Wasting time.
Este año sería muy duro para los estudiantes. Las pruebas ya se habían llevado a cabo y los capitanes ya habían escogido a los mejores estudiantes. Tiberius tenía muchas cosas que organizar y ahora tenía que lidiar con la idea de su madre de hacer la boda en cuanto Penelope se graduará de Hogwarts. Él no podía casarse con ella, no la quería más que a una simple amiga. La profesora McGonagall lo ayudaba para que todo fuera más sencillo. Dentro de unas horas le daría clase a los de primero enseñándoles a controlar la escoba. El menor de los McLaggen no había hablado aun con su madre y lo de la boda lo sabía por parte de una chica de sexto que era amiga de Penelope. El profesor de vuelo caminaba de un lugar a otro tratado de organizar sus ideas.
De vez en cuando le gustaba estar en el campo de quidditch y meditar sobre su futuro. Ya no podía fumar, tampoco le iba el estilo de chico malo…pero necesitaba con urgencia pensar en una solución a todos sus problemas. De un momento a otro, escuchó los pasos de alguien. Recobró la postura y arqueo una ceja mirando al estudiante que se acercaba a él. —¿No debería estar en clase? —preguntó amablemente.












