¿IMPORTA EL TAMAÑO?
El tamaño de la vagina, me refiero.
Tere lo dejó con Andrés el pasado agosto. Llevaban saliendo un par de años. Todas sus amigas la felicitamos pues ninguna comprendíamos muy bien qué veía en aquel tipo, taciturno siempre, muy callado, malhumorado, que no le daba muy buena vida y con cargas familiares (tiene un hijo muy mal criado que le lleva por el camino de la amargura). El otro día, Tere nos confirmó lo que alguna sospechábamos: Andrés y ella tenían una vida sexual bastante intensa. Y además comentó que Andrés tiene un miembro viril de buen tamaño. Eso sí que nos cogió por sorpresa pues a simple vista jamás lo hubiéramos dicho. La cuestión es que hace un par de noches, Tere conoció a un chico en una fiesta y se acostaron. El polvete fue más bien insatisfactorio y Tere estaba preocupada. Cree que después de tanto tiempo disfrutando de un miembro de grandes proporciones, su vagina se ha dado de si y no va a ser capaz de disfrutar con miembros de tamaño standart.
En el sexo influyen muchas cosas, pero es cierto que el pene ha sido siempre considerado el protagonistas en el acto sexual. La satisfacción de una pareja durante un polvo parecía estar supeditada al tamaño del miembro masculino y su capacidad para dar placer. Tanta falocracia es injusta para el pene, pero también lo es para nuestra entrañable vagina, que también tiene su importancia durante el coito (Dios, como me está costando escribir este post si decir tacos sin decir chocho ni follar!).
Hasta hace bien poco, la vagina era un mero receptáculo sagrado en el que descargar la semillita, y a los receptáculos no se les suele exigir demasiado. Pues bien, la vagina es mucho más que eso y debe jugar un papel mucho más activo en las relaciones sexuales y en nuestras vidas. Al estar oculta a la vista, la vagina es siempre ese gran desconocido, incluso para nosotras mismas.
Por lo que he leído, las dimensiones de la vagina son bastante stantarts, a diferencia de las de los miembros masculinos. En estado normal mide entre los 8 y los 10 cm mientras que tras la exitación sexual, aumenta hasta llegar a los 10/12 cm. Pero la gran característica de la vagina es su elasticidad. El órgano sexual femenino tiene la capacidad de agrandarse o encogerse a voluntad para abrazar el pene. Tener una vagina tonificada y con las paredes y músculos firmes ayudará a que el polvo o acto sexual sea más placentero para ambos. Pensar que por tener una vida sexual muy intensa, nuestra vagina va a perder elasticidad es igual de absurdo que creer que por hacer mucho jogging, los músculos de nuestras piernas se van a atrofiar. Todo lo contrario. Disfrutar de relaciones sexuales satisfactorias es una de las mejores formas de mantener el tono del area. De hecho existen lo que se llaman los ejercicios Kegel para la tonificación del músculo pubeocoxígeno muy apropiados para todas las mujeres, sobre todo las que ya han sido mamás. Estos ejercicios no sólo favorecen la vida sexual si no que pueden ayudar a evitar la incontinencia urinaria. Además favorece la lubricación genital.
Pero por una vez, y sin que sirva de precedente, la naturaleza ha sido más benefactora con las chicas que con los chicos. Ellos tienen que mantener erguido su estandarte, lo que con el paso del tiempo suele ser cada vez más complicado, mientras que nosotras sólo debemos mantener el tono muscular y la higiene adecuada. Y si a mano viene, utilizar un buen lubricante.
Así que mi amiga Tere puede estar tranquila. A su vagina no le pasa nada. Para disfrutar de un buen polvo también tienen que darse otros factores y sobre todo, tener el mayor órgano sexual (la cabeza) en estado óptimo.
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