Es precepto de seguridad perdido aquel que logra que todas las acciones sean mucho más resistentes, trémulas y cautas cuando únicamente le gustaría terminar regresando al momento en el que valentía fue suficiente para marcar la pauta para comenzar el envío de aquellos mensajes con confesión que previamente se había atorado en la garganta porque era desconocimiento de sentimiento presentándose porque es al final del día realidad inamovible el hecho de que jamás ha sido dotado de seguridad con respecto a aquellos preceptos de coquetería que parecen adaptarse tan bien a sus terceros. Atracción es innegable desde que confesión promovida por el alcohol fue articulada y una preocupación mucho mayor se marca porque ya no hay vuelta atrás ( y en parte no quiere que la haya ) y es por aquello por lo que únicamente le observa despacio, todavía marcado porque es legua trabada aquella que otorga una problemática de confesión y únicamente traga saliva ante la interrogante, latigazo sentido cuando parpadea un par de veces antes de encoger los hombros despacio. ❛ Creo que existen varias formas de distracción, supongo que estará bajo tu criterio cual sea la mejor. ❜ y no quiere otorgar un peso mucho mayor a aquello por si él ha leído entre líneas, si está malinterpretando absolutamente todo lo que sucede y que la mayoría sean situaciones únicamente productos de su imaginación. La sonrisa se mantiene, el movimiento de ritmo cardíaco aumenta aunque quiera obviarlo y solamente devuelva la sonrisa, los dedos juguetean nerviosos unos contra otros en movimientos pausados contra regazo antes de escucharle. ❛ Eso me gustaría bastante, la siguiente vez podríamos vernos en mi departamento. ❜ deja la invitación abierta cuando encoge los hombros y termina cogiendo el vaso entre falanges para dar un sorbo tendido, súbitamente siente necesidad de retomar niveles de alcohol en sistema que se traducen a confianza líquida. ❛ Supongo que la vista también es un buen motivador para estar aquí, pero conozco un par de razones mejores. ❜ ríe entre dientes cuando chasquea la lengua y únicamente le sigue observando con atención, encogiendo los hombros porque todavía se siente incómodo en propia piel. ❛ Bueno, la primer razón en serio fue lo que te dije por mensaje, te extrañé y quería verte. ❜ titubeante es vago cuando le observa a los ojos e intenta memorizar fisionomía española aunque lo ha hecho ya. ❛ La segunda razón todavía no la sé, supongo que no debe de existir. ❜ carraspea despacio, riendo de nuevo cuando escalofrío danza contra tacto ajeno y únicamente incisivos se clavan en interior de la mejilla antes de que coloque propia palma contra la ajena. ❛ No me molesta responderte, además es lo justo, después de todo me recibiste sin hacer preguntas. ❜
El problema con Rubén parece ser siempre el mismo, con su incapacidad de saber a ciencia cierta si aquellos que le interesan están interesados de la misma forma en él (o en un hombre, para el mismo caso), situación que no es fácil en absoluto, con demasiadas inseguridades ocultas bajo máscara de ecuanimidad y recordatorios de lo fácil que puede tornarse todo en situación desagradable por el simple hecho de no saber diferenciar entre amabilidad y coqueteo. Es razón por la que es especialmente cuidadoso con Alfie y todo aquello que confiesa y comparte, porque a pesar de que relación se ha modificado para evolucionar más allá de simples compañeros de negocios, no deja de pensar en lo fácil que es tomar palabras ajenas a su conveniencia, y ver aquello que desea ver y no la realidad. No obstante, se recuerda, ¿en verdad imagina roces certeros y miradas fijas que duran demasiado? ¿Sería tan incrédulo como para imaginar algo así? Dudas no dejan de atacar la mente del español, impidiendo que pueda estar realmente relajado en presencia del menor, incluso dentro de su propio departamento. Respuesta ajena provoca que sus cejas se arqueen sutilmente, necesitando de humedecer discretamente sus labios para ocultar nimia sonrisa que amenaza aparecer. —Ya se me ocurrirá algo...— comenta con toda la casualidad que es capaz de reunir, como si ideas no llegaran de manera inmediata ya, ideas que es incapaz de pronunciar en voz alta por lo comprometedoras que podrían resultar. —Parece lo justo. Sabes que sólo tienes que decirlo y estaría ahí,— ¿no lo ha probado ya esa noche? Poco tardó en terminar con aquello que tenía pendiente para ir en búsqueda del más joven, como si no hubiera querido estar en otro lugar que no fuera su compañía, y después de desaparición breve impropia, en verdad es así. —Es una buena razón... Especialmente considerando que, bueno, ya sabes, es mutuo,— la palabra se le hace ligera en la boca, como si no cargara consigo significado que carece de inocencia y que compromete más de lo que debería, aunque tampoco es como si fuese mentira pronunciada por quedar bien, o como si no fuese lo que gusta de obtener de parte del otro. Peso de la mano ajena sobre la propia le hace levantar la vista hacia contrarios iris, intención presente en acción lenta (aquella que da oportunidad a ser cancelada) cuando voltea su mano ligeramente, buscando propiciar caricias contra su piel, dígitos que rozan los suyos con suavidad, en lo que parece ser el inicio de certeza. —No significa que no las tenga. Pero supongo que si quisieras decirme algo, simplemente lo harías. Lo último que quiero es ponerte incómodo, ¿sabes?— en todo aspecto, quiere añadir, desde hacer preguntas hasta acciones que lleva a cabo con discreción. —Honestamente, sólo me alegro que esta vez no hayas ignorado mis mensajes,— sinceridad tiñe palabras del español, recordando último encuentro que no terminó en el mejor momento, ni inició de la mejor forma, con algo parecido a un reclamo que no debió pronunciar. Están en mejor lugar ahora, quiere pensar, cuando procura breve presión contra la mano del otro.