Un viaje con mucho suspenso
Crítica Teatral a la obra “La mano en el frasco en la caja en el tren”
Por Luciano Daldoz y Ruth Romero Urbina
Objetos de deseo pocos convencionales, sensualidad, oscuridad e incluso la muerte, toman vida en “La mano en el frasco en la caja en el tren” una obra creada por el dramaturgo Pedro Sedlinsky y en esta oportunidad puesta en escena por el grupo NN Teatro.
Se trata de una historia intensa, que lleva a transitar un camino lleno de misterio y suspenso. Todo transcurre en un viaje en tren.Este viaje despierta en uno de los pasajeros, Anselmo (Daniel Gauna), memorias de lo que una vez fue placentero pero que ahora es su tormento. Estos recuerdos poco a poco van apareciendo con mayor intensidad, luego de que su jefe,Kapusta (Rodolfo Elbirt), lo incita a compenetrarse nuevamente en el perverso y oscuro mundo de la cacería humana. La bella camarera, interpretada por Agustina NardolilloAllué, ocupará un lugar muy importante en el viaje; ya que Anselmo, la encuentra muy parecida a la mujer que fue su primera víctima.
Se trata de un trabajo dramatúrgicamente muy rico y bien pensado. Con giros interesantes e incluso llenos de una poesía oscura, capaz de estremecer los oídos de quienes se permiten escucharlas. Efectivamente se trata de una obra de suma complejidad, con muchos matices y que necesita de actores sólidos para lograr su cometido.
En este sentido, creemos que las interpretaciones estuvieron a la altura. Se nota la larga trayectoria en el escenario de Elbirt y Gauna, sin embargo la joven NardolilloAllué logró un muy buen desempeño. En definitiva, sus cuerpos estuvieron a la orden del personaje.
La iluminación en esta puesta, también es un aspecto que no queda desapercibido, de alguna forma, las luces posibilitaron sentir con mayor intensidad las diferentes emociones que esta inquietante historia lograba despertar en cada uno. Todo esto se vio expresado en sus diferentes usos y variaciones: en primera instancia es importante mencionar, como el espacio estaba definido por las luces, tomando por momentos mayor relevancia en diferentes lugares de la sala, como ser el escenario o la zona en la que se encontraba el público. En cuanto a los colores, variaron de forma intencional entre los fríos y cálidos según la situación y provocaban sensaciones afines en el espectador; también se realizaron cortes que dejaban la sala casi en una total oscuridad, con el objetivo de realizar cambios de escena y tiempo, realzando incluso, el clima de misterio.
Hubo muchos elementos escenográficos. Desde los objetos utilizados, el trabajo en desniveles sobre el escenario, pasando por la disposición de los asientos y la elección de la sala, todo pareció pensado y preparado para una conexión mayor de los espectadores con la historia.
Efectivamente no se trató de una puesta minimalista, sin embargo, no se pecó con excesos. Una mesa y dos sillas son los elementos que están presentes durante toda la obra. Pero aparecen otros detalles (o pistas) que dan color a este trabajo: una caja de zapatos, un misterioso frasco envuelto en una bolsa y un arma asesina, logran captar la atención de quienes observan.
Por otra parte, y como se mencionó antes, hubo una disposición espacial muy particular y poco tradicional. Los actores no solo se movilizaban por el escenario, sino que caminaban entre los asientos donde se ubicaba el público y desde esa posición cada personaje retornabaa viajes por momentos claves de sus vidas. Esto permitió hasta cierta ruptura de la cuarta pared, generando, aunque sea a los espectadores ubicados en los lugares más favorecidos, una sensación de mayor conexión con la historia.
No se puede dejar de resaltar que la elección de la salaWayarTedin fue acertada: El hecho de ser pequeña, pero de techos altos, sin más luz que aquella producida para la misma puesta, colaboró en generar un clima más íntimo, a sentir que el peligro y el horror estaban más cerca de la propia piel.
Otros de los aspectos técnicos que cobraron también mucha importancia y que acompañaron a lo largo de la obra, fueron la música y los efectos de sonido. Algunos de ellos como el del tren en movimiento, hacían sentir que por momentos se era partedel mismo viaje que el de los personajes. También había voces en off, que enriquecían y fortalecían las acciones de los intérpretes. Y música, que sonaba de fondo en momentos inquietantes, como en el caso que aparecía Anselmo, cuando relataba y rememoraba sus vivencias con su víctima.
Sin duda, NN Teatro logró su objetivo, y no solo por mostrar una puesta diferente a las que tradicionalmente se presentan en Salta, sino también por la reacción del público; ya que los que presenciaron este trabajo, quedaron inundados de una sensación hasta angustiante, oscura, perturbadora. Como si fueran las próximas víctimas de la cacería, como si hubieran sido testigos del impulso más irracional que puede habitar en un ser humano.
Dramaturgo: Pedro Sedlinsky
Actores: Daniel Gauna - Rodolfo Elbirt – Agustina Nardolillo Allué
Iluminación: Juan Carlos Sarapura
Asistencia de dirección: Alejandro Vieyra
La crítica (por Luciando Daldoz y Ruth Romero Urbina) y las fotos (Ruth Romero U) fueron realizadas para el programa “El Club de las Musas” transmitido por Radio Universidad Nacional de Salta FM 93.9 el día 29 de agosto de 2016.
El presente material puede utilizarse siempre y cuando se respete y nombre a los autores.