Recien vuelvo de un viaje, dentro de viajes. Volví al pasado, vivi el presente y prometí un futuro.
Brasil siempre me trae recuerdos de pequeña y de la familia, esta vez no fue menos. Fui a visitar a una amiga que conocí en China, la cual creo que el destino desde el momento cero la puso en mi vida y a la que sin querer hacerme amiga termine queriendo como una hermana. Una amistad donde el tiempo no importa sino que está ahi para levantarte de buenas a primeras, de esas que no se necesitan palabras, las miradas y sentimientos lo dicen todo por nosotras. A veces uno piensa que es imposible encontrar personas así y la verdad debo confesar que en el terreno de la amistad siempre fui afortunada, porque realmente mis amigas son mi familia que me quieren así loca y libre sin pedirme que vuelva a tierra aunque a veces en sus ojos lo veo.
Volviendo al viaje, llegue a Porto Alegre, Mari con su familia me estaban esperando listos para ir a la casa de playa en Imbe, el mar era como el de Mar del Plata pero el agua estaba caliente y se dejaba disfrutar. Después de 4 días de conocer alrededores, familia y fiestas embarcamos a nuestras vacaciones. Destino Florianópolis, era lo que nos quedaba más cómodo y Mari solo lo conocía de invierno.
Llegamos a un hostel en Jurere, Jurere Art Hostel, era una casa que la han ido ampliado ubicada en Jurere Tradicional, por otro lado está Jurere Internacional donde ver estacionado un porsche en la puerta de casa es normal.
El primer día caminamos de punta a punta y fui feliz al saber que las dos teníamos el mismo sentimiento Jurere Tradicional era lo nuestro, tranquilidad, poca gente y silencio para descansar unos días. Para sorpresa de Mari, ella era la extranjera en su país, floripa es una extensión de argentina sin duda.
Y al final nos encontramos hablando portugués, inglés y español al mismo tiempo haciendo mezclas y riendonos de esas cosas que sólo con un amigo podes compartir.
Presentarnos era una pasada, decir que una brasilera y una argentina vinieron juntas y se conocen de China, no era la respuesta normal que todos esperaban. Aunque muchos pensaban que eramos familia, por dentro siento que lo somos, igual no me puedo quejar Mari siempre se llevaba la parte más larga al seguir viviendo en el lejano oriente.
Tantos recuerdos y tantas vidas han pasado desde que volví que revivir recuerdos por un rato me hizo visualizar todos los cambios que había hecho, y sobre todo ver mi futuro que seguía igual de inestable como recuerdo alguno tengo.
Al segundo día, arrancó nuestro nuestro #uberroadtrip por Floripa, resulta que en Brasil los taxis son caros y el transporte público tiene horarios que te hacen imposible aprovechar el día cuando andas de vacaciones pero con “tiempos”. Creo que ya hasta podría asesorar a mi padre en la compra del próximo auto después de andar en tantos. Un viaje de punta a punta sale alrededor de 60 reales.
Arrancamos por praia do Forte, ahí está la fortaleza de São José de da Ponta Grossa donde hay un mirador con una vista hermosa de la playa y un poco de historia entre brasileros y portugueses, caminamos por la playa el agua es calma como en Jurere. Pasado el mediodía nos fuimos para el sur de la isla e hicimos las playas de Mole y Joaquina, son playas de Surf con olas bravas y mucho viento pero entre las rocas se forman como piscinas que podes hasta hacer snorkel y nadar con peces. La verdad quede enamorada. A la noche nos fuimos a Canasvieiras, nos recomendaron ir a Jack London llegamos y estaba cerrado asique fuimos a un bar al frente hacer pre, preparaban Fernet, me tome uno y nos pusimos como dos abuelas a ver como los adolescentes fumaban su primer pitada compartían un vaso de Fernet entre 8 porque era muy fuerte y bailaban con una energía que sólo en esos años se puede vivir.. Pensábamos en nosotras con sólo mirararnos y compartiamos risas de nuestros propios pensamientos. Sin más, decidimos irnos a dormir y disfrutar al otro día el sol y la playa.
Al tercer día, fuimos a pasar el día a Canasvieiras porque llovía de a ratos y preferimos tirarnos y hacer vida de lagarto, ahí rentamos reposeras y sombrilla para terminar de sellar nuestro día muy de abuelas. La playa estaba llena de gente y el agua hermosa. Mientras leía un libro prestado por una amiga, #lasombradelviento, nos deleitamos con caipis y gritos de choripan, milho verde, empanadas y milangas completas.
Este libro lo había empezado a leer hace meses, y me había encantado pero un día lo deje y cada noche lo miraba pero no lo lograba retomar. Y sin saber porque me lo lleve de vacaciones conmigo, me lo devore. Dentro del viaje entre mis viajes, se sumo el viaje a la vida de Daniel Sempere y Julián Carax. Dos personajes que me reflejaban tanto y a la vez nada, que no podía parar de leer para saber más sobre ellos y sus mil historias dentro de una historia. Lo viví como unas vacaciones dentro de mis vacaciones donde me iba con ellos a recorrer Barcelona en busca de pistas y disfrutar tanto esa curiosidad en los pequeños detalles y en esa historia donde todo lo que se buscaba era amar y solo eran páginas de odio, como bien dice hay cárceles que son peores que las palabras. Para los que les gusta la historia, el drama, el crimen, el amor y sentir mil sentimientos en cada hoja se los recomiendo como una amiga me lo recomendó a mi.
Retomando la playa unos tarjeteros argentinos vinieron a ofrecernos para ir un boliche y Mari les dijo que no hablaba español, se sorprendieron y al creer que eramos brasileras intentaron su mejor portugués, yo tentada les dije que era argentina y se pusieron de todos los colores jaja. Cosa va, cosa viene dijeron la palabra Aye y terminaron de comprar a Mari. Lo que nunca se imagino era que iba a ser la única brasilera en un boliche gigante, que pasen solo una canción de Aye y el resto al compás de Maluma.
Con esta salida desistimos de cualquier intento de próxima noche.
Al otro día por recomendación de mucha gente volvimos a ir al sur, a la playa de campeche, la cual podes cruzar en un bote a la isla de campeche y pasar el día donde supuestamente es muy lindo, pero que no pudimos conocer porque nadie nos advirtió que hay que reservar o ir antes de las 8 de la mañana porque es con cupo y después no van más barcos. Asique miramos la isla desde la playa y disfrutamos unas buenas lulas fritas al sol.
Si me preguntan una recomendación de lugar para hospedaje les diría que cualquiera por Lagoa, que está ubicada en el centro de la isla y desde ahí te podes mover para todos lados, nosotras que nos quedamos en el norte gastamos bastante en uber y eso nos podría haber aliviado un poco el gasto de transporte.
De todas formas, si sos de ir a Hostel les recomiendo una noche ahi el café da manhã es riquísimo, todo bien fresco y los dueños tienen una hospitalidad increíble para con todo 💕.
El último día en floripa nos quedamos despiendonos de jurere armando un hermoso friendship goals photobook que van a poder disfrutar ahora mismo jaja.
Nos volvimos juntas a Porto Alegre y después de dos días y medio, hoy, me despedí de todos con muy pocas ganas de irme pero con muchas de planear nuestro próximo reencuentro.