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blog cerrado.Â
his wink⊠his nose scrunch⊠đ
Goodbye
FOLKLORE SENTENCE STARTERS â lyrics pulled from the 2020 album by taylor swift. feel free to make alterations.
i just wanted you to know that this is me trying.
the worst thing that i ever did was what i did to you.
even on my worst day,â did i deserve all the hell you gave me?
i have a lot of regrets about that.
look at this godforsaken mess that you made me.
donât call me âbaby.â
i didn'tâ knowâ if youâd careâ if i came back.
we were something, donât you think so?
some things youâ just canât speak about.
i had a marvelous time ruining everything.
you were never mine.
for you, i would ruin myself.
i can see you staring, honey.
what did you think iâd say to that?
itâs hard to be anywhere these days when all i want is you.
the wedding wasâcharming, if a little gauche.
baby, kiss it better.
iâm still a believer, but i donât know why.
will you kiss me on the porch in front of all your stupid friends?
make sure nobody sees you leave.
if you wanted me, you really shouldâve showed.
you know i left a part of me back in [city].
iâve been having a hard time adjusting.
when you are young, they assume you know nothing.
the only thing i wanna do is make it up to you.
i never needed anything more.
there goes the most shameless woman this town has ever seen.
will you have me? will you love me?
i can go anywhere i want, just not home.
you didnât even hear me out.
wanting was enough - for me, it was enough.
in my defense, i have none.
maybe i donât quite know what to say, but iâm here in your doorway.
you never gave a warning sign.
iâm not your problem anymore.
â mhm, si, ahora mismo estamos en mi ferrari. rrrum, rrrum. escucha ese motor, hyung. â - hyun, 2021. ( @awsteenâ )
 ravgnarsâ:
*  đŠđđŠđ đČ đŠđą đ©đ«đąđŠđš đ.đ
definir el caracter de su fortuna no lo hace tardar mĂĄs de un instante: pĂ©sima. es firme en creer que su llegada al mundo trajo consigo una oleada de adversidades para los ojos de sus padresâ comparĂĄndose con perfectos hermanos que, al parecer, cuanto mĂĄs obedecen mĂĄs grandioso les va en la vida. como un buen karma. sumergido en pensamientos y en cĂłmo sus suertes son gemelas, encuentra agradable el momento. a veces la compañĂa mas extraña termina siendo una de las mejores, y en parte es lo que prefiere, comentar de vez en cuando, tener tiempo para observar lo que yace a sus alrededores y juguetear con esa primera impresiĂłn que van dejando el uno con el otro. las aglomeraciones sin sentido terminan agotando sus lĂmites de tolerancia, por eso es que se rĂe cuando el plan que les espera al llegar es anunciado. maldita sea. â no quiero preguntar como harĂas eso, suena como escena de las pelĂculas que tenemos prohibidas aquĂ. â aĂșn recuperĂĄndose de ideas extremas, piensa en la mĂșsica, sonriente aĂșn. â Âżentonces no me acompañarĂĄs en los coros? contaba contigo â tiene el atrevimiento de molestarla, extrañamente sintiendo como si tratase con una conocida de hace tiempo y tan pronto como sucede, tiene que comprobar los efectos que causa en su fisonomĂa. aquello es tarde cuando se mezcla con la tarea de avanzar en una misma bicicleta. concentra la atenciĂłn en cĂłmo y donde debe acomodarse para que ambos se muevan cĂłmodos, si es que eso es posible considerando el mal presentimiento que tiene con su horrendo equilibrio. sin embargo, el avance inicial es cuidadoso, a pesar de las inclinaciones que debe tomar para mirar al frente y no cargarla con la tarea realmente. su comentario hurta una discreta curva de sus labios, adivinando las intenciones de burla a pesar de que no la mire en ese momento. â hmmâŠ.eso te va a costar