nadegae:
Conocimiento sobre videojuego no es tan nulo como suele creer. Mirada se entorna, apenas, diversión clara en características y en sonrisa que se torna amplia en carmines. Espera que memoria no la traicione y que recuerdos junto a la Game Boy Advance sigan manteniéndose fieles. “¿Una ultra ball, quizá?” Inquiere, con buen ánimo y con ganas de seguir juego. Reacciones que recibe ante atención sólo provocan el deseo de mantenerlas, continuar. Pican curiosidad, también, e internamente se cuestiona qué otras cosas podrían llevarlo a verse así, tan sereno, tan a gusto. No sabe apuntar exactamente qué es lo que le atrae de contrario, por qué, cuál satélite en órbita, se mantiene ahí, pero quizá no tiene por qué saberlo. Tal vez es suficiente con estar. “Me siento diferente.” Admite, tras breves segundos de silencio en dónde sólo puede observarle de vuelta. Algo había cambiado desde las últimas semanas. Siempre había creído que disfrutaría una vida larga haciendo lo que le gusta, en compañía de seres queridos, mas ilusión se había quebrado frente a ella en el instante en que arma fue apuntada en su dirección, teniendo a Jiho, a cambio, como receptor. Diestra se desliza, suavemente, sobre pecho masculino, palma deteniéndose sobre corazón. Se toma un segundo antes de continuar. “Supongo que me di cuenta de que quiero vivir mi vida al máximo, sin tantas restricciones. Una vida plena, algunos dirían.” Por eso no hay segundos pensamientos, no hay reservas. Sea lo que sea que vayan a experimentar, desea disfrutarlo tanto como sea posible. “Me encantaría si pudieras quedarte un poco más.” Admite, reciprocando honestidad que recibe. Planes propios habían incluido mantenerse ahí un tanto, para estar con Jinah, y luego, quizá, regresar a Francia. Parecía que tenía un motivo más para no irse. Cuando labios masculinos conectan con piel, párpados caen. Se deleita con atención, cabeza moviéndose acorde a camino que contrario lleva, cuál encantada en hechizo y deseando la continuidad de gesto. Cafés no tardan en unirse a compañía, ritmo en corazón haciendo eco con oleaje a su espalda, y entonces, sonríe. Índice se desliza por quijada, asciende por mentón y se posa, durante unos segundos, sobre sus labios. Le mira así, a irises oscuros y luz plata sobre rostro, y encuentra que le encanta la vista. Dígito desciende suavemente sin romper contacto, y en voz baja, porque nadie necesitaba escuchar aquello más que él, cede a petición: “Bésame.”
se le escapa una carcajada al escuchar sus palabras, porque no esperaba que le siguiera la broma y le da una sensación que no ha tenido jamás. era raro encontrar a alguien que le devolviera las bromas, que supiera que estaba hablando por más que fuera un juego tan popular como pokemon. en ese momento estaba encantado por completo, como si fuera un niño con consola nueva. “por favor, nade, soy solo un chico” bromea porque es obvio que aquello ha hecho efecto en él y está loco por ella. la escucha con atención ante el detalle que ha notado sobre su cambio. es uno que le gusta, que se nota que le hace mejor y lo suficientemente notorio para que alguien distraído como tao lo vea. o tal vez ya no estaba tan distraído en cuanto a ella. le regala una pequeña sonrisa al escuchar sus palabras, porque casi todos pensaban lo mismo en ese momento luego de lo sucedido. incluso él, que se había dado cuenta que la vida no era un juego y que no podía ir por ella pensando aquello. había sido un golpe fuerte para él, junto a iona y raven, pero había comprendido que no podía seguir siendo tan ingenuo a la oscuridad del mundo. si bien no lo era, a veces trataba de ignorarlo y seguir su vida. ahora que conocía la maldad, más allá de la que existía en su hogar, sentía que podía verlo todo más claro. “me alegro, te merecías eso, nade” dice sincero porque cree que la chica merecía un descanso y un nuevo comienzo. asiente, porque ha decidido que lo hará. “me quedaré” dice con más seguridad en sus palabras. no sabe ni como, supone que podrá comprar o alquilar algún lugar, seguir trabajando desde su casa y tal vez dedicarse más al mundo de los juegos y no tanto a su trabajo ilegal. no se lo iba a decir a nadie, pero en ese momento quería ser mejor persona si iba a dejar entrar a nade a su vida. una sonrisa de lado se le escapa cuando escucha la orden que esperaba, que quería cumplir y se siente emocionado sin ni siquiera haberse acercado. pero lo hace con lentitud, sin perderse un detalle de su rostro. la distancia se acorta y sus labios encuentran los suyos ya conociendo el camino previamente hecho, es una simple presión suave que ejerce sobre ellos, con ambas manos sosteniendo el rostro de la chica para que no se aleje. aunque sabe bien que no lo hará, porque él tampoco quiere hacerlo. no se queda ahí porque quiere que realmente valga la pena esa noche, sus labios entreabren los ajenos, buscando profundizar aquel beso que llevaba esperando hace mucho y se siente como el primero.














