/𝐁𝐎𝐒𝐐𝐔𝐄 𝐄𝐓𝐄𝐑𝐍𝐎
Allí, donde las hojas susurran plegarias a través del viento y las raíces entrelazan historias bajo la tierra. Los elfos caminan descalzos, los humanos recogen los frutos sin arrancar las ramas, y los mestizos —hijos de esa unión— entienden ambas sangres como un mismo cauce. La calma no es una elección, es una ley no escrita. Las cascadas tallan la piedra con paciencia, los prados se abren como manos al sol, y los musgos crecen sobre templos perdidos, envolviéndolos con ternura.
Pero que la dulzura no confunda al viajero. El Bosque Eterno es madre y fiera. Sus habitantes son amables con quienes respetan, pero salvajes con quienes no. Los Syl'drah son sus colmillos. Guerrilleros del silencio, custodios de raíces, no ofrecen advertencias ni segundas oportunidades. Basta con romper una rama equivocada, con asustar a una criatura sagrada, y el bosque recordará tu rostro para siempre.