tres padre nuestros â casi en un susurro, mirando de reojo el perfil de la joven. â y puede que los ojos del Señor nos guĂen directo al infiernoâŠen esta jodida bicicleta â imagen mental no tarda en hacerlo reĂr, y cae en la cuenta de que tiene un lugar bastante seguro si planea seguir por ese camino libre de creencias, aunque de forma discreta. se recupera en cuestiĂłn de segundos y eleva los hombros como respuesta inicial. â ÂżcuĂĄl estabilidad? vamos bien, un kilĂłmetro sin morir â ja, chiste estĂșpido al tener en cuenta lo extraño que se mueven esas ruedas. â ah olvĂdalo y relĂĄjate, solo si ves algo de buen tamaño avĂsame â son literalmente las Ășltimas palabras que salen de ahĂ en conjunto. por tratar de esquivar lo que parece ser un charco viejo acumulado en una superficie mas honda, doblar un poco el camino le cuesta darse de frente contra una piedra y la bibicleta con un crujido oxidado se eleva desde atrĂĄs, haciendo que ambos viajeros se perjudiquen en nueva posiciĂłn. â ÂĄnoo, mierda! â advertencia entre medio de inevitables acciones. por actos de la gravedad Ă©l termina explayado sobre ella, aplastĂĄndola tan incĂłmodamente que la compleja imagen lo hace moverse al instante y arrastrar consigo a la tonta bicicleta que sigue arraigada a sus zapatos. oh, duele como el infierno. se percata de que un lĂquido carmesĂ empieza a decorar el lateral de su rostro de a poco, pero es mĂĄs la necesidad de arreglar el desastre que Ă©l y la naturaleza causaron. â lo siento bruna. ÂżestĂĄs bien? Âżpuedes moverte? â aparta de un doloroso empujĂłn la bicicleta de su cercanĂa (la que quedĂł con una rueda pinchada) y coloca una mano en su brazo para intentar ayudarla, rozando esa lĂnea de no saber si va a matarlo ahĂ mismo o aceptar su ayuda. que desgraciados son.
â pelĂculas que tenemos prohibidas... â tiene que repetir, con una risilla acariciando sus dientes, casi pidiendo permiso para salir por algĂșn pequeño espacio de entre los mismos. saliĂł dĂ©bil, muy dĂ©bil, casi ahogada en su garganta. pero finalmente cumpliĂł su propĂłsito inicial, demostrar ĂĄpices de gracia. â Âżacaso hay algĂșn material que no estĂ© prohibido aquĂ? espero que te tapes los ojos en las escenas de besitos, ludvig, no queremos chicos promiscuos aquĂ. â dice burlona, aunque como de costumbre su tono algo plano mataban cualquier destello de diversiĂłn. quizĂĄs por eso mucha gente no entendĂa sus bromas, o se sentĂan ligeramente incomodas al no saber hasta quĂ© punto hablaba en serio. sin embargo, algo en ese pequeño ambiente que estaban compartiendo le hizo sentir una confianza para bromear con tranquilidad. incluso cuando no se reĂa a carcajadas, o que su tono no fuera lo suficiente pintoresco, ambos sentidos de humor parecĂan congeniar lo suficientemente bien para ser simplemente ella. habia perdido la cuenta de hace cuĂĄnto habia sentido aquello, de sentirse cĂłmoda alrededor de alguien. bueno, si, recordaba hace cuĂĄnto y podĂa dar hasta una fecha certera. los sucesos que marcan un antes y despuĂ©s, como le gustaba decir a la gente por allĂ.  â si, bueno, te harĂ© los coros cuando tengas un buen equilibrio. es decir, nunca. â su agarre se hace cada vez mĂĄs fuerte, envolviendo con fuerza el metal que en ese momento era su apoyo. un apoyo para nada seguro, cabe destacar. un mal movimiento y corrĂa el riesgo de partirse la cara, en el sentido mĂĄs literal de la palabra. â tres padres nuestros rezarĂ© ahora mismo. vaya, lud, me convertiste en una catĂłlica. probablemente mi madre te llamarĂĄ para darte las gracias. â masculla, cada vez mĂĄs desconfiada pero sin perder tintes burlones que se mezclaban con la mĂĄs pura de las ironĂas. no obstante, decide