esto no me llevó a ningún lado porque no estaba haciendo lo que más debía hacer.
Escucha a tu “detector del demonio de procrastinación”. Elige esa cosa que te hace más ansioso. Luego dirígete hacia el viento, porque esas ansiedades son simplemente el dolor del parto de un éxito mayor.