dongwook.
“ ¿por finalmente tener un poquito de paz? ” risueña se extiende por carnosos rosaceos, busca la broma dentro de conversación aunque ánimos de contraparte seguramente no sean lo mejor. escucha con atención sin despegar mirada del mar que se encuentra a apenas unos metros, puede sentir la brisa desde donde está. agradece las luces tenues de aquel lugar, evitan que coloración en mejillas sea tan evidente “ estuve cerca de hacerlo el otro día ” colmillo aprisiona carnoso inferior “ no lo de salir del clóset, bueno sí, básicamente eso hubiera sucedido si te besaba, pero o sea no directamente ¿me explico?. cuando intenté huir apareció ese alumno y bueno, sabes que pasó después ” confiesa, no es inesperado para él que está hablando, que conforme fue pasando el tiempo notó que pensar y sentir no iban en una única dirección pero no sabe cómo contraparte lo tomará m¿y si le decía que realmente todo había sido una broma? si que se iba a sentir tonto “ no tienes porqué mentirme. está bien estar mal y necesitar de otros para sentirte apoyado. yo estoy aquí ” finalmente avellanas buscan impropias, quiere observar expresión del mayor. a pesar de todo dongwook mantenía la calma, sabía que no estaba bien, ciertas cosas se habían removido por violencia ocurrida dentro de la academia pero no dudaba que bajo terapia y con positivismo característico lo superaría una vez más “ que raro que digas algo tan cursi ” vocablos mantienen deje bromista. la idea le parecía en realidad bastante agradable “ vamos ” no espera respuesta, pasos comienzan a adelantarse dejando atrás figura masculina con poca distancia de diferencia. en el lugar donde estaban olvida suéter y bebida etílica “ vamos hyung, camina más rápido ” quiere molestar al mayor y arranca a correr olvidando por completo que posiblemente no sea lo mejor para proceso de sanación de la herida fresca del varón, ni para su propia recuperación en cuanto a nariz fracturada. se deja caer en la arena, muy cerquita del agua salada. “ el cielo luce más bonito que en sabhwa ” habla una vez que contrario logra alcanzarlo “ sabhwa parece una triste pesadilla ¿no?… y-yo eh, umh, no voy a regresar a sabhwa oliver, no sé si nos volveremos a ver. me voy a enlistar en el ejército para la próxima convocatoria, bueno voy a presentar mi servicio militar pero me quedaré ahí ”
no puede tomar con otra cosa sino sorpresa las palabras que menor expresa, evita mencionarlo en voz alta, o exagerar su abrir de párpados. realmente no lo esperaba, pero no por eso le encanta menos. que sí, empezó todo como una broma, pero mientras más tiempo pasaba con él, esas bromas se iban disipando, sin quererlo realmente comenzó a gustar ese lado tan genuino y tierno de él. tan bueno, y él... ah, no importaba lo que había visto, o qué le dijeran, siempre sería el antagonista en su cine mental. prefiere no decir nada porque aún esta procesando, necesita que otros temas fluyan para poder ordenar sus ideas, sus pensamientos. “contigo soy cursi, aparentemente.” eso, en cambio, no le sorprende, a dongwook le había dicho un par de cosas diferente, cosas que tenían cierto cliché y otra intención encima. ladea rostro, esta vez su voz sale con cierta dulzura de sus labios porque no puede tratar al menor de una manera distinta a esa, porque le gusta y porque quiere que lo sienta aunque no sea tan bueno con las palabras. “tengo perdigones por todo el cuerpo y me haces caminar más rápido,” molesta de vuelta, finalmente encontrando un lugar en la arena junto a su interlocutor. observando el cielo una vez que menciona aquello, sin embargo, su vista se fija en facciones contrarias, en recorrer cada detalle de las mismas antes de hablar: “todo luce más bonito que en sabhwa.” susurra, y claro que se refería a él. sonríe entonces, palma cubre mano contraria para poder obsequiar tenues caricias sobre la misma. confesión llega y ceño se frunce, hay muchas emociones en su pecho, pero la tristeza no es una de ellas. “ejército.” pronuncia, mirada que se había desviado un momento hacia masa acuática, regresa a los marrones opuestos. “¿y te piensas ir así? ¿sin darme un último beso?” cuestiona, la picardía de siempre estaba ausente aquel día en su voz, en realidad, habían rastros de resignación, aún así, no temía por no verlo más, oliver tenía contactos, un montón de contactos, sabía que verlo sería más fácil que cualquier cosa en ese momento. entonces se acomoda sobre cadera del menor, con una pierna a cada lado de su cuerpo, brazos reposan tranquilos sobre los hombros contrario y, con cariño, presiona su nariz sobre su igual. “estoy muriendo porque me beses ahora.”