relajarse o al menos hacer el mediocre intento. porque la otra opciĂłn era caminar y, sinceramente, preferĂa estar en esa bicicleta de la muerte. rĂe entre dientes, la imagen mental que se plasma en su cabeza es suficiente para que su pecho vibre en una sonora carcajada. â me temo que ni en el infierno nos querrĂĄn con esta cosa. â ni siquiera merecĂa ser nombrada como bicicleta. quizĂĄs algo como cacharro era una mejor descripciĂłn o, al menos, acertada. â estĂĄ bien, me relajarĂ©. confĂo en ti, supongo. bueno. creo. no sĂ©. â ladea sus carmesĂs, dubitativa. claramente no confiaba una mierda, pero eso no tenĂa porque saberlo el masculino a pesar de que algo se podĂa intuir con tanto palabrerĂo. le habia caĂdo lo suficientemente bien para nivelar su sarcasmo. todo pasa lo suficientemente rĂĄpido, de repente su anatomĂa ya no tiene apoyo alguno y pasa lo inevitable. lo que intuyĂł desde que se apoyĂł allĂ, casi que le apetecĂa tirarse otra vez de la bicicleta aĂșn mĂĄs fuerte ( si era posible ) por tomar decisiones estĂșpidas. no hay lugar que no se sienta dolorido, incluso su rostro ardĂa como el infierno. lo normal despuĂ©s de caerse de cara, suponĂa. â Âżdije que ni en el infierno nos querrĂan? bueno, me equivoquĂ©, porque te juro que te llevarĂ© de las orejas. â ignora su pregunta solo por el momento. quizĂĄs su amenaza hubiera sido mĂĄs dura de haber empleado un tono mĂĄs fuerte, y no aquel dĂ©bil hilo de voz. tampoco sus ojos se encargaron de acuchillarlo, debido a que se encontraban cerrados con destellos de dolor. en cuanto entre-abre uno y ve el brazo extendido, no duda en hacer una bolita su orgullo y tragarlo, aceptando la ayuda. porque si, era orgullosa hasta en esas cosas pequeñas. una vez que se impulsa y ve desde un ĂĄngulo mĂĄs cercano las facciones impropias, un deje de preocupaciĂłn se apodera de sus cejas que se arrugan inspeccionĂĄndolo. â estoy bien, bueno, lo bien que se puede estar despuĂ©s de volar de una bicicleta. pero creo que tĂș de eso sabrĂĄs tambiĂ©n. â allĂ estaba, uno de sus tĂpicos comentarios para confirmar que seguĂa en vida. â estĂĄs sangrando, vamos, debemos desinfectarte. â ni siquiera reparĂł en que una de sus heridas tambiĂ©n sangraba, precisamente de la rodilla. su cara debĂa parecer que un infante la agarrĂł a rayones, porque de la forma en que ardĂa estaba segura de que habia un par de lastimaduras en la misma.
awsteenâ:
youknvwâ:
Siente el enojo acumularse, brota en su interior de a borbotones, incluso esta seguro de que le puede salir una segunda cabeza dispuesta a echar fuego. Hasta que palmea su espalda. Regresa a la realidad, no hay otra cabezaâŠy tampoco ha escupido llamas por la boca. Sigue siendo Noah, lidiando con un simio llamado Hyun. Todo caos es apaciguado por un bufido y un pequeño tic en su ojo izquierdo. âNi si quiera tienes autoâ masculla entre dientes, Âżacaso siquiera sabĂa manejar? Lo dudaba. Ăl al volante serĂa un nuevo peligro, estĂĄ seguro de que multarĂan a cualquiera que lo dejara hacer dos cuadras sin sacarle el permiso. âNo me vas a invitar nadaâ no lo dice con enfado (bueno, si), lo dice como una verdad absoluta, de esas que nadie cuestiona comoâŠÂĄcomo que la tierra es redonda! âTienes suerte de que tuviera dinero, ÂżQuĂ© hubiera pasado si no tenĂa? ÂĄEstarĂamos corriendo intentando salvar nuestros traseros! Mierda, Hyun, Âżde verdad no te importa nada? ÂżNo te importa ir preso algĂșn dĂa? Vivimos en una sociedad donde hay reglas que hay que seguir aunque no te gusten del todo yââ entonces se calla, reflexiona, arruga el ceño y gira el rostro para verlo âÂżAlguna vez estuviste preso?â cuestiona, necesita saber la respuesta. La verdad es que no le sorprenderĂa.
