Tema 7: Redes digitales y comunicación
¿Qué es verdad y mentira en la televisión y redes digitales?
¿Qué es privado y público? ¿Mediado o directo? ¿Natural o escenificado? ¿Transparente o fabricado?
¿Qué relación establecemos con las/os otras, en la tele y las redes digitales?
¿Cómo influyen en nuestras relaciones familiares, amistades, compañeros de estudio, de cama…?
En primer curso del grado aprendí que todo es manipulación. A partir de ese hecho veo los medios como otra persona que digiere acontecimientos y me los transmite a través de su filtro, para que yo los analice a través del mío.
El arte manipula para que sientas algo y la televisión para que creas en algo.
Quizá por haber nacido en esta generación mi respuesta sea distinta a lo habitual, lo cierto es que no he visto un cambio muy grande en las personas a raíz de la generalización de internet o las RRSS (el boom de estas ocurrió durante mi adolescencia).
Bueno sí, la desaparición de la paciencia es un hecho. Los meses pasaron a ser semanas y las semanas en días y ahora si no te responden a un whatsapp en un par de horas ya te has cabreado. En general. Es lo que pasa cuando los procesos se dinamizan, igual no es que seamos menos pacientes sino que nos hemos adaptado al nuevo contexto en términos de velocidad, si lo puedo tener en un día esperar un mes me parecerá demasiado.
Las fake news se difunden más rápido que cuando las y los chismosos del pueblo hacían correr un rumor sobre alguien, pero internet no ha creado los rumores, ni las ansias de stalkeo de la gente.
Creo que internet nos ha acercado a la gente que antes se creía más distante. Personas de la política, cine, arte, eran consideradas superiores, seres con los que uno no osaba meterse, hoy en día se convierten en blanco de críticas a diestro y siniestro. Nadie sabe hacer su trabajo pero creen tener derecho a decirte lo mal que haces el tuyo. Y no solo de tu trabajo, hablarán de criticarán tu físico, tu personalidad e incluso cómo practicas sexo.
Pero internet no nos convierte en gilipollas, solo nos da herramientas para que explotemos todas sus posibilidades.
Las personas pueden ser transparentes o fabricadas, comportarse de manera natural o escenificada. La gente sincera sigue diciendo la verdad en su perfil de Twitter, internet no te hace mentir, más bien puede llegar a sacar una versión poco filtrada de tu personalidad debido a esa sensación de poder e impunidad que nos da.
Lo que menos me gusta de la comunicación en internet - obviando la pérdida absoluta de privacidad - es la polarización que provoca. Se considera valentía decir lo que uno piensa sin ningún filtro pero a veces ese filtro es el del respeto.
A esto se suma el surgimiento de la cultura del si no lo veo no existe, si no publicas lo bien que te lo has pasado en tus vacaciones probablemente sea porque no lo has pasado bien, si no enseñas a tu pareja quizá no la tengas... una necesidad de aprobación disfrazada de exhibicionismo y libertad. Poca gente joven parece disfrutar del placer de la intimidad.
Cada vez que oigo a alguien quejarse de cómo las redes han arruinado las relaciones pongo los ojos en blanco. Quien quiera utilizar su whatsapp solo para organizar una quedada presencial puede hacerlo, nadie obliga a pasarse horas delante de la pantalla con (des)conocidos. Pero es innegable la de funcionalidades que nos ha aportado, sé cosas que nunca habría sabido sin los recursos que la red me aporta. Es muy fácil echar la culpa del resultado de miles de factores a uno solo.
Relacionarse a través de una pantalla permite conocer detalles muy profundos de la personalidad que cara a cara tardarían en salir mucho más tiempo. No conoces el poder de las palabras hasta que lees un libro y haces un amigo en internet.














