Jitsuko y Cindy son muy amigables contigo porque no tienes pito, y si no tienes pito, eres inofensivo. Por lo tanto, son amigables contigo porque no se sienten amenazadas. Te tienen confianza porque al ver que no tienes pito, piensan que no las acosarás. Y está bien que no las acoses, pero hay otros modos de “no acosarlas”. ¿Ya viste que el default setting es “friendzoneado”? Ni siquiera te enviarán a la friendzone porque tú solito te fuiste, o mejor dicho, te viniste.
Y no es que no tengas pito, sino que lo tienes bien escondido para que no se asusten. ¡Pero para ellas no tienes pito porque no lo ven!
Decidiste esconder tu pito y hacerles pensar que no lo tienes porque tienes mucho miedo de que te hieran. ¡Cabrón, está muy claro que el que no arriesga no gana!
Si le tiras la onda a cualquiera de las dos en este momento, te mandarán directo a la chingada y muy probablemente sin arrepentimiento alguno. Si intentas ligarte a la señora bonita de CS en este momento, te mandará a chingar a tu madre sin más ni más, y sin sentir por ti ni siquiera lástima. Y tu corazón terminará hecho mierda.
Una cosa es usar el dolor como un propulsor (ya lo has hecho), y otra cosa muy diferente es terminar hecho mierda (ya te ha pasado).
Es más, Jitsuko y Cindy ni siquiera te ven como un amigo, sino como una cosita simpaticona por tus ocurrencias, tu sensibilidad y tus intenseos. Tal vez inconscientemente, pero así te ven. “¡Ay, Cositaaa!”
Y otra: El Bodrio Cara de Cuac y Poncha La Sudaca te mandaron a chingar a tu madre porque para ellas no tienes pito. ¿Cómo puede ser que ni las feas te quieren, cabrón?
¿Te caga la madre esta crítica destructiva? ¿Y si te digo que lo estoy haciendo porque soy tu compa? Aguanta vara, cabrón. Alguien te lo tenía qué decir porque la estás cagando. O como dicen tus queridos godínez, este es un pinche feedback.
Entonces, si quieres algo con alguna de ellas, o con alguna otra mujer, ¡tienes qué sacarte el pito! Sabes a qué me refiero. Sabes qué significa sacarte el pito. Lo sabes muy bien.
Discreto, fino y sencillo son valores chidos y muy distinguidos en un mundo infestado de patanes; es bueno que los hagas tuyos y está bien, pero modifica esa receta agregando una cucharadota de mecos. O sea, ¡sácate el pito!
Conste que no me estoy burlando del “discreto, fino y sencillo”, con todo y que quien creías que era el amor de tu vida te lo dijo, y que por cierto te mandó a la chingada porque no te vio el pito. Si tienes la suficiente resiliencia para mantenerlos, está chido. Neta. Es la onda. Se oye bien.
¿Duele? Tranquilo, que hay cosas buenas qué decir.
Si quieres acostumbrarte a sacarte el pito y sentirte cómodo haciéndolo, trabaja en la puesta a punto. Acuérdate: calibra la potencia y la carga aerodinámica para que puedas ir rápido, pero sin riesgo de derrapes (o lo que es lo mismo, sin riesgo de tener resbalones, los ignominiosos resbalones).
Hazte una reata haciendo tu trabajo. El trabajo con el que sacas para la papa. ¡Una reata!
Haz una lista de lo que más te gusta hacer, sólo por no dejar, y proponte llevarlo hasta el límite. Piensa en seguir tomando fotos por la ciudad y documentar cuanta cosa fotografías, haciéndolo como tú sabes hacerlo, y pensando en ser el más chingón para hacerlo, aunque sea con compilaciones muy chingonas en un blog que todo el mundo busque porque tiene información muy chingona. Piensa en tomar las mejores fotos de danza y de bailarinas en la ciudad. Piensa en hacerte fotógrafo de modelos, por ejemplo. ¿Qué necesitas para llegar ahí? ¡Hacerte una reata!
Piensa en leer libros e ir al cine de vez en cuando y en publicar reseñas chingonas en tu blog con spoiler alerts y la chingada, a la verga. ¡Pero que se vea que estás haciendo cosas! ¡Usa tu estilo acafanesco que llamó la atención de tantas pendejas en el pasado!
Piensa en hacerte un amante de la buena comida, y por supuesto, haz reseñas de los lugares que vas visitando. ¡Disfruta tu tiempo buscando buenos lugares para comer! ¡No importa el estatus! ¡Agrega valor a la sociedad, a los pinches foodies millenials y pendejetes afines!
¡Toma vino! ¡Toma mucho vino y pon tus opiniones en el blog! Recomiéndalos. No eres un sommelier, pero aprendiste a inteligirle. Sácale jugo a eso, pues.
¡Viaja cabrón! ¡Viaja, si viajar es tu máximo! ¡Retaca tu blog y tu féisbuc de reseñas, de pensamientos y de fotos de todos los pinches viajes que hagas!
Leer es una aventura. Ir al cine es una aventura. Agrega eso a la lista de aventuras que quieres vivir, además de los viajes y los buenos restaurantes. ¡Son puras vagancias en todos los sentidos!
Y piensa en ir subiendo de nivel en cada una de estas cosas.
Pero también documéntate. Busca otras opiniones, busca noticias relevantes, busca artículos relacionados con lo que te da curiosidad, con lo que quieres hacer y con los lugares que te gustaría visitar. Aprende tanto como sea posible, porque conocimiento es poder.
Las aventuras te dan potencia y el conocimiento te da agarre. ¡Ponte a punto!
¿Y qué necesitas para vivir tantas aventuras, todas las que quieres? ¡SER DECIDIDO! ¡Esa es la clave y el meollo del asunto!
En cuanto a las viejas, pues ten en cuenta que vivir muchas aventuras y tener conocimientos sobre todo lo que implica tener aventuras te dará mucha experiencia y mucha sabiduría, y todo eso te da fortaleza y seguridad, que a final de cuentas esas son las dos cosas que las mujeres buscan en un hombre. Pero no lo hagas pensando en conquistar mujeres, sino en sentirte bien contigo mismo.
Entonces, acostúmbrate a buscar aventuras que te hagan feliz, que de rebote su consecución te fortalecerá y te dará seguridad.
No pienses en cazar mariposas, piensa en crear un bonito jardín que atraiga mariposas. No pienses en atraer a una mujer en particular, piensa en hacerte un hombre atractivo.
Discreto, fino y sencillo, pero nivel Don Vergas.
Y aquí te va un mal consejo, el consejo más chingón de todos: Usa a Jitsuko, a Cindy, a la princesa espadachina y a la señora bonita de CS para hacer prácticas; como túneles de viento y como pistas de de pruebas. ¡Atrévete a sacarte el pito cuando estés con ellas!
Túneles de viento y pistas de pruebas. Recuerda, las vivencias te dan potencia y el conocimiento te da agarre.
Y sólo por si te queda alguna duda, sacarte el pito significa mostrar lo seguro y decidido que eres, lo fuerte que eres.