Cuando te marchaste tu, ya no hubo más primaveras, se apagaron las estrellas, el cielo se nublo y para mí el sol ya no salió.
Dijiste adiós y mis labios se sellaron, mis oídos ya no escucharon, mis ojos se cegaron y mis manos se agrietaron al no sentir más la calidez de tus manos.
Huiste de mi amor, te fugaste de mi cariño, huiste de mi ternura, te alejaste de mi pasión, tu lejanía eclipso todo aquello que en algún momento fui cuando estabas a mi lado.
Todo eso paso, cuando te marchaste tu.
Leregi Renga












