Un dos tres por ser.
Vamos a empezar a contar, sin inicio y sin final, desde el cero hasta matar. Como rimar sin intentar, como asesinar sin mirar. Como un cuchillo entrando por la yugular, como una jeringa implantándose en una arteria letal. Llenándose de aire, llenándose de mal, como respirar en un espacio tóxico, sonriendo sin importar. Acariciando el viento. Dejándose llevar. No te canses de contar, que después del nueve la combinación no es diferente a como ésto se siente.












