“Be the love you never received.”
— Rune Cazuli
tumblr dot com
noise dept.
Today's Document

Origami Around

#extradirty
h
sheepfilms
Claire Keane
wallacepolsom
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
occasionally subtle
Monterey Bay Aquarium

Product Placement
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
RMH

titsay
Cosmic Funnies
$LAYYYTER
Sweet Seals For You, Always

seen from United Kingdom

seen from Türkiye
seen from Saudi Arabia
seen from Tunisia
seen from Tunisia
seen from United States

seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from Germany

seen from United States
seen from United States

seen from Singapore

seen from Germany
seen from United States

seen from Türkiye

seen from Singapore
@amor-dolor-y-viceversa
“Be the love you never received.”
— Rune Cazuli
via
Mi estúpido romanticismo me hizo idealizarte.
— Dani.
¿Cómo puedes estar tan sereno con mi ausencia, cuando yo solo necesito hablar contigo?
Me asusta pensar en lo rápido que puede cambiar la vida. En un solo segundo todo puede dar un giro inesperado y lo que hoy parece seguro, mañana puede dejar de estar.
A veces vivimos como si tuviéramos todo el tiempo del mundo y dejamos para después un abrazo, una llamada, un "te quiero" o una visita. Pero la vida no siempre avisa.
Abracen a sus seres queridos. Díganles cuánto los aman. Perdonen, disfruten, creen recuerdos y no den por hecho que siempre habrá otra oportunidad.
Me quedé demasiado tiempo en tus ojos. Ahora no encuentro dónde dejé la cabeza.
—Dariann.
Carta para dejarte ir (aunque me duela hasta las pestañas)
No sé bien por qué empiezo esto ahora.
Quizás porque esta vez no hubo pelea, ni despedida, ni una excusa que me sirviera para odiarte un poco y así doliera menos.
Te juro que intenté no buscarte.
Pero mi cuerpo —ese traidor que aún guarda tu voz entre los huesos— me empuja a recordarte cuando menos lo espero.
Y aún así, hoy no escribo para traerte de vuelta.
Hoy escribo para soltar.
Porque esta historia que me aprendí de memoria me está dejando muda.
Porque volver a ti ha sido también volver al abismo.
Y yo ya no quiero vivir al borde de mí.
Te amé. Con una intensidad absurda, como si no conociera otra forma de amar, como si estuvieras hecha del aire que respiro y yo no supiera vivir con los pulmones vacíos.
Pero ahora entiendo; que no todo lo que arde es hogar. Que no toda herida es destino. Que no toda ausencia debe seguir ocupando lugar.
Así que hoy te dejo ir, con cada línea, con cada letra que escribo y tiembla.
Te dejo ir aunque me parta en mil pedazos.
Aunque me den ganas de correr a buscarte y escribirte “feliz cumpleaños” solo para que me recuerdes cinco segundos más.
Pero no.
Hoy no escribo para ti, hoy escribo para mí.
Para la versión de mí que aprendió a dolerse sin destruirse.
Para la versión que ya no quiere vivir a la espera.
Que la vida te sea leve, que tu silencio no me duela más, y que si un día te llega este eco, sepas que ya no es una súplica. Es una despedida.
Yo me quedo y por primera vez, me abrazo con las dos manos.
-DZ.
Es increíble como en días como este, cargados de emociones distintas, es cuando más te pienso.
A veces me pregunto si tú realmente estás consciente de lo presente que estás todo el tiempo... Quizá no, quizá tu cabeza sólo asume que si no te hablo un par de días es porque seguramente empiezo a desprenderme de todo eso que me ata a ti, cuando la realidad es que si no aparezco durante días, es porque estás por todos lados, menos conmigo y ese sentimiento me invade tanto que el dolor se hace presente y a su vez, lo vuelve insoportable.
No es que desee todo el tiempo que estés aquí porque no estás, es que todo me recuerda constantemente el amargo vacío que hay en mis días sólo al estar consciente de que por más que todo me haga desearte cerca, nada te traerá en ese momento aquí.
Así que sí, te pienso incluso en los días en los que crees que ya te empecé a olvidar, lo hago más en esos días, de hecho, pero la realidad es que estás todo el maldito tiempo y aún así, te extraño todo el puto tiempo.
Encontrar algo de ti en cada rincón que mire, sólo hace que me hagas más falta.
Miles de veces me he preguntando ¿por qué? ¿Por qué así? ¿Por qué tú? ¿Por qué de esta manera?
Y pasa y pasa el tiempo y no tengo ninguna respuesta, sólo sé que definitivamente no puede ser de otra forma.
Mi cuerpo grita tu nombre en las noches de desvelo y siempre la peor parte es darme cuenta de que por más alto que se escuche mi voz, tú nunca lograrás escucharme, y con ello la cruda realidad al saber que no vas a aparecer para calmar esa desesperación.
Duermo, despierto, lloro y vuelvo a dormir, 6 de 7 días de la semana y pareciera que no basta.
En este punto no sé qué duele más, el ser consciente de tu ausencia o la puta distancia.
Me enferma, me corroe por dentro y empiezo a oxidarme.
Mi sangre se derrama en busca de un respiro, de un poco de alivio, el dolor me embriaga y mi mente se nubla. Al menos me siento un poco más ligera.
Pero luego te recuerdo tan claramente, cada sombra de tu rostro, el movimiento de tus manos al hablar o cuando estaban sobre mi cuerpo y no sé si quiero correr a abrazarte o gritarte que te vayas y no vuelvas, y en medio de aquel dilema, tu recuerdo se desmorona frente a mí.
Estoy enloqueciendo, porque te necesito cerca, necesito que me toques, pero también necesito dejar de necesitarte porque duele como ni siquiera yo puedo entender o explicarte.
Así que al final, vuelvo a quedarme sin ti, justo como cuando empecé a escribir esto, justo como me dejaste... tal y como me encuentro desde que te conozco.
Ya no te pido que no me olvides, eso es evidente. Sólo quiero que sepas, que por más que quiera, yo nunca podré olvidarte.
Estoy bien, solo no me dejes volverte a ver.
~leonina
Hoy después de mucho tiempo volví a soñar contigo, pero no eras tú, eras ella: la chica de mis sueños, por primera vez pude verla a los ojos, pude verla sonreír entre mis brazos, pude besar sus labios, su frente y mantenerla a salvo pero sobre todo a mi lado. Sé que ella no existe mas que en ese rincón de mi mente, y que por más que yo jure como se siente tocarla, no es así, que no será así porque no estás, nunca has estado y ahora la única posibilidad que había desapareció por completo junto contigo.
Me duele estar consciente de que jamás voy a amar tanto a alguien como a ti, quizá volver a amar sí, pero no de la misma manera, como si supiera que tu ausencia y la idea de lo que pudo ser me perseguirá toda la vida. Como si mi pecho siempre tuviera ese hueco, esa astilla y ese rinconcito que te pertenece.
Hoy te amo, consciente de que jamás voy a poder hacerlo.
𝔅𝔦𝔱𝔞𝔠𝔬𝔯𝔞 𝔞𝔷𝔲𝔩:
—Dariann García.
Emilia Pesqueira
Te recuerdo a diario, te lo escribo aquí por si te asomas.