ahnbin:
estoy mejor. porque sabe bien que bien nunca más será algo que le describa. las cicatrices ( físicas y emocionales ) van a permanecer ahí. intactas. el tiempo podrá opacarlas, dejar que no sean tan prominentes como ahora, pero seguirá el recuerdo. ‘ no te odio, minchan. ’ es lo único que logra rescatar de toda esa verborragia. le sorprende, y aquello se ve reflejado en la forma que sus cejas se elevan y en sus labios una simple mueca termina por decorarle. nunca lo había hecho, odiarlo, era simple molestia acumulada con frustración la que hizo hervir su sangre en último encuentro. pero ese tiempo libre, esas dos semanas habían servido para una total introspección. ‘ lo sé, minchan. ¿crees que, después de estos años, no te conozco ni un poquito? ’ porque el menor era incapaz de lastimar a una mosca. acciones habían sido efecto secundario de patriarca. todo era él. los demás eran simples piezas de un juego que, simplemente, no le interesaba jugar. no sabía si eran todas esas emociones acumuladas, reacción y esa disculpa por parte de minchan pero, de forma inevitable, sus ojos también comenzaron a inundarse de lágrimas. ah, qué molestia. su maquillaje seguramente se correría. ‘ te perdoné. incluso antes de el ataque pero — no sabía como hablarte. qué decirte. ’ porque era consciente que la manera en la que enfrentó al menor no había sido óptima. ‘ yo, buscaba descargarme de una forma u otra. porque — siempre pensé que mi padre ’ y qué raro siente esa palabra, pero decide seguir con diálogo. necesita hacerlo. ‘ que él no estaba presente porque no podía. y descubrir que no lo hacía, por decisión propia, pues dolió mucho, muchísimo minchannie. ’ a la fecha duele. y lo detesta. ‘ pero no pienso alejar a las personas buenas en mi vida por su culpa. prefiero alejarlo a él. ’ lo había decidido ya. ‘ ¿puedo abrazarte mejor? ’ entre risitas lleva diestra a mejilla, intentando limpiar los restos de lágrimas.
siente como si un gran peso de sus hombros hubiera desparecido al momento en que mayor menciona esas simples palabras: que no le odia, ni que pensaba que estaba perdonado. alivio es tal que las lágrimas que estaba luchando por contener, finalmente se desbordan por sus mejillas a gusto y antojo. sin embargo, no son de tristeza, para nada. ‘ no llores, noona aparte ¡e-está bien que te hayas descargado! yo... yo lo merecía ’ insistiría en ello siempre. culpa en desenlace que se había dado aquella tarde recaía gran parte en él mismo, a fin de cuentas, fue quien ocultó cosas que le incumbían a los hermanos. y al oírla, puede imaginar que situación con patriarca de la familia era más complicada de lo que podía llegar a entender. es que ¿por qué un padre no quería estar con sus hijos? ¿por qué no podía poner el mismo esfuerzo que parecía invertir en los yeon? le resulta un conflicto cuando, al mismo tiempo, podía ver a ese hombre lucir feliz junto a su madre y sacando a relucir un costado cálido que... ¿sería que eunbin no conocía? aquello escapa a su entendimiento, no lo comprende. aún así, comisuras se alzan en una pequeña sonrisa. contento de que le considerara una persona buena que mantener cerca. ‘ admito que no sé qué pasa por la cabeza del señor ahn... yo trato de no pasar mucho tiempo con él tampoco ’ decide decirle, pues cierto era que mantenía sus distancias al sentirse terrible cada vez que recordaba a los cuatrillizos. ese hombre tenía tantos modos para hacer las cosas bien, pero, simplemente había ido por el camino fácil donde se aseguraba su propio beneficio entre tanto secreto. ‘ u-un día, si lo veo... le pondré polvo pica pica en su ropa, será en tu honor ’ trata de bromear entre sollozos y en lo que sorbe por su nariz. suelta una risita ante pedido de abrazo y ni lo piensa dos veces, simplemente se acerca a la mayor para rodearla con sus brazos en un fuerte abrazo. ‘ la gente ha de pensar que nos estamos despidiendo para siempre ’ comenta un tantito divertido, sin soltarla.











