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you make it shine
música alta, luzes violeta passeando por todos nós, ela nem ao menos me via de tão absorta em sua dança. algo em meu coração dizia ser tudo para mim. algo em meu coração dizia para não desviar o olhar. [não desviei quis pedi-la que viesse comigo, que ouvisse a palpitação em meu peito. hipnotizada, mantive-me capturando a imagem como um vídeo. frame a frame. o tempo parou quando ela me viu. as luzes alternando em azuis, rosas e roxos, mas ela brilhava mais que todas. tremi com o olhar que recebi, quis dizer todas as palavras que vinham a cabeça ainda que a música alta não fosse deixar que me ouvisse. olhares conectados, corpos distantes. não consegui correr dela ou para ela, esperei que viesse até mim. estávamos a sós num mar de gente quando senti que a pele dela se encontrava com meu ombro nu e a boca dizia um cumprimento doce. não pude ouvir, nem precisei.
algo no olhar dela parecia me reconhecer, não o rosto, mas a alma. parecia reconhecer seu poder recém adquirido sobre mim.
podendo me cuidar ou derrubar com uma palavra.
durante toda a vida que ainda não vivi iria dizer que foi neste momento em que desejei ser tudo. quis salvar e ser salva, quis curar e ser curada. algo nessa mistura de peles diferentes e suor me dizia ser amor, que só podia ser amor essa energia nos atravessando, sincronizada às luzes e os graves.
[I've got so many secrets to show]
YEARS&YEARS for NME
Olly Alexander in Valentino
what’s that supposed to be about, babe?
TV: It's a Sin (2021)
El VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) se transmite por vía sexual, mediante contacto con sangre infectada en jeringas o cualquier otro elemento punzante, además de transfusiones no controladas, o por vía intrauterina entre madre e hijo. Con un adecuado tratamiento médico, es, aunque incurable, un mal crónico con el cual es posible convivir sin mayores sobresaltos (siempre y cuando se tenga lo medios para acceder a los medicamentos necesarios).
Hoy sabemos esto.
Sin embargo, cuando comenzaron a suscitarse los primeros casos en el mundo, era una enfermedad invisible que sólo parecía afectar a la población homosexual. Una especie de cáncer, algo así. No sólo no había información alguna que advirtiera de su presencia sino que parecía no importar demasiado; después de todo, sólo era cosa de maricones, un castigo divino por la vida despreocupada que llevaban. ¿para qué preocuparse?
El creador Russell T. Davies y el director Peter Hoar se proponen, a lo largo de cinco intensos capítulos, dar un vistazo al impacto de una realidad que tomó por sorpresa al mundo. La historia comienza en 1981, cuando un grupo de jóvenes gays, algunos de ellos aún en el closet, hallan refugio en un edificio de departamento; el adolescente Ritchie Tozer (interpretado por Olly Alexander, cantante de la banda Years & Years) que sueña con una carrera en la actuación; Roscoe Babatunde (Omari Douglas), que escapa de un destino horroroso en Nigeria; el tímido Colin Morris-Jones (Callum Scott Howells), que trabaja como aprendiz en una sastrería, el apuesto y a veces pareja sexual de Ritchie, Ash Mukherjee (Nathaniel Curtis) y Gregory Finch (David Carlyle), el primero en sucumbir ante el nuevo mal. Y a este grupo del cual nos resulta imposible no empatizar debemos añadir a la fenomenal Jill Baxter (Lydia West), la amiga que no abandona y proporciona la contención que el quinteto necesita.
Prepárate para un viaje apasionante e inolvidable de diez años, tan cínicamente hilarante como desgarrador, que nos ofrece una de la mejores series del año.