Kristine Froseth in PRETTY IS (2017)
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Keni

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Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
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⁂
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Kristine Froseth in PRETTY IS (2017)
Low Tide (2019) Directed by Kevin McMullin
Kristine Froseth (x)
@AlaskaOnHulu spreading hope, today and always. #LookingForHope
But having a conversation doesn’t mean having a meaningful conversation,“ she said, “and having company doesn’t mean you have a companion. “Agreeing with someone doesn’t mean you feel understood. Being told that you are loved doesn’t mean you can feel it.
Sue Zhao (via blossomfully)
jiyounng:
Una risa de su parte se une al coro de carcajadas de su compañera, así mismo como de todos aquellos murmullos que sobre el volumen de la música aún se pueden percibir. La noche parece pintar agradable, incluso un tanto incentiva para cometer locuras que a distancia e incluso cerca percibe que los asistentes están cometiendo. No es ninguna novedad, de hecho era lo que esperaba ver cuando más de la mitad de un pueblo y su comunidad adolescente-adulta se encontraba afectada por los hechos relacionados a las hermanas Harel. Razón por la que alcohol gratis y buena música eran solo los medios que Seven Circle ha puesto sobre la mesa como herramientas del descontrol, uno al que pocos ( según su visión ) se han podido negar. Palabras ajena vuelven a capturar su completa atención, alejando pensamientos que navegan dentro de su mente de forma vaga, sin un propósito en el que se desea enfocar por esa noche al menos. “No digo que sea terrible, es solo que hay como veinte hombres vestidos de Danny Zuko aquí. Tenía que destacar al menos , ¿no crees?” Alza sus cejas de forma divertida, con palabras que se encierran bajo la broma de una actitud meramente cargada de ego. No se considera a si mismo ese tipo de persona, por lo que solo son vocablos que salen de su garganta hacia su lengua sin ningún ápice de su personalidad en ellos. Probablemente Kayley lo sepa, o no, pero en el fondo espera que sí. “Esa es una grandiosa idea aunque algo tarde ya, tal vez a la siguiente fiesta temática lo considere, si es que elijo alguien que sea un llorón como yo.” Amplia sonrisa es la que regala a orbes ajenos y desvía su mirada hacia el bar, sin poner ninguna oposición a la pequeña caminata de regreso a la barra. Necesita algo de alcohol, cierto, pero no por eso va a permitir que la chica junto a él pague sus bebidas. Y no, no era por cuestiones de orgullo de macho, sino por que no había razones de gastar dinero cuando en sus bolsillos carga una larga lista de privilegios por gozar en su trabajo. “No, no, señorita. Los tragos vienen por mi cuenta, tengo que aprovechar al menos que por trabajar hoy me dieron la oportunidad de beber lo que yo quiera. ” Mano diestra envuelve la ajena que sostiene los billetes, en un gesto que le indica que realmente no es necesario. “¿Que tal una cerveza? Yo creo que son eso estaría bien comenzar, aunque de verdad no creo que quieras que me ponga ebrio.” Dice con sus facciones convirtiéndose en una mueca peligrosa, un tanto coqueta y tintes divertidos. “¿O si?” Cejas se arquean y le dedica una profunda mirada, solo un par de segundos antes de volverse y cruzar un par de palabras con el chico que ha suplido su puesto para ordenar sus bebidas que no tardan en aparecer frente a ellos.
