No podía creerlo. Tenía que verlo con sus propios ojos, así que partió al corredor donde estaba pegado el supuesto afiche con su cara. Sí, era verdad. Lo leyó varias veces, para luego largarse a reír. Debía admitirlo, quien sea que haya inventado eso había sido muy ingenioso. Ahora entendía porque algunas chicas de su facultad miraban tan extraño en su dirección. Arrancó el papel, y vio que alguien más se acercaba al lugar. — Al parecer no soy al único que le están intentando arruinar su reputación. — comentó al extraño. Echándole un vistazo a los otros afiches. —Quien sea que haya hecho esto debe ser alguien con muuucho tiempo libre ¿No crees?
---¡Ah! Tú eres el chico que le saca fotos desnuda a las muchachas ---le señaló, reconociendo su rostro de esas pancartas que andaban esparcidas por todo el campus. Todos tenían aunque fuera una sola versión de aquellas impresiones, no se escapaba nadie. ---Más que tiempo libre, de hecho. A menos que sean varias personas, en ese caso es más razonable que se enteren y/o inventen tantas cosas ---comentó, fijándose en otra de las pancartas. Algo sobre una chica que mató a su abuela y otro que asesinó a su enamorada. El propio decía que mató a su vecino ¿cuál de todas era cierta o mentira? ---En fin, quisiera tener tanto tiempo libre ---en realidad no tanto. Estaba bastante bien donde estaba, creía. Bueno, tal vez sí le sentaría bien el tiempo libre.















