Ella tenía razón, el bebé no tenía la culpa de lo que estaba pasando, ni siquiera había nacido pero sabía de dos persona a quienes culpar…a Olenka y a él-Supongo tienes razón-No quería decir nada al respecto por lo que en cuanto toma la mano desaparecen del lugar para aparecer en el departamento que alguna vez compartieron, suelta la mano de ella para alejarse-Puedes sen….-No termina la frase porque Wolfie ya había visto a Victoria y de inmediato se para en dos patas para alcanzarla y darle lenguetazos, el perro ya no era un cachorro sino que ya era bastante grande y podia alcanzar a la chica-Iré por los papeles-Desaparece del lugar para aparecer en el cuarto, busca por unos minutos los papeles hasta encontrarlos, camina hasta la sala cargando un folder-Puedes revisar que es un acuerdo justo, asi como nos casamos así nos vamos a divorciar-Deja los papeles en la mesa de centro junto con una pluma.
Justo al aparecer en el apartamento que antes fue de ambos sintió un gran peso sobre ella. El pelaje hacía fácil saber quién era, – ¡Wolfie! – chilló feliz abrazándolo mientras lo acariciaba y cerraba sus ojos sintiendo como le lamía la mejilla en forma de besos. – ¿Cómo estás, campeón? – decía con diversión como si fuera a contestarle. Asintió al escuchar lo que dice el castaño pero ella estaba ocupada jugueteando con el perro cual había crecido demasiado el tiempo que estaba ausente. Mira al chico con su folder y se podía decir que la sonrisa que estaba en su rostro desvaneció recordando la situación en la que estaban. Deja finalmente al animal y camina al lado del chico para leer rápidamente el papel del divorcio con un nudo en la garganta. Asintió escuchándolo, tomó la pluma y la sostuvo mientras fingía que leía por que en realidad estaba pensando. Quizás le debía dar una última oportunidad a su relación pero temía de ser lastimada otra vez. Aunque pareciera demasiado seguro el chico, tenía miedo.