No puede evitar reírse, quizás principalmente por el alcohol, en secundario porque no era mentira que existían muchos disfraces repetidos entre ellos de Grease, y es que la popularidad de aquel filme era transcendental a cualquier época y la pegadiza de sus canciones. Decadas de covers, de remakes, musicales, eventos escolares dedicados a la misma, el disfraz de Halloween que nunca faltaba. Recordaba un disputa con su abuela de llevar un difraz similar cuando adolescente pero ese tipo de ropa no era el que su abuelita pudiera tolerar mucho menos con los mensajes que dejaba esa película Ya deja a las niñas que se vistan como quieran decía su abuelo desde el sofá ¡ Qué fácil es decirlo cuando no las ves! respondía ella entre negaciones a la exposición de piel a temprana edad. De cualquier forma le parecía inteligente del contrario no inclinarse a la obvia opción de Grease, Kayley al menos lo agradecía porque si se ponía demasiado ebria sería capaz de confundirle entre los tantos.“Destacarías de cualquier forma, Ji, no eres alguien que pasa desapercibido” Replica entonces que no importaba cómo, a su perspectiva, el ajeno no pasaría a segundo plano pues era alguien que consideraba querible. Vuelve a echarse en risas “Eso te pasa por no consultar con nosotras” Cruza sus brazos sobre su pecho para establecer un cierto reproche en cuanto a lo que se consideraba relevante la opinión del par. “No eres un llorón, Ji, eres asombroso” Lo empuja con la cadera, a modo de juego entretenido. Compartiendo esa camaradería que los constituía tal como se comportaban con el otro. Sus labios formulan una O en lo que se siente detenida en el medio de lo que iba a hacer. “Bueno” Responde algo incómoda por no poder hacer nada más, si bien había guardado algo de dinero para esa fecha, juntado noches extra para que sus gastos no hicieran un gran número en el sueldo que su abuela le pasaba por la farmacia, siempre tenían el dinero a disposición suya si se presentaba la ocasión, pero Kayley simplemente quería un orden en lo que gastaba y qué ganaba. Refunfuñando con la nariz arrugada, guarda los billetes de nuevo dónde los había sacado. “Ya, pues entonces cerveza” De por si, haberle pedido la que todavía no terminaba había sido un suplicio pues no estaba acostumbrada a pedir favores sin sentir que se aprovechaba de las personas. Ji era alguien importante como para generar esas ideas ¿Estaba bien? No, sin embargo él había dado la propuesta que se encontraba aceptando después de todo ¿Parecía aprovecharse? Si, claro, a pesar de ella no podía evitar pensarlo desde ese ángulo y era algo que la cargaría un tiempo más, quizás hasta confundir su mente y permitirse el disfrute "No te revelaré mis planes malvados, Ji, aún no sabes quién es la gemela malvada" Bromea con ese juego de roles que se impone por mero estereotipo a los gemelos, ni Kay ni Hay eran portadoras de una irracional maldad característica que pudiera escindir sus personalidades de tal forma. Pero nada me detenía el juego sobre esa distinción irrealista. De un zopetón, se termina la cerveza previa y entrega la botella vacía al suplente de Ji. "¡A menos que tu plan sea ponerme ebria!" Acusa picándole el abdomen al contrario entre risas que huían a causa del repentino alcohol atestando su cabeza.
seongminks:
Divertido al ver la reacción de la muchacha, mantiene la sonrisa y deja que una de sus cejas se alce como si estuviera esperando una oferta más interesante de las que ha dicho anteriormente. “Si tan dispuesta estás a ofrecer a tu gemela, ¿por qué no te ofreces a ti misma?” Inquiere, enarcando una ceja y estirando su brazo hacia ella para así poder tenderle la bebida que fue la causante de aquel juego que él tomó como ventaja. “Quizás lo deje pasar por esta noche ― o quizás te lo cobre luego.” Murmura, inclinándose hacia ella para que pueda ser capaz de oírlo. Vuelve a su posición en cuestión de segundos, desviando su mirada hacia su alrededor por un momento antes de volver a mirarla a ella. “¿Te diviertes?”
“Porque...yo....pues...”Carraspea nerviosa por la pregunta y mueve sus cabellos tras su oreja buscando evitarle la mirada al ajeno unos segundos antes de continuar “Porque puedo” No, no podía obligar a su gemela algo así, asco no le haría más no estaba cómodo para ninguna jugar a esas cosas, era una mera broma “Y te la pasas mejor con ella que conmigo, es oficial” La sentencia del final se escapó de sus labios ebrios, aquella sentencia que fijaba con su gemela cuando algo era ya indiscutible.”Ahora no estoy segura de querer aceptar entonces” Aferra la ofrenda entre sus falanges y lo devuelve al contrario “¿Todo de ti tiene un precio?” Arquea una ceja, no sabía si podía estar preparada para alguien de su reputación, de su experiencia, se inhibía “Algo así, ahora me he quedado sola esperando a mi hermana ¿Tú te diviertes?” Lo mira.
