A veces, la vida y las personas parecen presionar y presionar.
Como estamos tan acostumbrados al dolor, podremos decirnos a nosotros mismos que no nos duele.
Como estamos tan acostumbrados a que las personas nos controlen y nos manipulen, podremos decirnos que estamos equivocados. NO ESTAMOS EQUIVOCADOS. La vida nos está presionando y lastimando para captar nuestra atención.
A veces, el dolor y la presión apuntan hacia una lección:
• La lección puede ser que nos hemos
vuelto demasiado controladores.
• O, quizá se nos está empujando para
que nos adueñemos de nuestro
poder para cuidar de nosotros
La cuestión son los límites. Si alguien o algo nos está presionando hasta el límite, ÉSO ES EXACTAMENTE LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO: nos han presionado hasta nuestro límite.
Podemos estar agradecidos por ésa lección que está aquí para ayudarnos a explorar nuestros límites y a fijarlos.
”Hoy me daré permiso para fijar los
límites que quiero y que necesito fijar
Poner LÍMITES IMPLICA todo un des-pliegue de ASERTIVIDAD y APRENDIZAJE, sobre-todo cuando vivimos nuestra infancia sintiéndonos solos, no incluídos, sometidos, haciéndonos cargo de lo que NO nos tocaba, esto es, sintiéndonos no apreciados por nuestro justo valor; que no recibíamos lo que merecíamos; tal vez sintiendo poco o ningún compromiso hacia nosotros... ésa(s) historia(s) nos hacen poco asertivos, porque automáticamente ante lo doloroso que resulta re-conocerlo, y ante el hecho de sentir que enjuiciamos tendemos a JUSTIFICAR, a NORMALIZAR y/ó RACIONALIZAR lo vivido (maltrato), y poner y ponernos límites sanos es casi imposible. NO SE TRATA DE HACER JUICIOS, SE TRATA DE RE-CONOCER Y LUEGO BUSCAR ENTENDER.
Si tenemos problemas de límites, probablemente se estén manifestando de las siguientes maneras:
• Gastamos de más, o de menos
• Comemos de más o de menos
• Hacemos ejercicio de más o de menos
• Trabajamos de más, de menos o de plano no tenemos trabajo
• Tenemos más compromisos de los
que podemos cubrir ó NO TENEMOS UN SÓLO COMPROMISO
• Generalmente nos sentimos molestos en nuestras relaciones y/ó nos culpan por invasivos, o sentimos que nos invaden.
• Nos oímos respondiendo NO (estamos siendo restrictivos/SÍ
(estamos siendo permisivos) prácticamente la mayor parte de las veces
• Decimos SÍ cuando queremos decir NO ; decimos NO, cuando queremos decir SÍ, esto es, NOS NULIFICAMOS.
• Adicciones (dependencias )
Es más común de lo que creemos, sólo que a veces no lo tenemos claro; identifiquémoslo, pongamos intención y atención en NUESTROS límites, pues es con ellos con los únicos que podemos trabajar.
Saber decir que NO, también decir que SÍ; no invadir ni dejarnos invadir; no controlar ni dejarnos controlar; saber cuándo, cómo, con quién, en qué momento, es cuestión de saber establecer límites...
Busquemos ayuda, compañía de crecimiento, y/ó disciplinas sanadoras para comprender cómo aprender a vivir respetándonos y respetando.