occupato e cinico.
Son las 10:43 de la mañana. A puras penas he estado sentado en este escritorio por una hora y lo único que corre por mi mente son las ganas de salirme de esta puta zona de comodidad en el siglo 21, donde los mas cabrones triunfan. Quisiera salir a estirar mis piernas entre toda esta gente, entender sus historias, el pasado que han atravesado y preguntar por qué siguen vivos; porque deciden seguir viviendo.
Mis días suelen pasarse del mismo sabor y se ven a través del mismo color de estos sucios lentes. Ya no se si lo que veo y siento es producto de mi realidad o de mis delirios causados por estos aires.
Nunca pensé toparme con tanta gente enferma, que a la primera oportunidad se tiran encima de uno para lograr lo suyo. Pequeños Maquiavelos contemporáneos que sin pensarlo destruyen el mundo que tienen a su alrededor. Con el tiempo me he vuelto desconfiado de la gente -frío y un poco agrio también. Creo que es desafortunado que el mundo de la tecnología está evolucionando paralelamente con estos individuos tan inoportunos -pero también puede que sea más que una correlación.
Cada vez que me duele el cuerpo, la garganta, y se me acalora el cuerpo, me entra la idea de que tengo sida. Ingenuamente uno decide confiar en gente que no merece la pena. El problema es que los que valen la pena ya han tomado refugio a través de aprender lo que yo ahora estoy aprendiendo.
En este mundo de apariencias, de suavizar el instinto e intuición por parecer más “racional”, hemos cometido el error de ignorar nuestra propia sabiduría. Le hemos empezado a poner mucha importancia a lo que dicta nuestro tejido social con el afan de parecer menos pretenciosos y más “auténticos” con el uso de nuestro raciocinio.
Ahora son las 5:37 pm de otro día en donde sigo sintiéndome igual, sentado en el mismo cuarto, ejerciendo similares tareas que me mantienen ocupado y cínico. Supongo que siempre supe que esto pasaría, mi error fue padecer de los mismos errores de los que estoy exponiendo. Mi error fue hacerle caso a todos e ignorar lo que conozco, pienso y siento.