â podrĂa tenerlo. â espeta, increĂblemente serio. â es mĂĄs, lo tengo. vive en mi mente. â y entonces cierra sus iris, dejando que aquella caĂłtica mente divague en escenarios inexistentes. â mhm, si, ahora mismo estamos en mi ferrari. rrrum, rrrum. escucha ese motor, hyung. â sonrĂe como idiota ante sus propios pensamientos, porque incluso puede imaginar las miradas de algunas fĂ©minas. probablemente pensarĂan en lo idiota que se ve, pero para hyun aquello significarĂa que lo ven como a un dios. â claro que te invitarĂ©. Âżsabes por quĂ©? porque eres mi bro, y te llevo aquĂ. â su intenciĂłn principal es señalar su corazĂłn, pero siendo tan...hyun, señala el lado contrario de aquel Ăłrgano. señales de gracia se esfuman al verse en lo que parecĂa ser una reprenda, teniendo que ahogar un suspiro. â ÂĄclaro que me importan algunas cosas! â se defiende, pero antes de poder enumerar esas cosas su mente se desconecta. â me importa... â ladea su cabeza, balbuceando un par de veces. â me importan las fiestas, el deporte, y pues- â como siempre, toma la pregunta para un lado que claramente no era. su frase es cortada de raĂz a causa de la sorpresa ante la Ășltima pregunta, por lo menos para esa sĂ tenia una respuesta sensata. o, bueno, a medias. â claro que no. Âżpor quiĂ©n me tomas? Âżpor un criminal? â la palabra ofendido ni siquiera alcanza para describir su estado en ese momento.Â
hola hyun, mañana venis a tomar la chocolatada de los domingos? - tu nobia
hola nobia, si pero solo si es chocolata nesquik. sino no sé si quiero....
iba a responder cositas pero chillar por jungkook en pied piper me pareciĂł mucha mejor opciĂłn la vdd
đ đđ„đąđ± đđđ„đ„đđ«đ via instagram stories for @americanstudiesmag.(13/05/2021)
yeji x reflection @ 2020 mbc gayo daejejeonÂ
knifezoutâ:
youknvwâ:
entrecejo se frunce al escuchar la primera frase, porque no entiende de dĂłnde sale. conoce de quiĂ©n habla pero a penas, y no encuentra relaciĂłn con su persona que a penas es capaz de hacer dos pasos sin tropezarse. es completamente ajena a lo que sucede a su alrededor con la gente que trabajaba en el restaurante, aunque percibĂa miradas hacia la mesa, no termina de alarmarla, pero sĂ la incomodan un poco. sonrisa ajena vuelve a desconcertarla. âÂżquĂ©?â es todo lo que es capaz de responder, lo ultimo que se esperaba era una respuesta asĂ. âÂżquieres que nos vayamos sin pagar?â pregunta preocupada, acercĂĄndose un poco hacia Ă©l para poder susurrar.
