Mientras nos dejen fumar
Soy un ser humano de medio uso, un obrero de clase baja con grandes aspiraciones para un futuro parcialmente nublado. Mientras me tomó una cerveza en uno de mis bares preferidos reflexionó.
Que nos hayan quitado la pornografía es un golpe fuerte a nuestra autonomía. Me hace pensar que lo que se dice en cuanto a ese grupo que controla la humanidad, existe y está aquí para meternos en el mismo saco a sanos puritanos y a torcidos depravados.
Hablo solo desde la perspectiva de un espectador. No oigo quejas ni manifestaciónes reales ante los constantes ataques que sufre el mundo de los depravados. Lo pongo así porque la gran mayoría de los que buscan eliminar cosas dañinas y perversas constantemente se jactan de no tener ningún vicio que apañe la pulcritud de sus exigencias.
Díganme que exagero, pero siento que regresamos al oscurantismo. Oscurantismo moderno, esta vez sabemos muy bien que nos ocultan y el porque de casi todos los males que nos auto infringimos.
Aquí estoy otra vez reflexiónando solo. Preocupado por el futuro de una generación que a casi nadie le importa. Recientemente comenze a ver los anuncios que comienzan a prohibir zonas de fumadores. Empiezan a querer sacar otro pedazo de la sociedad que les da asco.
Firma la petición si crees que no debe haber ningún restaurante, bar o antro que permita fumar en el interior. Firma aquí si quieres sentirte dueño y señor de tu mundo y el de los demás. Firma la petición si quieres sacar a los podridos que lo externan de la escena social.
Entiendo su desprecio por los fumadores y por los pedofilos. Pero aún así, nada de lo que hagan terminara con esos instintos.
Terminaremos todos metidos en sótanos, en lo bajo del mundo, a donde pertenecemos. Compartiendo esa basura, la miseria interna. Igual que como empezamos. Ocultos ante los ojos de un mundo perfecto que nos desprecia.
