jiyounng:
Aproxima sus labios al límite que le permite su longitud, ampliando aquella sonrisa que la libertad de la noche le había permitido esbozar en sus amigables rasgos. Ya no se siente tan aturdido para ese instante, segundo a segundo siente la tensión liberarse de su cuerpo y ser reemplazada por un nuevo sentimiento; alegría y emoción, producto de una noche que estaba apenas por comenzar junto a una buena compañía. Deja brotar una risa ante palabras ajenas, sintiéndose halagado por los cumplidos articulados por la mujer frente a él. Admite que al principio no se había sentido precisamente cómodo con la idea de ir vestido con algo que no fuera su estilo diario, más para el punto de la noche que estaban tocando el asunto era totalmente contrario. Tanto así que se daba la libertad de incluso presumirse un poco. “Es bueno saberlo, por un momento pensé que iba a ser confundido con cualquier otra persona del mundo de la farándula.” Explica, diestra viajando hacia sus cabellos que son retenidos por una banda blanca que hacía de aquel vestuario algo un poco más distintivo, un toque propio. “Soy Tommy Hanson, ¿has visto alguna vez 21 Jump Street?” Cuestiona, tomando una pose similar a la que aparece en los posters de la serie ochentera, esperando dar una pista a su compañera respecto a lo que habla. “Pensé vestirme como en Crybaby, pero estaba seguro de que no iba a ser el único en hacer lo mismo. Además de que podrían haberme confundido con Danny Zuko.” Y no se equivoca respecto a eso, puesto que durante la noche ha visto tantas referencias a Grease que cree haber perdido ya la cuenta. Una nueva risa genuina es expulsada de entre sus labios, asintiendo a sus palabras con un nuevo aire de libertad en sus movimientos al tomar la cerveza que le ofrece y acercarla a sus labios sin pensarlo. Dedica un largo sorbo, bajando el nivel dentro de la botella de forma significativa pero que a él le cae de maravilla. Quizás eso era lo que necesitaba para relajarse un poco de todo lo últimamente sucedido. “Totalmente libre. No más trabajo por esta noche.” Asegura con un juramento a mano alzada, acercándose un paso hacia la más baja de los dos. “Así que estoy a tu merced, lo que sea que quieras hacer lo hacemos. Vamos a divertirnos un rato.” Incita, esperando escuchar un buen plan para iniciar la noche.
No puede evitar entrar en carcajadas dada las palabras masculinas, si bien Kay era más perfeccionista con muchos aspectos, reconocía que no era fácil alcanzar el reflejo exacto de las fiestas de disfraces cuando no se tenía con qué, ella vivía en persona a su abuela que con tal de que sus nietas no queden fuera se forzaba a lograr que todos los destalles fuese cubiertos, tal como el original. A veces su madre ayudaba, pero no siempre, dependía de su humor y su abuela prefería concentrarse ella en eso antes que regañar a su propia hija por el trabajo. Frunce los labios pensando con exageración “Creo que si, recuerdo tu disfraz pero creo que fue hace mucho tiempo” Extendiendo la u en forma de dramatizar que quizás no recodaba haberla visto o se había dormido durante la misma. “Cierto, porque Danny Zuco es tan terrible” Bromea reconociendo la posibilidad de encontrar algo malo en el personaje, bueno dada la época y la cuestión en la que se estableció la película, podría encontrar ciertos aspectos negativos, más era bastante moderna la construcción y el quiebre que se hacía con el personaje masculino estando enamorado y como ella decide desprenderse de sus ataduras para demostrarle que era un imbécil. “Te hubiéramos puesto unas lágrimas de glitter y ya nadie se atrevería a confundirte con Danny” Sonríe acariciando con el meñique la zona por la que pudo haber descendido la lágrima falsa y suelta una carcajada. “Ya, pues entonces ¡Vamos a divertirnos!”Exclama con altura en su voz para dar comienzo a la noche que podría llegar a ser un desmadre si no se tomaban ciertas precauciones ¿Debería? Pero quizás quería que no fuera. “¿Te parece si antes de empezar oficialmente podemos ponerte un poco ebrio?” Dice sacando algunos dólares de su bolsillo “Venga invito la primer ronda” Invita sosteniendo al contrario del codo para guiarlo a la barra que, dada la finalización del alcohol libre, estaba más tranquila.
“ No puedes estar siendo tan aburrido.” // @vakkayer
“Cariño. Créeme que puede ser peor” se burla del comentario adverso, segundos antes de llevarse su bebida a la boca, sin embargo sabiendo de quien se trata intenta no ser tan dura “Ya, pero la fiesta recién comienza, no pidas tanto” agrega con una leve sonrisa.