se permite tranquilizarse de manera burlona bajo las atentas miradas que buscaban acribillarlo, relajando su espalda contra el asiento permitiendo que su anatomĂa se deslice un poco hacia abajo. incluso cruzĂł sus brazos detrĂĄs de la nuca. â que feo tĂ©rmino sin pagar, no me gusta. â menea su cabeza en negaciĂłn junto a unos chasquiditos de labios. â me gusta mĂĄs el tĂ©rmino... â alza la cabeza con tintes pensativos, como si tuviese todo el tiempo del mundo para pensar en ello. â tomar prestado. eso, tomar prestado. tomaremos prestada la comida. â asiente contento ante su propia definiciĂłn. â bueno, se nos acaba el tiempo. â tamborilea sus dĂgitos contra la mesa, ansioso como un niño pequeño. sonriente como uno. sabĂa con exactitud cual era el movimiento clave para que vengan hacia Ă©l, y no tarda en ponerlo en acciĂłn. toma la servilleta blanca y amplia que les fue otorgada, envolviendo con la misma la media pizza que yacĂa sobre el objeto plano de madera. â ÂĄahora! â un solo mapeo de sus irirses fue suficiente para saber que el cocinero se acercaba a Ă©l como cazador hambriento. toma la mano de la fĂ©mina y tironea lo suficiente para echarse a correr de su mano, esperaba que fuese lo suficientemente rĂĄpida para seguirle el ritmo porque los actos de adrenalina enceguecĂan a hyun y podĂa ser capaz de darse cuenta de manera tardĂa que habia dejado a su compañĂa atrĂĄs. / @avsystoleâÂ
awsteenâ:
youknvwâ:
Su primera reacciĂłn es alzar una ceja e inclinar levemente la cabeza hacia un lado, esta lejos de sentir miedo a pesar de que la voz ajena es tajante. Su mirada cae en el agarre que tiene y pasea hasta la estrella del robo, Âżle va a hacer daño con eso? No quiere ser grosero, peroâŠhum, si, no cree que pueda. Yuta simplemente niega y rĂĄpidamente vuelve al rostro ajeno âDameâ pide una vez mĂĄs, en voz bajita para no llamar la atenciĂłn. Claro que ella no puede saber que no la va a acusar. Siempre se ha preguntado por quĂ© hay personas que cometen crĂmenes, claro que hay algĂșn que otro demente en la vida, pero tambiĂ©n hay algunos que simplemente no tienen otras opciones. Tironea un poquito, y estĂĄ dispuesto a forcejear, pero no quiere asustarla. Con su mano libre finalmente toma el producto que la muchacha habĂa logrado capturar y sin decir nada se aleja, camina por el corto pasillo y pone su mejor sonrisa para enfrentar al muchacho que atiende. Saluda con un âbuenas tardesâ y apenitas inclinando su cuerpo hacia Ă©l, para luego pasarle el producto y rebuscar por su billetera. Mientras espera que le cobre observa por su hombro de forma discreta; Âżella estĂĄ todavĂa ahĂ o se fue?
debe apoyarse contra uno de los estantes, sus pulmones desobedecen su patĂ©tico intento por controlar la respiraciĂłn y sus piernas parecen no saber la definiciĂłn alguna sobre estabilidad. pero no son las Ășnicas, un solo vistazo hacia sus manos es suficiente para saber que se encuentran temblorosas. toda patĂ©tica actuaciĂłn de seguridad se derrumbĂł en cuanto el castaño abandona la escena, la cual la dejo con la respiraciĂłn descontrolada y con los nervios de punta ante la intensidad de la misma. y entonces recuerda el consejo de su madre, la famosa cuenta hasta diez que parecĂa ser santo remedio para cabezas sin calma y respiraciones desaforadas. y entonces lo intenta, de verdad lo intenta, pero su progenitora pareciĂł olvidarse de darle algĂșn consejo de cĂłmo calmarse en medio de un patĂ©tico robo. ÂżdebĂa marcharse? un solo vistazo a la hora es suficiente para saber que no llegarĂa a robar otra tienda. necesitaba esa maldita comida para su hermana. espĂa de manera discreta, hasta que la figura intrusa abandona el local. y entonces se abalanza hacia la caja, siendo un manojo de nervios y pura impulsividad. â Âżpor quĂ©? â cuestiona, siseando entre dientes con lo que fueron destellos de molestia. â joder, ÂĄÂżpor quĂ© no te asustaste?! ¿por quĂ© no me obedeciste? â alza la voz, sin tener control de sus tonalidades. solo le apetecĂa arrugar el cuello con ira de la prenda impropia y rogarle que le tema. aunque sea una pizca. apoya sus manos con firmeza en el estante, buscando irradiar intimidaciĂłn y molestia. incluso aunque sus dedos temblaron un poquito, esperando que aquello pase desapercibido.Â
Never Goinâ Back dir. Augustine Frizzell (2018)
@awsteen
camimorrone: â is this kinda hot ?? â
Never Goinâ Back dir. Augustine Frizzell (2018)