“Tengo miedo, tengo mucho miedo. De no ser suficiente, de no dar mi 100%, de no cumplir expectativas, de defraudar a mis padres... de fallarme a mi misma. Es demasiada presión, demasiada responsabilidad sobre los hombros de una niña de 18 años que de pronto la echaron al mundo real diciendo ‘esta prueba definirá tu futuro’. Nada está asegurado hasta que des esa prueba, nada de lo que le digas a los demás es cierto hasta que te den los resultados. Y por un punto tu futuro puede quedar hecho trizas”.
— A 3 días de la PSU.