“ ¿Pedir tanto es que bailes al menos?” Mueve su cuerpo al son de la música permitiendo que sea una invitación contagiosa a la cabellos de ceniza. "Hay barra libre, hay que aprovecharla” Insiste aún bailando con recado en no exagerar y no derramar la cerveza que en sus falanges se sostenía fría todavía.
A PARTIR DE AHORA SE INICIA LA HORA HONESTA
Las verdades son preguntadas por ti, por tus compañeros, por aquel camarero curioso. La duración parece eterna, días y horas, semanas quizás, y van y vienen en una constante.
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ferreircs:
No sabe exactamente como responder, es consciente de que las propias palabras salieron por mero impulso del alcohol, sin embargo, debe admitirse que la reacción ajena no le disgusta para nada. “Veremos.” Corrobora, dejando una amplia sonrisa hacerse de sus labios y no menciona más sobre el tema, después soltando una risilla a las palabras ajenas. “Quiero creer que no llegaré a esos extremos, pero es muy considerado de tu parte.” Asegura, aunque cree que no debe ser algo visualmente placentero verle vomitar, así que prefiere evitarse semejante vergüenza y el disgusto a la joven. “Supongo que te refieres a cómo sé en general que eres tú o es ella, y no específicamente a esta noche.” Porque justo ahora ambas estaban en el recinto portando vestimentas infinitamente distintas, así que ese era un punto clave para no confundirlas ni ahora, ni cuando se encontrase bajo un mayor influjo de alcohol. Y se da un largo momento para meditar su respuesta, porque nunca se ha detenido a pensar y estructurar de forma lógica cómo es que llega a diferenciarles. “Bueno—” Comienza, manteniendo esta facie de entera concentración a la vez de que relame sus labios. “son muchas pequeñas cosas que sumadas hacen una grande y visible, supongo. Tú, por ejemplo, comes tus uñas, entonces si observo sus manos Hay tiende a tener un poco más largas las uñas en ese sentido, y con mejor esmalte. Hayley es más excéntrica,” Suelta una risilla. “ya sabes, siempre tiene como algún accesorio de arcoiris por ahí o anda de coletas o se hace un delineado del tamaño de Rusia o usa un labial fosforescente, esa es otro punto. Tú eres más… tierna, por ponerlo de alguna forma. Supongo también te fijas un poquito más en las cosas, eres observadora, y Hayley cae más en lo ‘no importa, veamos cómo sale’, tú no, puedes ser más perfeccionista que eso.” Se encoge de hombros, haciendo un ademán con su diestra. “No sé, son diversas cosillas que con el tiempo aprendí a ver.” Concluye, entonces niega en repetidas ocasiones con la cabeza. “Dormir dentro del coche es malo, es cierto que es peor en épocas de calor, pero no me fío. Además, está el hecho de que no quiero amanecer con tortícolis.” Cuando finalmente el tequila se encuentra frente a ambos, toma uno de los chupitos y lo alza frente a la fémina. “A tu salud.” Palabras que salen en su idioma natal, poco después llevándose la bebida a los labios y bebiéndola de golpe.
En ese momento, piensa, diablos ¿Estaba bien hacer eso? Sutilmente muerde su labio inferior. Estaba mal. no, no podía ¿O si podía? Bueno como poder podía, pero ¿Debía? Estaba mal, era Enzo ¿Pero él mismo había dejado el espacio abierto? Si, pero ¿Pero? Si, pero ¿Estaba tan borracha que confundía las líneas de sus conversaciones a tonos que no coincidían con los que habituaban? No, quizás si. Desestimó aquella guerra interna que se estiraría para largo rato si continuaba. “Esperemos que no llegues, no creo que me dejen entrar al baño de hombres” Y tira el cierre de su broma, porque alguien debía de estar cuidando los baños de acciones indebidas dentro de los mismos que detuvieran la posibilidad de utilizar el excusado. Alza un hombro respondiendo sin decir nada. No puede evitar quedar estupefacta, cada palabra es correcta, si bien Hayley es y siempre fue mas