Ya no hay más una palabra tierna, un te amo, una plática íntima, una charla informal, una sonrisa robada, una carcajada sonora, un chiste malo que haga reír, un secreto entre ambos...
La comunicación es casi nula; una llamada a las apuradas, un mensaje por necesidad, una plática porque se requiere.
¿Será que todo esto apagó el amor que en algún tiempo unió?
¿O es solo una parte de todo lo que separó?
Leregi Renga















