Lanterns on the Lake - I Love You, Sleepyhead

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@aledemexico
Lanterns on the Lake - I Love You, Sleepyhead
Lo perdĂ todo, pero eso es lo mĂĄs bello que pudo haber pasado. No me quedĂ© con las ganas de nada. Lo dĂ todo, pero tĂș siempre querĂas mĂĄs. TĂș querĂas a alguien que no era yo, asĂ de fĂĄcil. Lo dĂ todo y no fue suficiente. Yo nunca iba a ser suficiente. Yo no sĂ© exactamente quĂ© es lo que querĂas, pero estoy seguro de que no era yo. Que te vaya bien en tu nueva vida. Que encuentres lo que estĂĄs buscando. Yo quiero encontrarme a mĂ mismo.
Alejandro Pereda.
Me pregunto, ÂżquĂ© es lo que sientes cuando escuchas mi nombre? ÂżSerĂ© la primera persona que viene a tu mente? ÂżMe desvanecĂ de tu memoria? ÂżRecordarĂĄs todas las promesas que no cumplimos? ÂżOlvidaste todo de mĂ? Tengo dos nombres que son muy comunes en nuestro paĂs, uno mĂĄs que el otro. Lo curioso es que tu nombre no es para nada comĂșn, de hecho creo que no he conocido a alguien mĂĄs con ese nombre como tal. Y siempre que le oigo nombrar, te recuerdo. Me pega como un huracĂĄn, porque como lo dijo JosĂ© hace un tiempo "mi huracĂĄn llevaba tu nombre". Y siempre golpea con fuerza, ese nombre en mi memoria.
Alejandro Pereda.
TodavĂa recuerdo el olor de tu cafĂ© por la mañana. Recuerdo perfectamente cĂłmo decĂas los diĂĄlogos de tus pelĂculas favoritas mientras las veĂamos porque ya te los sabĂas de memoria. Recuerdo esa sesiĂłn de fotos en el hotel que nos hizo tu mejor amiga. Recuerdo el entusiasmo que sentĂa todas las veces que se acercaban las vacaciones porque sabĂa que te iba a ver. Recuerdo esas largas conversaciones telefĂłnicas de madrugada. Recuerdo la primera vez que te besĂ©, en medio de una frĂa noche de diciembre. TambiĂ©n recuerdo cuando a la mañana siguiente de la graduaciĂłn de tu hermana, estuvimos enfermos todo el dĂa porque la comida nos hizo daño. Recuerdo cuando te acompañé a tu primer tatuaje. Recuerdo todo, a mĂĄs de diez años de distancia, todavĂa me acuerdo. Le he dado mil vueltas en mi cabeza, y no logro entender cĂłmo fue que llegamos a este final en esta historia. No se suponĂa que terminara asĂ. Hago el recuento de los daños y no logro ver en quĂ© momento nos perdimos. Nos volvimos extraños, con recuerdos en comĂșn. Hay veces en las que quisiera hablarte, pero probablemente ya no usas el nĂșmero que tengo memorizado. Solo espero que te encuentres bien. Saludos a tu novio, esposo, lo que sea que sean. Se ve buena persona, ojalĂĄ que te sepa dar todo lo que yo no pude.
Alejandro Pereda.
El verano nos matĂł, eso fue lo que pasĂł. Quisimos renacer en invierno, pero ya no Ă©ramos eternos. Nos volvimos frĂos y distantes, nos fueron faltando instantes. La vida nos alcanzĂł y nos golpeĂł, fue tan fuerte que creo no dijimos adiĂłs. Lo que fuimos se marchitĂł, algo normal en esta situaciĂłn. Nunca te pude entender, trataba pero no lo lograba, estuve despierto hasta el amanecer, y ni asĂ comprendĂ tu alma. PerdĂłname hacerte perder el tiempo, ahora camino en el desierto.
Alejandro Pereda.
Es absurdo que siga yendo al mismo cafĂ© a la misma hora, todos los dĂas con la esperanza de volver a encontrarte. Los meseros ya ni siquiera se molestan en llevarme el menĂș, solamente me preguntan si voy a llevar lo de siempre, yo afirmo y continĂșo mirando a mi alrededor, observando la puerta en caso de que entres. Y ahora que lo pienso, no sĂ© quĂ© es lo que harĂa. ÂżTe preguntarĂa sobre tu dĂa? ÂżMe voltearĂa para hacer como que no te vĂ? ÂżIrĂa a saludarte con toda la efusividad posible? ÂżTomarĂa un libro y fingirĂa que no te vĂ? No sĂ© quĂ© harĂa, solamente sĂ© que te quiero volver a ver, aunque eso no va a pasar porque tĂș ya no estĂĄs en esta ciudad. Como lo dije al principio, es absurdo.
Alejandro Pereda.
Prehistöricos - Historias Valientes
Igual que una canciĂłn que la repites una y otra vez sin que te hartes, que no te cansa y quieres escucharla por mĂĄs de diez horas seguidas, o como cuando cambias los canales y te topas tu pelĂcula favorita y la dejas sin importar que la hayas visto ya en cientos de ocasiones. Como la primera lluvia del verano que refresca nuestra regiĂłn que Ășltimamente parece un desierto. Me siento afortunado de haberte conocido, porque me ayudas en todo momento, inclusive cuando no me siento como yo mismo. Me has enseñado a superar adversidades que nunca pensĂ© que lograrĂa, y me ayudas a seguir aprendiendo dĂa con dĂa de lo que significa vivir. Gracias por quedarte conmigo a pesar de que me ha cambiado el tiempo, a pesar de sentirme como alguien diferente a quien conociste en un principio. Te agradezco ayudarme a crecer constantemente. VendrĂĄn sucesos que no entendemos cĂłmo nos harĂĄn desenvolvernos, pero estoy seguro de que los superaremos juntos. Nos repondremos a las adversidades, porque siempre lo hacemos. Sin importar las circunstancias, saldremos triunfantes, porque siempre lo logramos. Te amo.