esporádica, espontánea, Kayley se limitaba a lo seguro, a menos que cambiaran de puesto, ahí si jugaban con fuego. Se ríe imitando su accionar. Se encontró en un lugar que nunca podía encontrarse, enfrentando a alguien que si podía escindir los rostros y enfocarse en las personalidades, y ni siquiera porque a pesar de tener sus actitudes compartidas, las gemelas tenían esos pequeños detalles que Enzo había visto. Al escucharlo terminar, necesita un momento, dientes que capturan el labio inferior y un calor en tonos rosados se instala en sus pómulos. Y de repente no importaba quién era o quién quisiera ser porque estaba completamente expuesta a Enzo, y le aterraba. Pendida de una mirada distante, se espabila a la fuerza. “Ya, entonces no puedo ni intentarlo contigo ¿Verdad?” Tímida sonrisa que se extiende en los carmines femeninos. “Ya pues, entonces veremos en que callejón te dejaré durmiendo sobre una caja” Bromea regresándole la mirada “¿Mejor que la tortícolis?” Suelta una carcajada “Tendrás ratas de compañía” Continúa riendo entre palabras. “O podrás dormir en la farmacia” No, eso si que no es una opción, los domingos la abuelita los usa para acomodar los aparadores y descansar, encontrar a un ebrio durmiendo dentro significa la transformación de la abuelita a una salida de Mortal Combat, toma su escoba y la usa a su favor. Respira hondo y aferra el shot en sus dedos “A la mía, exacto” ¿De verdad, Kayley? Y en un rápido movimiento lo eleva hasta vaciar el contenido dentro suyo. El fuero interno la hace arrugar el rostro y romper en carcajadas “¡Dios, mío!” Para no ser creyente repetía eso a menudo “¿Algo más de lo que arrepentirse?” Cuestiona debido a la falta de preparación para la acetona.
—– ¿me das un poco? // @vakkayer
“Por supuesto que te puedo dar, aunque la cantidad depende de lo que me des a cambio.” Se atreve a acercar el vaso hacia la muchacha para luego alejarlo, antes de que ella tuviese oportunidad de cogerlo entre sus manos. Comisura de sus labios se curva, formando una pequeña sonrisa mientras se gira en el taburete para así poder quedar frente a ella. “¿Y bien? ¿Tienes algo para ofrecerme?” Cualquier persona diría que está bromeando, pero no. Seongmin se maneja siempre con ese tipo de actitud, gustándole tanto dar como recibir y es por eso que siempre exige algo a cambio, más cuando puede beneficiarse mucho con ese tipo de cosas.
Estira su mano para alcanzar el brebaje más la ilusión se eliminó con la rapidez ajena. Ojos sorprendidos como platos que se enfrentan al rostro del asiático. Palmea los bolsillos de la falda de su abuela, parecían monedas, las llaves de su casa, algunos pins para el cabello, billetera “¿Dinero?” Cuestiona incierta de saber si era una respuesta coherente a darle al contrario. “¿No alcanza con mi adorable compañía?” Vuelve a intentar aún más insegura de lo que podía darle si no era nada material. “¿A mi gemela?” Bromea antes de soltar una risa.
Esa luz te favorece, deberías pedirla para llevar. // @vakkayer
“¿hm? ” expresión vocal apenas audible que se dirigió de inmediato a la joven que se presentaba ante sí. sujetando el vaso entre dígitos, se encogió de hombros como si la situación no fuese con él. “ ¿eso crees? — ” enfocándose entonces en las luces a las que se refería, permitiéndose que una risa suavizara por el alcohol abandonase su paladar. “ yo creo que es de las que no le pueden favorecer a nadie ”
“¿Por qué no?” Indaga curiosa, encontraba en las luces una tonalidad muy difusa pero de color marcado que conseguí un efecto de bañado absoluto de la imagen “¿Has probado sacándote selfies?” Pregunta con curiosidad sacando su móvil para hacer la prueba “¿O te han tomado fotos ya?” Eleva el artefacto al nivel de su rostro esperando que le dieran dicho permiso “¡Es una fiesta asombrosa para posar!” Expresa con júbilo en su voz dispuesta a ser le de fotógrafa esa noche.
