Que extraño es extrañar
Ayer terminé una etapa importante en mi vida y estuve tentada a escribirte, pero ya está desactivado tu número. Confieso que no es la primera vez que me pasa.
Han pasado diez meses de tu ausencia, ausencia voluntaria, que no juzgo, jamás lo haría. Pero debo admitir que aun no entiendo que paso, no entiendo porque tomaste ese camino, que muchos dicen que es el fácil, pero para mí no lo es.
No debe ser fácil querer huir, dejarlo todo, dejar a tu familia, a tus amigos, sé que tu dolor debió ser muy grande para que escogieras eso, lamento mucho que haya sido así.
Lamento que la vida te llevara a eso, pero insisto, no te juzgo.
Sé que algún día, te volveré a ver con la misma sonrisa de siempre y gozando, bailando y cantando juntas la gata bajo la lluvia, porque al final, todos vamos para ese plano en el que tú ya estas.












