Aquello no tenía porque ser complicado… ¿No? Un pequeño favor con una pequeña recompensa económica que agradecería como cualquier otra. Uno de sus compañeros de trabajo le había pedido de cuidar de sus dos hijas durante un par de horas y Alan había decidido aceptar, llevando a las niñas al parque para así no molestar a Andie en casa. Lo que tal vez no se había esperado era que las niñas fueran a presentarse con aquel cargamento de maquillaje y accesorios dignos de princesa… Y menos terminar convertido él en otra. Aunque… De acuerdo, tenía que admitir que se estaba entreteniendo más de lo que había esperado.
El Malcolm tenía que aguantarse la risa mientras las niñas se dedicaban a maquillarle y buscarle la corona que le quedara más acorde. A saber el aspecto que tendría… Seguro que ridículo, pero en aquel momento le daba bastante igual. Salió de sus pensamientos al ver que las pequeñas estaban mirando hacia un punto en concreto y se giró como pudo desde su asiento, percatándose entonces de que tenían un/a espectador/ra.- Deberías saber que esa no es forma de mirar a Princess Rainbow Sparkles. -bromeó haciéndose lo más serio posible.
Los paseos por el parque le ayudan a centrarse... El aire fresco que llena sus pulmones, el olor a vegetación, los murmullos de la gente... El cazador disfrutaba con ese momento de calma y tranquilidad, las ideas acudían a su cabeza con rapidez y él las anotaba y archivaba en su mente. El escenario de un crimen, el investigador principal, y la princesa.... Wait.
De entre todas las escenas que podía encontrar en un parque aquella era la más inverosímil de todas. Alan, el mismo Alan que conocía desde la adolescencia, el mismo Alan al que le gustaba bailar y escuchar música ruidosa (?), ese mismo Alan se encontraba ¿tuneado? frente a él como si fuera una princesa travesti. ¿Sería tarde para darse media vuelta y fingir no haberlo visto...?
Quizás no lo habría sido pero estaba demasiado impactado como para moverse. Y el Malcolm pronto lo detectó. El Graham tragó saliva reparando de repente en la presencia de dos princesas pequeñas que revoloteaban alrededor de Princess Rainbow Sparkles. -Lo siento. Fue lo primero que logró articular. -No entiendo que está pasando aquí.