haylxyv:
Se deja guiar a ritmo de carcajadas y sin peros que hagan imposible la llegada a un lugar dónde el bullicio reina en parloteos y no en música estruendosa. “Ya, ahora sí” La imita, inevitablemente, aniñando su voz y moviendo su cabeza; sólo quiere robar una risa, una carcajada que de indicios que lo que sea que venía a continuación no se trataba de un reproche. Por lo tanto, al oír positiva respecto a la bebida fue cuando una sensación de alivio la albergó. “¿Tan mal? Está riquísimo, por Dios, ¿qué te pasa?” Suelta mientras risas se filtran, palabrería gestada por broma / anhelo de, nuevamente, amenizar cualquier ambiente. Sin embargo, tras ver la actitud de su hermana comprende que bajo aquella indagación se oculta algo más, un porqué que quizá le robe un burla o un enojo apresurado. Se arriesga y adivina; apuesta a que la diversión la espera sin su compañía y, en consecuencia, una radiante curvatura se estampa sobre sus fauces. “¿Qué?” acorta distancia, índices buscan picar tiernamente las mejillas foráneas. “¿te quieres ir a hacer cochinadas después de la fiesta, Leley?” suelta sin más, aún sin emitir respuesta “¿con quién te iras, eh? Dime, venga”
Le dedica una mirada asesina a su hermana, las burlas eran algo habituales, ya que las imitaciones exactas no podían considerarse burlas, sino meros reflejos que se coincidían. Tenía ya en sus venas el fluir de alcohol hacía horas, algunos que surcaban efecto tardío como en esos momentos compartidos a su gemela. “No, dije es fuerte, pero no es terrible” Expone una corta risa para simplificar el fuego que ya aminoraba su calor sobre su interior, al menos no tendría frío por un tiempo más. Puede ver en las orbes de su reflejo, ese cometa que asoma la lectura que acaba de realizarle. No puede esconderle tanto a ella, en realidad nada puede esconderle, si con dos segundos de escucharla hasta sabría qué bebió. Esa conexión que las une va más allá en esos casos “Ya, ¿Ahora no puedo preguntar..?” Deja la frase inconclusa para retificar la verdad y cambiar el tono de reproche anterior “Bien, vale, es que he visto a Lukas” Pausa, sabe que su hermana no aprueba que vuelva con su ex bajo ninguna circunstancia “¡Espera!” La detiene sosteniéndola por los hombros antes de que comience a parlotear sus quejas “Venía a preguntar algo más” Pausa dramática “¿Está mal si quiero...a alguien conocido?” Arquea una ceja en búsqueda de complicidad.
ferreircs:
“Puede que me intrigue en qué tipo de cosas te subes, sí.” Y le pone cierto doble sentido a la oración, aunque sabe que la fémina no ha dicho las palabras con aquella intención. Quizás, después de todo, no está tan sobrio como lo jura, porque normalmente no haría comentarios como aquellos, menos cuando se sabía un desastre coqueteando, o intentando hacerlo. “Temo por la mía, en todo caso.” Aclara, pero a las siguientes palabras no puede evitar fruncir el ceño. “Para empezar, eres como la mitad de una persona y eso ya te quita toda entereza.” Se refiere a la estatura ajena, porque aún cuando es alta sí le saca aproximadamente quince centímetros más, así que se siente con el derecho de verla enana. Por un momento consigue destantearlo, hacerle enfocarse en el rostro ajeno mientras su entrecejo se mantiene ligeramente tenso, como si hubiese alguna posibilidad de que las hubiese confundido, pero no, está seguro de que no. “Mentirosa.” Se queja, una risilla fluyendo con sus palabras. “A veces puedo ser muy egoísta.” Se encoge de hombros. “Muy útil la información, entonces mejor me aseguro de ponerle alarma a la camioneta de una vez, porque se quedará aquí hasta que mañana alguien sobrio pueda venir a rescatarla.”
