Nación de Azurala- La Sangrefuego
"Nuestra gente ha sido forjada en estas colinas. Isherekth, la Diosa de la Forja, agarró el duro hierroazul y creó al primero de los nuestros con las llamas de los montes de azufre, y así nacimos los Azurala. La llama de la diosa corre por nuestras venas y con ella, las ascuas del conflicto. (...)." -Diario de la Alta Sacerdotiza proscrita Amara
La tradición oral de la Vanguardia Azul establece que todos los Azurala poseen la sangre y la carne forjada por la misma diosa de la Fragua Isherekth. En el origen, este pueblo se destacó por manejar el arte de la forja antes que otros de sus contemporáneos y sus armas de Hierroazul y acero son de las armas mas preciadas en el Último Mar.
Sin embargo existe una conexión especial entre el mito de la Diosa Herrera y la naturaleza de los Azurala y es la propiedad conocida como la Sangrefuego o "Furor Azur".
Se tienen registros que datan desde el Imperio de Gélidar que hablan de los fieros hombres del Fuego Azul, guerreros que entraban en un estado de trance y que eran capaces de canalizar las llamas a través de sus cuerpos y sus armas de filos azules. Este fenómeno es el conocido como la Sangrefuego. La Sangrefuego posee dos explicaciones, una altamente enraizada con la tradición religiosa Azurala y otra que intenta dar una explicación mas cercana a los estudios Elementalistas de la Federación.
La primera es justamente que la sangre que corre por las venas de los Azurala poseen aún la chispa divina porducto de la forja en los montes de azufre que coronan las colinas bañadas en vetas azuladas de las tierras Azurala. La otra en cambio es más complicada.
Los Chamanes y académicos de la Federación han descubierto que el valioso metal del Hierroazul se origina en lugares con alta concentración de energía elemental producto de la convergencia de las Lineas Ley, el Hierroazul a su vez está presente en toda la superficie y se filtra su energía elemental a las cosechas y el agua de los rios, haciendo que los humanos que lo consuman prolongadamente adquieran propiedades elementales similares a las de un ardiente.
La manifestación de las llamas usa los tatuajes hechos con oxido de Hierroazul como medio de canalización, por lo que los miembros no tatuados son menos propensos de manifestar el estado conocido como el Furor Azur.














