¿Qué leer durante la CUARENTENA?
Retomo mis publicaciones en esta situación que absolutamente amerita. Hoy, el mundo está en sus casas, las calles están desiertas y hay crisis de todo tipo; y pensamos que algo así pasaba solo en la ficción.
Algunos de los cuarentenos —entre los que me incluyo— pensamos todo esto como una oportunidad para estar solos, hacer actividades que amamos, ¡como leer!, escuchar música, mirar pelis, pegar figuritas, jugar algún juego, hacer manualidades, estar todo el día en piyama. Pero, sí, todos amamos el aire libre de vez en cuando, y saber que en este momento eso no es una opción… ¿Quién no entiende la crisis?
Lo que me lleva al segundo tipo de cuarentenos, esas criaturas del aire libre, los eventos sociales, el estar rodeado de gente, que disfruta las salidas, verse entre personas, seres queridos, fiesta, baile, playa, lugares nuevos que conocer, viajes esporádicos, (¿a quién no le gustan estos dos últimos conceptos?) y SOCIABILIDAD.
No quiero ni imaginarme lo que debe de ser estar en sus zapatos… pero hoy lo voy a hacer. Me pongo en sus zapatos para recomendarles las lecturas ideales según dónde se quieran posicionar y cómo quieran llevar este período entre cuatro paredes, para que la cuarentena se pase VOLANDO entre páginas que los transporten a espacios abiertos, que los hagan sentir empatía estando en su misma situación o, por qué no, AMBOS. De esta forma, dividí el post en cuatro partes: La primera es Leer y estar afuera; la segunda, Adentro, aburrido no es; la tercera, Recuperando la libertad; y, la cuarta y última: Salir de ESTE MUNDO.
Para las personas que buscan transportarse a lugares abiertos
Para los que busquen corresponder su estado actual
El hundimiento de la casa Usher,
La máscara de la muerte roja o
El fantasma de Canterville,
Esperando a Mr. Bojangles y
Para los que busquen sentir alivio a través de cierta empatía literaria
Para los agobiados que busquen irse lo más lejos del planeta Tierra que sea posible
Alicia en el país de las maravillas,
Narnia, El león, la bruja y el ropero,