Soledad...
Bendigame usted con soledad, el día que decida estar sola y no ignorada pero en compañía.
El día que aprenda que estar con mi propia presencia en paz, bastará más que el comodín conforme presente inherte y más frio que un cadaver junto a mi al que poco a poco me fui acostumbrando.
Ese día soledad, serás mi amiga, mi hermana o mi amor. Y bastara con una idea o pensamiento para iluminar las fracciones rotas de mi aún triste corazón.
Ese día, no se si pronto pero se que llegará.















