Había intentado conseguir una sala de práctica para poder tocar un poco de música, pero con todos los eventos que estaban sucediendo en la agencia le fue imposible, razón por la cual en ese momento se encontraba en el jardín que ofrecía el edificio, sentada en el césped en el rincón más alejado, con su violín en sus manos tocando una de sus piezas favoritas, afirmando las partiduras contra la pared con una simple roca. Ya estaba a punto de terminar la pieza cuando uno de sus papeles escapó de la piedra por culpa del viento, deteniendo la música para poder alcanzar el papel, percatándose por primera vez que había alguien cerca suyo, sorprendiéndose a tal nivel que olvidó que tenía que atrapar su partidura. “Perdón, ¿estoy metiendo demasiado ruido?” preguntó lo primero que se le vino a la mente, creyendo que tal persona venía a darle una reprimenda, después de todo no sabía si estaba contra alguna regla el meter ruido en el jardín.
El trainee salió al jardín con la intención de tomar un rato el aire cuando una hermosa melodía invadió sus oídos algo que provocó que de forma inevitable se dirigiera hasta el origen del sonido quedándose escuchando hasta que la chica paró de tocar-¿Cómo? Oh, no, para nada, es sólo que me pareció que tocabas realmente bien y no quise molestar-respondió el inglés algo nervioso-además es una pieza familiar para mí, aprendí a tocarla para piano aunque admito que con el violín suena mucho mejor, muy distinto-añadió con una sonrisa amable.













