Basta para mi, basta para todas.
¿Vivimos en libertad? ¿La libertad absoluta o simplemente ella, existe?
Estamos en una época en donde lamentablemente salir a la calle implica miedo, especialmente en la mujer, no me mal entiendan diciendo esto, los hombres también tienen miedo pero enfoquemos la vista en la mujer.
Nos levantamos, nos arreglamos, salimos a la calle. El miedo corre por nuestro cuerpo y no deja de correr hasta llegar a destino.
Muchas mujeres desaparecidas, muchas mujeres violadas, muchas mujeres torturadas, muchas mujeres abusadas simplemente con “palabras” de aquellos hombres, de aquellos que se creen “machos” al gritarnos por la calle. Sí, la mujer sufre todo esto.
La sociedad tiene la culpa, vivir en un patriarcado es difícil.
Ya no se puede confiar ni en lo que uno tiene al lado. ¿En verdad conocemos a las personas que nos rodean? No lo sabemos.
Una persona dijo “la mujer es todo lo contrario a libertad”, ¿será así?.
Observemos una vez más el panorama, a la mujer se la manipula, a la mujer se la toma como menos, como una “cosa” muchas veces, como por ejemplo en la trata de blancas, la sociedad mira para otro lado y los hombres se aprovechan y es ahí donde se atentan contra la vida, libertad y dignidad de la mujer.
¡Digamos basta!
“INCOMODIDAD”
Una fea palabra, pero justamente eso es lo que se siente cuando nos encontramos caminando por la calle tranquilas y nos toca pasar por al lado de un grupo de hombres, si, es una sensación horrible, también se junta con el miedo, muchas veces nos intimidan. Tratamos, tratamos siempre de luchar, siempre de salir con la cara en alto, seguras y dispuestas a todo. Si cae una, caemos todas. Cuesta salir si demonios llegan a entrometernos, pero saldremos.
Elisa salió.












