seen from Germany
seen from France
seen from China
seen from United States
seen from Ghana
seen from United States
seen from United States

seen from Belgium

seen from United States
seen from United States

seen from Malaysia
seen from China
seen from Germany
seen from Kenya

seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from Saudi Arabia

seen from Belgium

seen from United States
CINTA TRANSPORTADORA-CARBÓ-CENTRAL TERMICA-FIGOLS-ART-PINTURA-AQUAREL·LES-EDIFICIS-PAISATGES-BERGUEDÀ-PINTOR-ERNEST DESCALS por Ernest Descals Por Flickr: CINTA TRANSPORTADORA-CARBÓ-CENTRAL TERMICA-FIGOLS-ART-PINTURA-AQUAREL·LES-EDIFICIS-PAISATGES-BERGUEDÀ-PINTOR-ERNEST DESCALS Paisaje desde las alturas de la CENTRAL TERMICA de FÍGOLS y CERCS en el Berguedá, povincia de Barcelona en Catalunya, vista de la cinta transportadora de las vagonetas de carbón que se introduce com una inyección en los edificios de la antigua y cerrada Central energética, al fondo el conjunto de montañas con tonos azules y verdosos por la gran cantidad de bosques, Pintura con profundidad y atención a los detalles inscritos en la atmósfera global, sinfonía de grises de las construcciones que contrastan con los verdes y azulados. Pintar estos paisajes históricos me reconforta el Espíritu, soy testimonio privilegiado del paso inexorable del tiempo y los cambios que sufren nuestras sociedades actuales. Acuarelas sobre papel de 50 x 70 centímetros, obras documentales del artista pintor Ernest Descals.
CENTRAL TERMICA-FIGOLS-CERCS-ART-PINTURA-AQUAREL·LES--SALA-RECEPCIO-VAGONETES-CARBÓ-FINAL-CINTA TRANSPORTADORA-AMBIENT-FANTASMAL-PINTOR-ERNEST DESCALS por Ernest Descals Por Flickr: CENTRAL TERMICA-FIGOLS-CERCS-ART-PINTURA-AQUAREL·LES--SALA-RECEPCIO-VAGONETES-CARBÓ-FINAL-CINTA TRANSPORTADORA-AMBIENT-FANTASMAL-PINTOR-ERNEST DESCALS Sigueindo en el documentar a través del arte de la pintura los detalles y lugares de la antiua CENTRAL TERMICA de FÍGOLS y CERCS en la comarca del Berguedá, un campo infinito de posibilidades plásticas que tengo que Pintar, ahora en acuarelas sobre papel de 50 x 70 centímetros, la sala de recepción de las vagonetas que transportaban el carbón para su uso en la generación de la enería eléctrica, antes ya pinté de donde salían junto a la cinta transportadora, y ahora donde llegaban, el lugar está situado a mucha altura y sólo el viento me acompaña, de cuando en cuando alguna puerta rompe el silencio, golpeada por la fuerza del viento, ambiente fantasmal que aprecío mucho, pues es exactamente la atmósfera que ahora rige los destinos de estas instalaciones energéticas, el tiempo no perdona nada. Conjunto de hierros oxidados que forman estructuras mecánicas ariba en la montaña que acompaña a los edificios de la central térmica, luces agónicas entre la oscuridad del lugar.
AERI-MONTSERRAT-ARTE-PINTURA-ART-FUNICULAR-TELEFERICO-MONTAÑA-BASILICA-PAISAJES-CATALUNYA-PINTOR-ERNEST DESCALS por Ernest Descals Por Flickr: AERI-MONTSERRAT-ARTE-PINTURA-ART-FUNICULAR-TELEFERICO-MONTAÑA-BASILICA-PAISAJES-CATALUNYA-PINTOR-ERNEST DESCALS- Dos vagonetas del AERI se cruzan, el teleférico para llegar a la Basílica del Monasterio de Montserrat, una baja y la otra sube, entre el paisaje rocoso de la montaña mágica y símbolo de Catalunya, se forma la escena, una gran altura se ha salvado de esta peculiar manera de llegar arriba, un paseo romántico que nos proporciona este antiguo funicular aún en perfecto estado de funcionamiento. Pintura del artista pintor Ernest Descals sobre papel de 50 x 70 centímetros, hay temas que resultan apasionanes de pintar.
#DK #TropicalFreeze Lidiando con las dichosas #Vagonetas. #ProsikitoChanel
¿Somos un pueblo de vagos?
Por Jay Fonseca
Esto tiene Salvación
07/08/2013
