En el año 1890 Van Gogh fue invitado a participar de la exposición de Les XX, donde tuvo la oportunidad de exponer seis pinturas, entre las cuales se encontraba “El Viñedo Rojo”.
Anna Boch formaba parte de Les XX, ella ya conocía a Van Gogh antes de la exposición, ya que él y su hermano Eugène eran muy amigos, pues Van Gogh había hecho un retrato de su amigo hace unos años y desde ahí se volvieron muy cercanos. Cuando Anna Boch vio los cuadro de Van Gogh quedó muy impresionada y le encantaron de inmediato, pero cuando llegó donde está “El Viñedo Rojo” se quedó sin palabras. Se sintió atraída por el cuadro de una manera inexplicable, supo que tenía que comprarlo, no lo pensó dos veces, tenía que ser de ella. Fue así que Anna Boch se convirtió en la primera en comprar una pintura de Van Gogh. Ella sabía que él tenía un gran futuro por delante, pero había muchas personas que no veían ese arte, ese talento. Es así como ella decide qué haría a Van Gogh un pintor famoso, haría que todos conozcan su arte y que el mundo supiera el verdadero talento que su amigo tenía.