Sus cejas se elevan y mira al contrario, tranquila Kay que no se note que no esperabas aquello. “Veremos si te saco la duda al final de la noche o...” Deja la frase inconclusa ¿Era una respuesta coherente? No, ¿O si? Diablos, no podía pensar nunca en nada sin sonar como una estúpida. Contrariada por lo que se suponía que tenía que ser, el freno de la constante crítica interna frente a cualquier decisión que tomaba, pero parecía molestarle menos, quizás con un poco más de alcohol se callaría lo suficiente para dejarla disfrutar. Era Enzo quién acababa de dejarle una carnada a contestar, no podía comenzar a cuestionarse si no había sido su idea ¿O si lo había hecho? Pensó dos segundos pero nada aparecía en su mente como para dar esa impresión por lo que volvía a sentir cierto cosquilleo frente al avance ajeno sobre ella. "Venga, si aquí estaré para cuidarte y sostenerte el cabello si vomitas" Le pasa una mano por las ondulaciones oscuras entreviendo una risa amena. Ay dios, Kayley, nunca puedes ser normal ¿Verdad? "Hey" Se quejó arrugand su expresión en un fallido intento de enojarse con el contrario dada la respuesta. Era una inconclusa incoherencia lo que había intentado decir ya que en realidad ni sabía lo que había dicho, prácticamente desestimaba sus capacidades lingüísticas en ese estado. Tan al borde, pero tan en su zona, vaivén de emociones, un pendular estatus de incertidumbre dudosa, su cuerpo se siente perdido eso simplifica el puesto de su nivel. "¿Cómo sabes que soy Kayley y no soy Hayley?" Indaga con la curiosidad remontándole sin pudor, hasta su abuela encontraba difícil el diferenciarlas si ellas se lo proponían ¿Cómo un ajeno lo lograba? "Enzo, el kinder estaba para aprender a compartir, vas a tener que compartir conmigo o me veré forzada a robarte" Advierte intentando sostener una seriedad que no lleva en sangre, a veces si la encuentra en su personalidad pero no es de sus rasgos destacables."Creía que ibas a decir de dormir allí dentro" Confieza riendo a carcajadas, había presenciado alguna vez alguien durmiendo en el interior de su carro porque no podía manejarlo. Eleva su mano "Queremos dos tequilas, cantinero, por favor" Pide antes de seguir estirando la cuestión.
jiyounng:
Gracia es la que emana de la risa producida por su garganta; diversión pura ante palabras ajenas. No sabe si lo dice enserio o si solo bromea, pero fuera lo que fuera, en ambos casos el hecho de que la fémina no captase que hablaba de ella al decir que le parecía guapa resultaba en un cumplido expuesto de forma fallida. “Hablaba de ti, Kayley.” Dice nada más, sonriéndole pero sin poner sus ojos en ella, pues mantiene su concentración en las botellas que toma con agilidad de los estantes para preparar la última ronda de bebidas solicitadas. Los brazos le duelen un poco para ya ese momento, pero lo soporta con el consuelo de que es cuestión de segundos en que su libertad será devuelta para disfrutar de la noche junto a la chica que le espera detrás de la barra. Vasos de diferentes colores es lo que deposita al cabo de un rato sobre la superficie de granito, entregando a sus dueños respectivas bebidas para finalmente deshacerse de su puesto de trabajo, no sin antes tomar la cerveza solicitada por parte de la chica de hebras castañas. “No creas que me olvide de ti.” Anuncia su regreso al poner la cerveza frente a ella, dándose la difícil tarea de brincar por encima de la barra hasta estar a su lado, adquiriendo una pose que pretende presumir el atuendo que por obligación había usado al principio de la noche pero con el que ya comenzaba a sentirse bastante cómodo. “¿Qué te parece? ¿Luzco como un buen Johnny Depp? En su… obvio, versión surcoreana.” Bromea, agitándose sus propios cabellos cobrizos con cierta gracia.
Kayley observa la fiesta, ya se encuentra próxima a un estado pauperrimo y de complexión baja si se trataba de su estabilidad. No puede evitar tomar la cerveza en sus falanges y dar unos pasos atrás para que su acompañante hiciera su show de entrada a la fiesta oficialmente "Esa si es una entrada" Bromea con parsimonia, en tonos altos ya que la música no presta espacio a que se realice una conversación en tonos normales. Lo aplaude, golpeando la palma de su mano contra su muñeca, asintiendo con aprobación de la ropa que porta el masculino "¡Eres el único que puedo identificar como Johnny!" Admite, los demás parecían demasiado forzados, o quizás con demasiado dinero para estar exactamente iguales sin importar qué "¿Eres Crybaby o qué?" Hace alusión a la película que tantas veces la hizo reír en lo bizarra que encontraba la trama y las actuaciones. Recordaba que su abuelo la había ido a ver al cine con su abuela, tiempo atrás, en sus ratos de ocio. Da un sorbo a la cerveza "JiYoung eres un elfo libre al fin" dramatiza como si fuesen décadas de trabajo tras la barra pero en el tiempo que había estado esperándolo, era increíble la rapidez y la intolerable forma en la que se le exigía sin un gracias o por favor. Quizás había pasado todo el día con su abuela buscando la ropa, pero el nivel de mala educación la sorprendió. Le tendió la cerveza al contrario "¿Oficialmente por hoy?" Cuestionó insegura si debía de regresar pra empezar a ganar dinero.