¿Es realmente vago el boricua? Esa pregunta me la he hecho muchas veces, pero en una conversación con un familiar se me hizo pensar nuevamen-te sobre el tema y decidí buscar los datos.
Se supone que usted ya haya leído La llamarada. Si no, pues eso demuestra que nuestro sistema educativo se debe implosionar. En la obra, Enrique Laguerre (ese famoso productor de novelas de televisión, según la ahora jueza y ex representante Liza Fernández) nos hace ver los tiempos de mi abuelo, cuando la gente lloraba cuando acababa la zafra y, por tanto, no había trabajo. En Bagazo, Abelardo Díaz Alfaro narra la historia de un boricua que estaba dispuesto a asesinar al capataz por no haberle dado trabajo y decir que no servía para trabajar. La charca, de Manuel Zeno Gandía, nos muestra una sociedad a nivel de esclavitud.
Quien conoce la historia de Luisa Capetillo sabe del arduo trabajo de las mujeres de la Isla. También conocemos de la gran emigración boricua de 1944 al 1960, cuando miles de puertorriqueños se fueron a la Gran Manzana en búsqueda de trabajo, entre ellos mis padres –en su caso a Chicago–. Una tercera parte de la población se fue de la Isla y quienes han leído un poco sobre esa emigración saben que se iba a trabajar y bastante duro. Mi abuelo Eladio fue uno que se fue a recoger tomates y “talar” árboles. De allá no regresó bien, pero eso es para otra columna.
La comunidad boricua siempre fue bien trabajadora, hasta que algo cambió: en noviembre de 1974 llegaron los cupones de alimentos y se popularizó el estribillo “Estoy hecho con los cupones”, campaña con la cual el gobierno de Hernández Colón fomentó el uso de dicho programa, que le siguió los pasos a la PRERA. Poco a poco fueron introduciendo “ayudas” y la familia boricua quedó con una pregunta muy básica: ¿vale la pena trabajar?
Me senté con un familiar que tenía casi todas las ayudas e hicimos un estimado. Como hacen los economistas, simplemente vimos los datos de lo que era más rentable para él, su esposa y su hija. No tomamos en cuenta el estigma social. En la tabla adjunta, vea la conclusión.
Obviamente, estos datos son estimados y cada caso particular varía. Ahora, para una persona que reciba esas ayudas, el incentivo que tiene para trabajar el mínimo es ganar $84 más al mes. Y si decide trabajar y pierde gran parte de las ayudas que recibe, terminaría haciendo un disparate, desde una perspectiva puramente económica.
(Debo señalar que mi familiar decidió trabajar porque “el trabajo dignifica y quería darle un ejemplo a su hija”).
En Puerto Rico, 1,633,523 personas reciben Mi Salud; 1,339,849, cupones; 129,824 viven en residenciales o vivienda pública, más los miles de arrimaos que no se cuentan; 11,941 tienen Plan 8 y 9,100 están en espera; 185,000 personas reciben subsidio de AAA, un número mayor cuenta con subsidio de AEE y 210,340 de teléfono. Muchas de esas personas reciben todas estas ayudas y algunas adicionales. Añado que a mi madre, a mis hermanas y a mí nos dieron muchas y luego becas para estudiar.
Muchísima gente hace un cálculo similar y decide no trabajar formalmente, sino coger las ayudas y conseguir un chanchito por el lado, y se lo esconde al gobierno estatal y federal.
En el 2003, el Centro para la Nueva Economía publicó un estudio que demostró que si no se gana cerca de $1,300 mensuales no es rentable (esto es full-time, a $8.13 la hora). Pero si le añades el costo de trabajar (transportación, ropa, impuestos, cuido, sin contar malos ratos en el empleo, tapones, etc., probablemente ese número se acerca a unos $1,900 mensuales ($11.88 la hora). Una maestra gana $1,750 mensuales.
Tanto Estados Unidos como el PPD y el PNP saben esto. No lo cambian porque viven del continuismo. Queda de nosotros como pueblo caer o no en la trampa que nos han montado, que está tan bien hecha que asusta.