Alejandro Pereda.
SonreĂ, recuerdo perfectamente el dĂa que conocĂ, y solo pude sonreir. TĂș tenĂas un no sĂ© quĂ©, que simplemente me cautivĂł. No puedo creer que ya pasaron mĂĄs de diez años y todavĂa puedo recordar ese momento. Ese viaje por el centro en el asiento trasero de un taxi, la primera vez que nos tomamos de la mano, el primer beso, para mĂ todo eso fue mĂĄgico. Pero creo que para ti son recuerdos que quieres olvidar o ya olvidaste. Si de casualidad nos topamos en la calle, no sĂ© si me reconocerĂĄs, si tus poderes mĂsticos podrĂĄn saber que todavĂa soy yo. Tanto cambiĂł en todo este tiempo. Lo Ășltimo que supe de ti por unos amigos en comĂșn es que eres feliz, y me alegro. MerecĂas, mereces ser feliz. Me causa algo de sentimiento encontrado el que no lo seas conmigo, pero en verdad me alegro de que seas feliz. Gracias por tanto, perdĂłn por tan poco.
Alejandro Pereda.
Espero que seas feliz y que todas las cosas que querĂas hacer conmigo las puedas hacer con tu novio/esposo/lo que sea que sean. Que cumplas todos los sueños que quisiste llevar a cabo, que logres todos los objetivos que te planteaste durante el camino. Que todo salga bien. Ya no puedo llamarte por el apodo que tenĂa para ti, pero sabes que siempre pensarĂ© en ti cada vez que suena alguna de las canciones de esa playlist, aunque es curioso, no recuerdo el orden ni todas las canciones, pero cada que sale una ya sea en la radio, en una pelĂcula, en mi mĂșsica en aleatorio, la puedo reconocer, y siempre tengo el mismo pensamiento y digo al aire "ojalĂĄ que estĂ©s bien". Y sĂ, ojalĂĄ que estĂ©s bien, aunque yo ya no estĂ© en tus recuerdos.
Alejandro Pereda.
A veces, todavĂa a veces, incluso despuĂ©s de tantos años, a veces pienso en ti Âżsabes? En todo lo que dijimos, todas las promesas que hicimos, en todas las canciones, todos los besos, todas las pelĂculas, todos los poemas, todos los regalos, todas las fotos, todos los pequeños gestos, todos los paseos... a veces todo viene de golpe a mi memoria y pega con la fuerza de un huracĂĄn. Y me pregunto si yo estarĂ© en tus recuerdos, "los dĂas que fuimos tan valientes y reinamos el desierto", como decĂa TomĂĄs. O si me volvĂ una historia violenta que nunca vas a querer contar, si me convertĂ en un recuerdo desagradable que quieres borrar, si me quieres desaparecer de los mapas mentales mĂĄs rebuscados, si quieres hacer como que nunca pasĂł nada, que nunca se cruzaron nuestros caminos, que nunca cantamos hasta desfallecer, que nos quedamos despiertos para ver el amanecer, que no me presentaste con tu familia, con tus amigos, hasta con tus vecinos. Me pregunto tantas cosas, que siento que mi cabeza va a explotar.
DespuĂ©s de viajar tantos kilĂłmetros, despuĂ©s de quemar todos los diarios, despuĂ©s de romper todo, de abandonar las predicciones del futuro que habĂas hecho, despuĂ©s de todo... Te pido que de favor me inventes un final. Porque me rehĂșso a aceptar que esa colisiĂłn fue nuestro desenlace. Siempre fue un mal escritor, te pedĂ ayuda para terminar esta historia, tĂș solo dijiste que no la leerĂas. Supongo que algĂșn dĂa se me ocurrirĂĄ el final, no se sirĂĄ pronto, o si serĂĄ en otra vida.
Solo te pido un Ășltimo favor: sĂ© feliz, cumple esa promesa que yo no sĂ© si voy a poder cumplir.
Alejandro Pereda.
Siddhartha - BrĂșjula
Verte en medio de todo, en medio de todos, fue como si se detuviera el tiempo. Creo que lo mĂĄs cercano a lo que puedo describirlo es como si hubiese divisado un faro en medio de la neblina, cuya luz guiĂł el camino hacia el puerto; y ni siquiera asĂ le podrĂa hacer justicia a lo que significĂł verte. No quiero sonar clichĂ©, pero verdaderamente fue inexplicable. Tu mano con la mĂa, fue lo mĂĄs lindo que me ha pasado en la vida y me gustarĂa repetirlo cada dĂa. Espero volver a encontrarte, que nuestras brĂșjulas apunten hacia el mismo norte.
Alejandro Pereda.
ÂżSabes? Hay algo mĂĄgico en tu voz, en tu risa. No sĂ© si pueda explicarlo porque creo que ni siquiera lo entiendo del todo. Creo que tienen razĂłn cuando me dicen que no deberĂa de ilusionarme tanto, pero contigo es tan difĂcil no hacerlo. Tienes algo que es simplemente magnĂ©tico.
Alejandro Pereda.
Los pĂĄjaros son lo Ășltimo que quiero escuchar porque asĂ se que la noche ha terminado.